Qivalis reúne a 37 bancos para crear un euro digital privado al margen del BCE
Qivalis reúne a 37 bancos para crear un euro digital privado al margen del BCE

Qivalis reúne a 37 bancos para crear un euro digital privado al margen del BCE

Qivalis, la compañía creada por los principales bancos europeos para lanzar una stablecoin vinculada al euro, desafía al BCE y anuncia la unión de 25 nuevos bancos al consorcio, entre ellos 5 españoles: Banco Sabadell, Bankinter, ABANCA, Kutxabank y Cecabank, que se suman a los ya presentes, BBVA, CaixaBank. En total son 37 bancos los que se han unido para lanzar una stablecoin en euros al margen del euro digital que el BCE prevé lanzar en 2029.

Este desafío se produce al hilo de la entrada en vigor de la normativa MiCA en la Unión Europea. Al ser entidades fuertemente supervisadas, los bancos del consorcio Qivalis buscan ofrecer una alternativa que cumpla con los exigentes estándares de gobernanza y reservas que exige Bruselas, posicionándose como una opción segura frente al vacío institucional del euro digital.

Las vías financieras europeas del futuro

El anuncio de Qivalis es claro: «No estamos solo construyendo una stablecoin en euros; estamos sentando las bases de las vías financieras europeas del futuro», indica la compañía en su cuenta de X. Toda una señal política y financiera dirigida al Banco Central Europeo y, especialmente, a su presidenta, Christine Lagarde.

Desafío Qivalis: La banca europea reta al BCE en la guerra fría por el dinero digital

La noticia, que ya había sido adelantada por Observatorio Blockchain, llega apenas unos días después de que Christine Lagarde endureciera de nuevo su discurso contra las stablecoins privadas. Lagarde fue incluso más allá y dijo que las stablecoins privadas, incluidas las denominadas en euros, no son necesarias y pueden representar un riesgo para la estabilidad financiera y la soberanía monetaria europea.

La presidenta del Banco Central Europeo defendió que Europa no necesita stablecoins emitidas por actores privados porque esa función debe recaer, en el futuro, sobre el euro digital controlado por el banco central. Precisamente por eso, el avance de Qivalis resulta especialmente significativo, ya que decenas de bancos europeos están apostando por construir una stablecoin conjunta en euros pese al creciente rechazo mostrado por Lagarde.

Contratos inteligentes

El BCE estudia poner límites a la cantidad de euros digitales que un ciudadano puede tener, por ejemplo, un tope de 3.000 euros,  para evitar que la gente vacíe sus cuentas bancarias tradicionales en caso de crisis. Qivalis, al ser una iniciativa privada, puede  retener esa liquidez y el negocio de las comisiones por transacciones onchain.

Además, a diferencia de los canales de pago tradicionales, esta stablecoin permitirá la ejecución de contratos inteligentes y la automatización de pagos corporativos complejos en tiempo real, una demanda creciente en la economía industrial y logística europea que el calendario del BCE parece ser incapaz de satisfacer a corto plazo. De hecho, el crecimiento de Qivalis muestra cómo las principales entidades financieras del continente ya no quieren esperar al lento calendario institucional del BCE.

El mensaje es que los bancos consideran que las stablecoins ya forman parte inevitable de la nueva infraestructura financiera global y que Europa corre el riesgo de quedarse atrás, frente al dominio de los dólares digitales emitidos por empresas como Circle, Tether o PayPal.

Durante años, el BCE mantuvo una posición especialmente crítica hacia las stablecoins privadas, alertando de riesgos para la estabilidad financiera y defendiendo que únicamente el euro digital debía convertirse en la versión tokenizada oficial del euro. Pero la situación internacional ha cambiado rápidamente. Estados Unidos está normalizando las stablecoins privadas como infraestructura financiera estratégica y grandes bancos globales ya trabajan en sistemas de pagos tokenizados sobre blockchain.

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