blockchain en la encrucijada de la madurez


A pesar de su juventud, Blockchain ha entrado en una encrucijada que será la que conduzca al ecosistema a la madurez. Una encrucijada en la que el denominado criptoinvierno no es sino una de sus manifestaciones. Eso sí, como ocurre con todo salto hacia la madurez, tiende a ser una experiencia dolorosa. También en esta encrucijada, como ha ocurrido siempre con Blockchain, las criptomonedas son su punta de lanza.

CriptoAgosto: el ecosistema Blockchain funciona como una aspiradora 

Se trata de la madurez frente a los obstáculos: los gobiernos recelosos de la privacidad que construyen muros regulatorios de contención, los principios ecologistas que denuncian el gasto de energía y, en general, los cripto escépticos, que suelen ser escépticos ante toda novedad, que son los inmovilistas. Son aquéllos que disfrutan viendo cómo los demás se estrellan con lo que ellos tienen por realidad, que es la realidad construida por ellos mismos, en la que están instalados.

Blockchain y la madurez

Una encrucijada que llega a los criptoactivos en medio de importantes retos, como la ampliación de inversores minoristas o la extensión de su uso.  Para enfrentarse a los mismos, se ha llevado a cabo una inversión publicitaria importante, que ha contado con una contra publicidad institucional, llegando a regular estos mensajes, como no se regulan otros provenientes de otros operadores del campo financiero.

CriptoAgosto: el poder de blockchain está en el poder que da a los consumidores

Como en toda encrucijada, las reflexiones o incluso enfrentamientos internos se intensifican. Especial virulencia alcanza el debate ideológico. Baste recordar la escena de la vida de Brian en la que aparece la descarnizada lucha entre el Frente Popular de Judea y el Frente Judaico Popular. Casi siempre en clave de dos bandos enfrentados.

Por un lado, el de los que se presentan como ideológicamente puros, defendiendo unos valores que atribuyen intrínsecamente a la “cosa”, en este caso las criptomonedas. Por otro lado, el de los pragmáticos, que abogan por la adaptación al contexto. Son acusados de traidores a los principios que estaban precisamente en el principio, en el origen, y ellos defienden que los cambios que proponen mantienen la fidelidad a tales principios. Es posible que unos y otros se refieran a distintos principios, aun cuando ambos abordan los suyos como “los principios”. Entre uno y otro polo, la mayoría.

CriptoAgosto: Internet surgió del Estado y Blockchain de la sociedad

El ejemplo del fútbol

Como se sabe, los ideológicamente puros suelen ganar la medalla de la conciencia. Incluso se viven a sí mismos como héroes o mártires de la historia. Ello les suele dar derecho para arremeter contra los otros. Contra los demás. Los pragmáticos son los que suelen hacer esa historia. Tenemos esta dinámica en muchos campos. Por evitar un exceso de transcendencia, pues estamos en fin de semana de agosto y como ha empezado la Liga y ya ha habido sorteo de Champions, tomaré un ejemplo del fútbol.

CriptoAgosto: los juegos en blockchain, un modelo económico por armar 

En los clubes de fútbol, hay todo un coro de insultantes “puros”, que a todo esfuerzo de innovación y de búsqueda de soluciones financieras para mantener la costosa empresa de hacer competitivo un equipo de fútbol, proyectan sus vociferantes alaridos -en las puertas del campo, en las redes sociales- contra los gestores o simplemente contra quienes planean soluciones.

Insultos casi siempre en clave de traición a los valores y la historia del club o de “vender el club”. Ahora bien, cuando, en su momento, se solicita a estos supuestos defensores de los “valores eternos” que acoquinen y se conviertan en socios de la entidad, adquiriendo así su derecho a la participación en la gestión, son los primeros en huir. Eso sí, quieren ganar campeonatos con cuatro perras y sus “valores eternos”.

CriptoAgosto: paradojas en el discurso sobre Blockchain y la descentralización

Las esencias

Con ellos, se están hundiendo muchos clubes. Basta ver cómo están de pobladas de clubes históricos las divisiones inferiores de nuestro fútbol o de campeonatos de otros países. Más se hubieran hundido si no hubieran recibido la siempre peligrosa, por dependiente y ambiciosa, inversión de fondos o empresas extranjeras, provenientes en su mayor parte de los jeques árabes. Inversores para que los “puros” puedan seguir vociferando y exigiendo sin comprometerse. Los puros mantendrán el corazón henchido de la identidad compitiendo en Segunda B, mientras saborean la historia de lo que fueron en cada partido. Mientras, habrá alguien que les hace eco diciendo: “¡esto es fútbol de verdad y no lo de la Champions!”. Aplíquese al campo de las criptomonedas.

¿Tienen fuerza los ortodoxos para enfrentarse a los obstáculos? ¿Prefieren mantenerse como una actividad muy secundaria, minoritaria? ¿Confían tanto en las virtudes de sus esencias, de las que parece que tienen la verdad revelada, que creen que se impondrán en “la lucha final”?

Nada, ni nadie, es lo que era en un principio. Reconocer esto es la madurez.

También puedes seguirnos en nuestros canales de Telegram Twitter

Por Javier Callejo

Catedrático de Sociología en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Licenciaturas en Periodismo y Derecho

Esta web utiliza cookies. Puedes ver aquí la Política de Cookies. Si continuas navegando estás aceptándola    Ver
Privacidad