El mercado de préstamos descentralizados más grande del mundo, Aave, atraviesa su hora más oscura. Lo que comenzó como una tensión interna por el control del protocolo ha escalado hasta convertirse en un conflicto abierto que amenaza con fracturar el ecosistema. Según Marc Zeller, fundador de la Aave Chan Initiative (ACI) y principal voz de la gobernanza, el conflicto histórico entre Aave Labs y su comunidad ha estallado definitivamente tras ponerse bajo lupa el uso de 86 millones de dólares entregados a la entidad para el desarrollo del protocolo.
La guerra de Aave
Zeller denuncia que la comunidad ya no acepta la gestión de este presupuesto como un «cheque en blanco». Según el informe especial de la ACI, existe un estancamiento estratégico frente a rivales como Morpho y un fracaso operativo en productos clave como Aave Arc. «Los inversores institucionales no confiarán sus miles de millones a los caprichos de una empresa opaca que intenta apagar el motor V3, que genera 150 millones de dólares anuales, mientras exige constantemente decenas de millones al tesoro de la DAO», advierte el líder de la gobernanza.
Por otra parte, los datos de mercado empiezan a reflejar la gravedad de esta crisis institucional. Mientras Aave sufre una salida neta de capital del 5,2% en los últimos 30 días, competidores directos como Morpho y Spark han registrado crecimientos de doble dígito, aprovechando el caos interno del gigante. Zeller señala directamente a Aave Labs por una «estrategia suicida» y denuncia maniobras de manipulación en los foros de gobernanza mediante el uso de bots y la aparición sospechosa de «ballenas» con 2 millones de tokens AAVE justo antes de votaciones críticas.
Nombre de protocolo basura
La situación ha llegado a un punto de no retorno que plantea un ultimátum sin precedentes. El informe de la ACI sugiere que, si la entidad fundadora no cede ante las demandas de transparencia, la comunidad podría ejecutar una bifurcación del código de la V3 para migrar los 160 millones de dólares de la tesorería y miles de millones en liquidez a un nuevo protocolo genuinamente descentralizado.
«Al final, Aave Labs se quedará con solo un nombre de protocolo basura y un dominio sin valor», afirma Zeller. El desenlace de esta batalla por el control del 23% de los votos y la propiedad intelectual de la marca determinará si Aave logra mantener su relevancia o si sucumbe ante su propia crisis de gobernanza.
Cabe recordar que las reivindicaciones de la ACI se producen pese a que el pasado 12 de febrero Aave propusiera formalmente destinar el 100% de los ingresos generados por sus productos a la tesorería de Aave DAO. La medida, incluida en el marco «Aave Will Win», buscaba calmar los ánimos tras meses de conflicto sobre la propiedad de la marca y la gestión de las comisiones. Sin embargo, para gran parte de los usuarios, el gesto llega tarde.
El origen de la crisis
Por otra parte, el origen de esta profunda desconfianza radica en la crisis de finales de 2025, cuando Aave Labs integró el agregador CoW Swap para redirigir 10 millones de dólares en comisiones hacia una billetera privada sin consultar a los poseedores de tokens. Aunque el nuevo marco busca enmendar este error posicionando a los titulares de AAVE como los únicos beneficiarios del crecimiento del protocolo, el hartazgo acumulado exige ahora «autopsias» públicas de los errores pasados y transparencia total sobre el control del 23% de los votos que aún retiene la entidad desarrolladora.
A todo esto se une que Stani Kulechov, fundador de Aave, se compró una mansión victoriana en Notting Hill por 30millones de dólares en noviembre de 2025. Kulechov ejecutó la compra poco antes de que surgiera el conflicto en la DAO.
En fin, lo que está en juego con la llegada de la Aave v4 es la soberanía real del protocolo. La arquitectura v4, con su innovador Liquidity Hub, promete convertir a Aave en una infraestructura de crédito clave para la economía digital, pero su éxito dependerá de si Aave Labs logra recuperar la confianza perdida.

