La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), regulador y supervisor de los mercados financieros de la UE, publicó el pasado 10 de septiembre su segundo informe de seguimiento de riesgos de 2026 , en el que se exponen los principales riesgos y vulnerabilidades de los mercados financieros de la UE.
Desfase entre bolsa y economía
La ESMA constata que aunque los mercados se han mantenido resilientes, las elevadas valoraciones de las empresas tecnológicas y el aumento de las tensiones geopolíticas están poniendo a prueba esta resiliencia en un contexto de inflación persistente y menor crecimiento económico. A pesar de la mayor volatilidad del mercado y la incertidumbre derivada de diversos acontecimientos, el sólido desempeño de los sectores tecnológicos relacionados con la IA ha contribuido a mantener una rápida recuperación del optimismo de los inversores y de las valoraciones de los mercados financieros, según ESMA.
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Sin embargo, el regulador europeo advierte de que la aparente fortaleza de los mercados no significa que hayan desaparecido los riesgos. El optimismo de los inversores contrasta con el deterioro de las condiciones macrofinancieras, una brecha que podría provocar fuertes correcciones si empeora la economía o cambia bruscamente el sentimiento del mercado.
Valoraciones elevadas
El regulador también pone el foco en nuevas amenazas para las infraestructuras y los principales actores financieros, especialmente las relacionadas con el avance de la inteligencia artificial. En este contexto, Verena Ross, presidenta de la ESMA, advierte de que el optimismo de los inversores continúa sosteniendo unas valoraciones elevadas, pese al aumento de las tensiones geopolíticas y al empeoramiento de las perspectivas económicas. Cuanto mayor sea la distancia entre las valoraciones de los mercados y la realidad económica, mayor será el riesgo de una corrección brusca.
Ante este escenario, la ESMA pide tanto a los inversores minoristas como a los institucionales que permanezcan atentos y preparados para afrontar posibles caídas importantes de los mercados. Más allá de estas amenazas, el informe analiza la evolución de los principales segmentos de los mercados financieros de la UE durante el primer semestre de 2026. También dedica análisis específicos a cuestiones como la fragmentación del mercado de fondos UCITS, las tendencias de las salidas a bolsa de empresas tecnológicas en Estados Unidos y el crecimiento de los mercados de predicción.
Los mercados bursátiles sufrieron fuertes caídas tras el estallido del conflicto en Oriente Medio, pero posteriormente recuperaron terreno hasta regresar o incluso superar los niveles anteriores. Sin embargo, las elevadas valoraciones chocan con un escenario económico y geopolítico más débil, lo que aumenta el riesgo de correcciones bruscas, según la ESMA.
Dudas en los mercados de bonos
También han aumentado las dudas en los mercados de bonos. Los rendimientos de la deuda soberana han subido y los diferenciales se han ampliado, mientras persisten los interrogantes sobre las condiciones de financiación y sobre el papel tradicional de los bonos como activo refugio. La volatilidad continúa siendo elevada, aunque los indicadores de calidad crediticia de la UE se mantienen, en términos generales, estables.
La ESMA también alerta sobre los riesgos que se están acumulando en mercados menos transparentes y cada vez más conectados con el sistema financiero. Entre ellos destaca la exposición del crédito privado al mercado estadounidense y, especialmente, la creciente relación entre los criptoactivos y las finanzas tradicionales. Según el regulador, esta conexión aumenta el riesgo de que los problemas del mercado cripto puedan extenderse al resto del sistema financiero.
Pese a las recientes turbulencias, las principales infraestructuras financieras han seguido funcionando con normalidad. Las cámaras de compensación, encargadas de garantizar que las operaciones se completen correctamente, lograron gestionar sin interrupciones la fuerte volatilidad registrada en los mercados energéticos. No obstante, a principios de abril se produjo un breve aumento de los fallos en la liquidación de operaciones en distintas clases de activos.
Ciberseguridad
La ciberseguridad también gana protagonismo entre las preocupaciones de la ESMA. El rápido avance de la inteligencia artificial está creando nuevos riesgos operativos y obligando a las entidades financieras a reforzar la protección de sus sistemas e infraestructuras.
En cuanto a los fondos de inversión, las entradas de dinero y la rentabilidad se mantuvieron en terreno positivo pese a la volatilidad de los mercados. Los riesgos relacionados con los tipos de interés y el crédito están aumentando, aunque los principales indicadores se mantienen estables por ahora. La ESMA advierte, sin embargo, de que las elevadas valoraciones continúan siendo un foco de riesgo en la mayoría de las categorías de fondos.
Consumidores
Las plataformas digitales han hecho mucho más fácil invertir en los mercados financieros, pero también están cambiando la forma en que los pequeños inversores toman sus decisiones. Muchos siguen apostando por productos pasivos para invertir a largo plazo, mientras que las mismas aplicaciones facilitan operaciones rápidas y de carácter más especulativo.
La ESMA advierte especialmente sobre la influencia de las redes sociales y la gamificación de las plataformas de inversión. Estas herramientas pueden empujar a los usuarios a tomar decisiones impulsivas o invertir sin disponer de suficiente información.
Financiación a través de los mercados
La salida a bolsa de nuevas empresas continúa siendo escasa en la Unión Europea. La actividad de las ofertas públicas de venta (OPV) se mantuvo en niveles bajos y las posteriores emisiones de acciones también quedaron por debajo de sus medias históricas. Las empresas, sin embargo, continúan recurriendo con fuerza al mercado de bonos para financiarse. La emisión de deuda corporativa se mantuvo sólida, aunque perdió ritmo la deuda a corto plazo. Al mismo tiempo, aumentó el riesgo de refinanciación, es decir, la posibilidad de que las compañías encuentren condiciones más difíciles o costosas cuando tengan que renovar su deuda.
Las tensiones en torno a las políticas climáticas y las preocupaciones por la seguridad energética siguen condicionando el mercado de inversión sostenible. Los fondos ESG registraron un comportamiento desigual, aunque aumentó el dinero destinado a fondos centrados en energías renovables y en la transición energética. El mercado europeo de bonos ESG, por su parte, se mantuvo sólido, impulsado por el creciente uso de estos instrumentos para financiar proyectos relacionados con las energías renovables.
Tokenización, DeFi e inteligencia artificial
La tokenización de acciones todavía se encuentra en una fase inicial, pero empieza a ganar terreno. En las finanzas descentralizadas (DeFi), los últimos incidentes de seguridad han vuelto a poner sobre la mesa los riesgos derivados de la creciente conexión entre protocolos y mercados, así como la posibilidad de que los problemas se propaguen de unos actores a otros.
Por último el regulador europeo indica que cada vez existen más fondos especializados en IA, especialmente los que invierten en las infraestructuras necesarias para desarrollar y ejecutar esta tecnología. El interés de los inversores también se está trasladando a la computación cuántica. La financiación de startups del sector alcanzó niveles récord en 2025, tanto a escala mundial como en la Unión Europea.

