Con 68 votos a favor y 30 en contra, el Senado de Estados Unidos aprobó hace dos días la Ley Genius, encargada de la regulación de las stablecoins. Lo que posiciona al país como posible líder en el ámbito de los activos digitales. Por su parte, la Unión Europea aplica el Reglamento MiCA (Markets in Crypto-Assets) desde finales de 2024. Ahora, la pregunta que cabe hacerse es ¿qué implicaciones tienen las stablecoins para Estados Unidos, el dólar y su papel en el nuevo orden financiero frente al avance regulador europeo?.
EEUU INCORPORA A COINBASE EN EL RELATO FUNDACIONAL DE SU 250 ANIVERSARIO
Las stablecoins, criptoactivos diseñados para mantener un valor estable al estar vinculados a activos como el dólar, son cruciales para el sistema financiero global. En EEUU, representan una oportunidad estratégica para reforzar la hegemonía del dólar en la economía digital. Según el Departamento del Tesoro, el mercado de stablecoins podría alcanzar los 3.7 billones de dólares para 2030, superando el volumen actual de transacciones de tarjetas de crédito. Dado que la mayoría de las stablecoins están denominadas en dólares (como USDC y USDT), su adopción masiva fortalece la demanda de activos estadounidenses, como bonos del Tesoro, y consolida el dólar como la moneda de reserva global frente a competidores como el euro o el yuan.
BBVA ANIMA A SUS CLIENTES RICOS A INVERTIR HASTA 7% EN CRIPTOMONEDAS
La Ley Genius busca capitalizar esto al exigir que las stablecoins estén respaldadas 1:1 por activos líquidos (dólares, bonos del Tesoro u otros aprobados) y sean emitidas solo por entidades reguladas. Al prohibir la emisión de stablecoins extranjeras no conformes, como Tether (USDT), EEUU asegura que las stablecoins denominadas en dólares sean controladas por instituciones estadounidenses.
GENIUS/MiCA
Mientras EEUU avanza con la Ley Genius la UE ya aplica MiCA, un marco más amplio que regula todos los criptoactivos, incluidas las stablecoins. Aunque ambos marcos buscan establecer reglas claras para los activos digitales, sus diferencias son sustanciales. Respecto al enfoque regulatorio, el objetivo principal de Genius es impulsar la innovación financiera y reforzar la hegemonía del dólar digital. Permite el pago de intereses a los tenedores y adopta un enfoque reactivo en la lucha contra el lavado de dinero (AML).
MiCa prohíbe el pago de intereses, las stablecoins algorítmicas (como TerraUSD) y exige que los emisores tengan sede en la Unión Europea. Adopta un enfoque proactivo en AML, exigiendo trazabilidad completa de las transacciones. En cuanto a las reservas y cumplimiento regulatorio, Genius obliga a mantener reservas líquidas 1:1, sujetas a auditorías mensuales. Ofrece un régimen más flexible para emisores pequeños, permitiendo operar bajo regulaciones estatales y reduciendo la carga regulatoria.
CHINA LANZA SU OFENSIVA GLOBAL DEL YUAN DIGITAL DESDE SHANGHÁI
Por su parte, MiCa también exige reservas 1:1, pero con una proporción significativa (30–60%) mantenida en cuentas bancarias dentro de la UE. Impone altos costes de cumplimiento, lo que ha dificultado el acceso de nuevos emisores al mercado.
En cuanto a las stablecoins extranjeras, Genius prohíbe la emisión de stablecoins extranjeras no conformes dentro de EEUU, pero permite su circulación en mercados secundarios, lo que ofrece cierto margen de maniobra. MiCA restringe de forma más estricta el uso de stablecoins extranjeras, excluyendo del mercado europeo a opciones populares como USDT, lo que ha reducido las alternativas para los usuarios.
EEUU y el dólar
La ley Genius, respaldada por el presidente Trump, al fomentar un entorno regulado pero flexible, busca atraer innovación, aumentar la demanda de activos en dólares y contrarrestar la ventaja regulatoria de la UE.
Para el dólar, las stablecoins representan una herramienta para mantener su supremacía en un mundo donde las monedas digitales de bancos centrales (CBDC) y criptoactivos competirán en un futuro cercano. De hecho, esa parece ser la intención de Europa con su euro digital. Al regular las stablecoins, EEUU se asegura que el dólar siga siendo la moneda preferida para transacciones digitales globales, desde pagos instantáneos hasta finanzas descentralizadas (DeFi). Sin embargo, la UE, con MiCA, prioriza la estabilidad.

