BIS ve un riesgo sustituir monedas por criptoactivos en LATAMBIS ve un riesgo sustituir monedas por criptoactivos en LATAM

Los ciudadanos de algunas de las denominadas EMEs (economías emergentes, antes también denominadas economías en transición) se encuentran entre los que más usan los criptoactivos en general y las criptomonedas en particular, según el BIS.  Países como China, Vietnam, Filipinas, Brasil o Venezuela son los que presentan registros de mayor uso de las criptomonedas por parte de sus ciudadanos. Así lo contemplan informes como el 2022 Geography of Cryptocurrency Report, de la empresa Chainalysis.

Sin embargo, ahora el BIS (Bank for International Settlements: Banco Internacional de Pagos) ha llamado la atención sobre los riesgos para la estabilidad financiera que comporta el uso creciente de criptoactivos. Lo hace en el informe titulado: Financial stability risks from cryptoassets in emerging market economies, que parte precisamente de la evidencia del rápido crecimiento del uso de los criptoactivos.

BIS criptoactivos

Aquí, como ocurre con buena parte de los últimos documentos institucionales, se parte del escenario del criptoinvierno: casos TerraUSD, FTX. Se sigue haciendo leña de un árbol caído, que ha generado madera infinita para la hoguera en que quemar las criptomonedas. También, como viene ocurriendo durante este verano, se establece una radical distinción entre stablecoin y “criptoactivos no respaldados”, un concepto este último que no deja de ser una opción ideológica en la medida que destaca lo que otros llaman: la ausencia de referencia a la economía real. De hecho, se usa un esquema que ya estaba en documentos del Banco de Inglaterra, con la finalidad de abrir la puerta a las stablecoin. Pero vayamos con la sucesión de riesgos.

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Los primeros riesgos aparecen etiquetados como riesgos de mercado: riesgo de pérdidas por los movimientos en los mercados cripto. Se plantea la gran volatilidad en función de varias razones: inexistencia de referencia a “valor intrínseco” para los “criptoactivos no respaldados” de claridad en las reservas en el caso de las stablecoin, concentración de la propiedad de tokens, falta de transparencia y dación de cuentas, exposición a fraudes o falta de protección de consumidores e inversores.

Riesgos

El segundo grupo de riesgos son los etiquetados como riesgos de liquidez. Riesgos derivados principalmente de la centralización del mercado en grandes exchanges, falta de reservas suficientes para el caso de las stablecoin y problemas de escalibilidad. Lo que el informe denomina el trilema de la escalabilidad sirve para afirmar que la tecnología blockchain sólo puede alcanzar dos de lo que llaman tres propiedades que ha de tener una red para las transacciones de dinero: seguridad, escalabilidad y descentralización. Los redactores del informe casi dan por hecho que la tecnología blockchain no va a conseguir salir de este trilema. No desarrollan excesivamente la afirmación de su existencia. Menos aún la de su pesimismo con respecto a la tecnología blockchain.

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Por su lado, los denominados riesgos operacionales subrayan aquellos derivados de la alta dependencia tecnológica, los relacionados con la ciberseguridad, las trampas (literalmente: pitfalls) en la infraestructura blockchain y las operaciones en las wallets y los exchanges. En este grupo de riesgos es donde se agudiza el ingenio de los redactores contra la tecnología blockchain.

Desintermediación bancaria

Así, se concibe como riesgo la irreversibilidad de las transacciones, así como la congestión de transacciones, que lleva a un aumento de las tarifas por transacción. Esto es, desde luego, un problema que ha de resolver la tecnología blockchain. Pero no parece muy vinculado con la estabilidad de las finanzas de los países. Si las transacciones son caras con blockchain, los usuarios se irán a modos alternativos, incluyendo los procedimientos ofrecidos por las finanzas tradicionales. Por cierto, no se explica claramente qué se quiere decir con el término pitfalls; pareciendo estar relacionado con cuestiones de ciberseguridad: hackeo, malware, phishing… Es decir, prácticas que están lejos de estar relacionadas con la lógica de la tecnología blockchain y que tienen que ver con las generalidad de las operaciones en el ámbito digital. Pero ¡ahí lo dejan!

Riesgos de la desintermediación bancaria. Es decir, se ve como un riesgo el adiós a los bancos. Se teme que, con ello, se llegaría a la sustitución de la moneda del país, al utilizarse crecientemente otros medios de pago.  

Riesgos derivados de grandes y repentinos flujos de capital entre países. Se reconoce la enorme rapidez de los criptoactivos para el movimiento de capitales. Pero se pone el foco en el anonimato y la opacidad.

ETFs bitcoin

Para cada una de estas categorías de riesgo se exponen potenciales frenos o moduladores de tal riesgo. Entre los que se han puesto en marcha, aunque sea como propuesta, se encuentran desde la negociación de fondos con criptomonedas en bolsa (el ejemplo de los ETFs en bitcoin), hasta la posibilidad de cuentas en cripto en las instituciones financieras tradicionales. Soluciones que parecen pasar porque los criptoactivos se subordinen a la lógica de los mercados financieros tradicionales.

Los bancos centrales podrán vigilar las stablecoins gracias al BIS

Hay que finalizar llamando a la prudencia en la lectura de estos informes. Son serios y hay que estar atentos a ellos, incluso cuando los publiquen en el mes de agosto. Pero la entidad de Basilea no deja de representar los intereses de bancos centrales de países desarrollados. Es decir, los intereses de operadores que tienen como función principal la de ofrecer estabilidad financiera planetaria.

De hecho, el informe llama la atención sobre los riesgos para la estabilidad financiera en los países emergentes, concepto que viene definido en buena parte por la debilidad de sus propios sistemas financieros, que, en muchos casos, se convierten en riesgo en sí mismos.

Mercados fallidos

Buena parte de la debilidad de estos sistemas financieros es lo que lleva a sus ciudadanos al uso de las criptomonedas. No se trata de que se han arrojado a los brazos de las criptomonedas por motivos ideológicos, culturales, políticos, religiosos o de cualquier otro tipo. Lo han hecho porque han visto en las criptomonedas, a pesar de su volatilidad, un marco más seguro que el ofrecido por sus sistemas financieros y bancos centrales.

En este caso, el informe ha sido redactado por representantes de los bancos centrales de países americanos: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Estados Unidos y Perú. Tal vez, tras el informe, flota el miedo a perder definitivamente el control sobre las finanzas de sus países. No se trata de que el mercado de los criptoactivos contamine el mercado financiero tradicional, como se deja ver en el informe, sino que los ciudadanos salen del mercado financiero tradicional porque no les ofrece seguridades. En cierta forma, es el mercado de los criptoactivos el que quiere alejarse de estos mercados financieros tradicionales fallidos. 

*Foto de Bitcoin Beach
Javier Callejo
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