Euro digital, el acontecimiento económico más importante de los últimos cien años


La emisión de un euro digital puede convertirse en el acontecimiento económico más importante de los últimos cien años, en función de cómo se diseñe. La afirmación puede parecer exagerada, pero la cuestión es que por primera vez en la historia se plantea la opción de crear dinero digital totalmente público y exento de riesgos.

Un cambio de este calado no se produce desde que los Estados prohibieran a los bancos comerciales emitir dinero físico. Eso sucedió en el siglo XIX. La prohibición de los Estados tuvo que ver con los colapsos económicos que se producían por los incumplimientos en las promesas de pago de las entidades de crédito. En esta ocasión, el debate es diferente, ya que la mayor parte del dinero ya es digital y está representado en anotaciones en cuenta.

¿Cómo afectará el euro digital a los bancos comerciales?

Euro digital, acontecimiento económico

Sin embargo, la esencia es la misma: devolver la capacidad de crear el dinero a la banca central y eliminar esta facultad a los bancos comerciales. Conviene recordar que los bancos comerciales son en la actualidad los responsables de la creación del 90 % de la masa monetaria que nos rodea. ¿Por qué un euro digital? Por varias razones, pero la más importante de todas es la aspiración democrática de un dinero sin riesgo, lo que evitaría muchas crisis económicas.

Se crearía un nuevo tipo de dinero digital respaldado por un banco central ajeno a intereses económicos privados y con capacidad de representar a todo los ciudadanos. En este contexto, el euro digital sería soberano, estaría exento de riesgo y llegaría a las personas a través de una amplia gama de intermediarios financieros autorizados por el BCE, para custodiar y guardar los euros digitales.

Las preguntas clave del euro digital a pocos días de iniciar su camino

Este dinero no debería tener un tipo de interés negativo, pues perdería valor con el paso del tiempo, perjudicando la capacidad de ahorro de los ciudadanos. Con un euro digital totalmente público, el BCE podría controlar de una forma mucho más eficaz su política monetaria, al privar a los bancos de la capacidad de crear dinero digital privado.

Protecciones al dinero privado

En el caso de un euro digital emitido por el BCE no sería necesario aumentar ni mantener las protecciones actuales al dinero digital privado. El dinero sería seguro y estaría respaldado por el BCE. Una cuestión que podría beneficiar a España, al posibilitar poner fin al denominado riesgo país. Asimismo, con el euro digital se produciría una clara diferenciación entre el dinero emitido por el BCE, el sector de los servicios de pago y las empresas que ofrecen financiación a las empresas y las familias.

El impacto de las CBDC en los sistemas monetarios y financieros

El dinero sería un bien público, que permitiría ahorrar y se produciría una liberalización en el mercado de los servicios de pagos, permitiendo la entrada de nuevos jugadores. Con una regulación homogénea en materia de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, por ejemplo, premiándose la innovación tecnológica y financiera.

En este escenario, las stablecoins, podrían ocupar un lugar destacado, siempre que estén bien reguladas y respaldadas al 100 % por dinero público. Las monedas estables podrían proporcionar grandes beneficios en materia de innovación, competencia e inclusión financiera. Sobre todo, en los lugares donde la banca tradicional no está presente.

Competir con nuevos jugadores

Algunos de estos razonamientos los expone Miguel Angel Fernández Ordoñez, ex gobernador del Banco de España, en su libro «Adiós a los bancos». Ordoñez recuerda en su libro que las entidades comerciales deben adaptarse a la llegada del euro digital. El ex gobernador del BdE recomienda a los bancos cambiar paulatinamente su modelo de negocio, para poder competir con los nuevos jugadores en la emisión de crédito y en los servicios de pago.

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Lógicamente, esta adaptación tiene que ser gradual y no puede realizarse de un día para otro, pues podría correrse el riesgo de dañar al sistema financiero actual. Un sistema, donde los bancos son los principales guardianes de los ahorros de la gente. De igual modo, es importante resaltar que las monedas digitales de los bancos centrales deberían tener cierto grado de interoperabilidad. El motivo no es otro que uno de los objetivos de las CBDC es abaratar y hacer más eficaces las transacciones internacionales entre los países.

Privacidad de los usuarios

También es relevante subrayar la necesidad de que el euro digital respete la privacidad de sus usuarios, un asunto de especial preocupación para los europeos. Sin embargo, el euro digital puede resolver de forma eficaz este asunto, al no tener el BCE  intereses comerciales. Por último, es importante apuntar que la tecnología que soporte el euro digital deberá ser energéticamente sostenible y segura, pudiendo ser centralizada o de registro distribuido (DLT).

¿Cómo puede afectar al euro digital la emisión de stablecoins privadas?

Aunque todavía no sabemos si habrá euro digital, porque el BCE aún no ha tomado una decisión al respecto, si llegara a hacerse realidad, significaría un gran cambio para nuestra economía y sociedad. En palabras de Fernández Ordoñez, el euro digital “nos interesa mucho”. El asunto no es menor. Se trata del dinero del mañana. La pregunta es muy simple. ¿Cómo queremos que sea nuestro dinero digital? ¿Privado o público? ¿Creado por los bancos comerciales o por los bancos centrales? El debate está abierto.

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Por Daniel Gamarra

Periodista

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