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La amenaza de la computación cuántica sobre el modelo de gobernanza de Bitcoin

Coinbase anunció hace unas semanas el primer resultado de su panel de expertos criptógrafos. La empresa dirigida por Brian Armstrong creó formalmente un consejo independiente de expertos sobre computación cuántica y blockchain. Le puso nombre: Coinbase Independent Advisory Board on Quantum Computing and Blockchain.

Su primer documento apareció hace un par de meses y respondía a una pregunta: hasta qué punto la seguridad de las cripto estaba amenazada por la computación cuántica. Como siempre que se buscan amenazas aparecen unas figuras más vulnerables que otras, en este caso uno le tocó a las denominadas cuentas de bitcoin el dudoso honor de representar ese lugar de entes en peligro. Aun cuando seguramente lo más amenazado sea el propio modelo de gobernanza de Bitcoin.

La cuántica y la gobernanza de Bitcoin

Cuando apenas un puñado de expertos saben qué es lo cuántico, lo llamativo es que para los legos se nos presenta como una amenaza más que meter en la ya abultada cartera de fuentes de incertidumbre y amenaza. Parece que todo viene con riesgo, aun cuando sea técnica y civilizatoriamente un avance, y cada mañana nos desayunamos con un riesgo más. El profundo riesgo de la razón está empezando a ser ver todo casi exclusivamente desde la perspectiva del riesgo. En especial, una razón occidental que secularmente se hizo fuerte a partir de la concepción del riesgo, que trajo bajo el brazo doctrinal la Reforma protestante.

Bitcoin tiene hasta 2029 para adaptarse a la era cuántica, según Google

Lo cuántico es lo relativo a las escalas mínimas de la materia y la energía. A esos entes atómicos y subatómicos con un comportamiento radicalmente diferente de la física cotidiana que vemos y tocamos cada día. Entes microscópicos -en realidad, menos que microscópicos- que, según cómo se utilicen, pueden llegar a cambiar estructuras sociales, económicas, políticas y geopolíticas; así como macroestructuras ideológicas. También pueden llegar a cambiar el gran tesoro de Blockchain: su seguridad.

El modelo de la computación cuántica aprovecha algunas de las propiedades de la mecánica cuántica. Algo que permite resolver problemas complejos a una velocidad inalcanzable para los ordenadores actuales o de computación binaria. Pues bien, teniendo en cuenta que uno de los principios de la tecnología Blockchain es criptografía -traducible como problemas complejos-sobre computación binaria, ver cómo puede afectar la computación binaria parece una reflexión relevante.

Despreocuparnos preocupadamente

Expertos de la talla de Justin Drake, Sreeram Kannan, Scott Aaronson, Dan Boneh, Yehuda Lindell o Dahlia Malkhi revisaron el grado de preparación de redes como Bitcoin, Ethereum, Solana, Algorand, Aptos y otras frente a la computación cuántica. El resultado de su trabajo: podemos despreocuparnos preocupadamente o preocuparnos de manera despreocupada. Es decir, trabajaron para decirnos que el ecosistema no corría peligro alguno en la actualidad. Pero que hay que preocuparse de cara al futuro. Un futuro que se acelera más de lo que se pensaba.

La principal fuente de despreocupación: la criptografía utilizada por las principales blockchain es segura hoy en día. El ordenador cuántico capaz de borrar las barreras de seguridad de las distintas blockchain y, así, robar millones de monedas, no existe. La preocupación: por un lado, que en algún momento se construirán ordenadores cuánticos capaces de romper ciertos esquemas criptográficos actuales y, por otro lado, que la migración a criptografía resistente a la computación cuántica llevará años. Por lo segundo, recomiendan actuar ahora, en el presente, para no hacerlo demasiado tarde. Recomendación para superar situaciones como la descrita por el sociólogo Anthony Giddens con respecto al cambio climático: como no lo vemos, no actuamos; cuando lo veamos, ya será demasiado tarde para actuar.

La propiedad de los activos en Bitcoin

A pesar del mensaje envuelto en despreocupación, se señalan riesgos. Unos más próximos que otros. Uno de los más cercanos se encuentra en los sistemas de firmas digitales que prueban la propiedad de los activos en Bitcoin. No corren peligro ni el libro contable en sí, ni la regla de que nuevos bitcoins puedan crearse a través de minería. Por lo tanto, los bloques continuarían produciéndose y la cadena de bloques seguiría produciéndose.

No sobreviviría la propiedad de algunos activos. Se trata fundamentalmente de monedas que nadie mueve. El consejo es claro: Bitcoin ha de prepararse para ataques cuánticos. Se calcula que un ordenador cuántico podría drenar entre 1,7 y 6,9 millones de BTC, incluyendo los de Satoshi. Se trata de bitcoins que se encuentran en carteras con claves públicas y visibles. Una amenaza que en el ámbito académico se conoce desde 2017; pero que ha sido puesta de relieve en el informe.

La amenaza cuántica afecta principalmente a las firmas digitales ECDSA/Schnorr que demuestran la propiedad de una dirección. Un ordenador cuántico suficientemente potente podría usar el algoritmo de Shor para derivar una clave privada a partir de una clave pública conocida.

Clave pública está visible desde el primer día

Ha de subrayarse que los primeros bitcoins se almacenaban frecuentemente en salidas tipo P2PK (Pay-to-Public-Key), donde la clave pública está visible desde el primer día. De aquí que quepa incluir los bitcoins de Satoshi. Si tienes acceso a tus claves, puedes transferir tus BTC a un esquema criptográfico más resistente cuando la tecnología esté disponible. Las monedas perdidas o abandonadas no pueden hacerlo.

Por lo tanto, si se trata de cuentas abandonadas, el ordenador cuántico dispondría de todo el tiempo del mundo -incluido el tiempo cuántico- para desencriptarlas. ¿Qué hacer con ellas? ¿debería Bitcoin dejar que esas monedas vulnerables sean robadas por quien tenga el ordenador cuántico? ¿Debería actuar con alguna operación que llevase a congelarlas? ¿Trabajar para establecer algún mecanismo especial de recuperación? ¿Recuperación, hacia dónde? Se trata de tocar algo que, por definición de principios de la filosofía Bitcoin, es intocable.

¿Qué razón superior puede llevar a transgredir una de las razones cripto fundamentales? Una de estas razones podría ser tan sencilla como evitar que alguien se lleve lo que no es suyo. Otra, añadida a ésta, pero con la plusvalía de la razón de Estado, es impedir que un país de la lista negra de dictaduras se aproveche de esos millones de criptomonedas. ¿Se subordinará la razón criptográfica, que ha de recordarse que originalmente se alimenta de marcos ideológicos anarquistas, a la razón de Estado?

Una red construida para resistir cambios coordinados

Es en la preparación frente a tal amenaza, donde la blockchain de bitcoin puede encontrarse con dilemas importantes. Bitcoin es una red construida para resistir cambios coordinados. Pero: ¿puede coordinar la actualización de seguridad más grande en su historia antes de que el hardware cuántico pueda actuar? Bitcoin no tiene, como Ethereum, una fundación que financia el trabajo de ingeniería y un proceso de gobernanza que aprueba regularmente importantes actualizaciones.

Más que el monto de dinero en sí, que es muchísimo, tal vez lo más importante que se juega es el capital simbólico de la red de bitcoin. Se juega parte de su filosofía. Si, con el fin de protegerlos, se tocan esos activos amenazados. Incluso hay quien lo califica de confiscación, creando un “peligroso” antecedente.

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