Ripple ha invertido en Notabene, una compañía especializada en infraestructura de cumplimiento normativo para transacciones blockchain, para impulsar la adopción de pagos institucionales con stablecoins. Ambas empresas no han revelado el importe de la inversión ni los términos financieros del acuerdo.
La operación va acompañada de una alianza tecnológica mediante la que ambas compañías colaborarán para integrar Ripple USD (RLUSD), la stablecoin emitida por Ripple, en Notabene Flow, la plataforma de pagos B2B desarrollada por Notabene. Asimismo, explorarán la integración de las capacidades de autorización de pagos de Notabene con Ripple Payments, la infraestructura de pagos internacionales de Ripple.
El objetivo de la colaboración es facilitar que bancos, entidades financieras y empresas puedan realizar pagos con stablecoins de forma compatible con la regulación y con mayores garantías de seguridad y cumplimiento.
Desafíos de las stablecoins
Aunque las stablecoins se están consolidando como una de las principales aplicaciones de la tecnología blockchain en en la finanzas, las entidades financieras necesitan verificar quién participa en cada operación, comprobar la identidad de las contrapartes, autorizar previamente las transacciones y garantizar el cumplimiento de las normativas contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo antes de que los fondos sean transferidos.
Precisamente ahí es donde se sitúa la propuesta de Notabene. La empresa ha desarrollado una red que permite intercambiar de forma segura la información necesaria para cumplir con la denominada Travel Rule, además de ofrecer herramientas de verificación y autorización previa de las operaciones.
Presente en más de 100 países
Fundada en 2020 y con sede en Nueva York, Notabene afirma operar la mayor red abierta para transacciones blockchain reguladas. Según los datos facilitados por la compañía, su infraestructura conecta actualmente a más de 2.300 instituciones repartidas en más de 100 jurisdicciones y presta servicio a más de 280 clientes, entre bancos, custodios, empresas fintech y grandes plataformas de intercambio de criptomonedas.
La compañía asegura que su red procesa un volumen anualizado superior a 2 billones de dólares en transacciones. Sobre esta infraestructura ha construido Notabene Flow, una plataforma orientada específicamente a pagos empresariales con stablecoins, que incorpora funcionalidades como pagos bajo solicitud, pagos recurrentes y procesos automatizados de facturación.
Para Ripple, la operación supone un nuevo paso en la expansión de su stablecoin RLUSD. Su integración en Notabene Flow permitirá que las entidades conectadas a la red puedan utilizar dicha stablecoin dentro de flujos de pago compatibles con los requisitos regulatorios.
Utilidad de RLUSD
Jack McDonald, vicepresidente sénior de Stablecoins de Ripple, señaló que la adopción institucional depende no solo de contar con sistemas eficientes de liquidación, sino también de disponer de mecanismos de identidad, cumplimiento normativo y autorización de las transacciones antes de mover los fondos. En este sentido, afirmó que la red desarrollada por Notabene ayuda a eliminar una de las principales barreras para la adopción empresarial de las stablecoins y contribuirá a ampliar la utilidad de RLUSD.
Ambas compañías destacan que la aprobación de la Ley GENIUS en Estados Unidos y la entrada en vigor del reglamento europeo MiCA están proporcionando un marco jurídico más claro para el desarrollo de infraestructuras basadas en activos digitales.
En este contexto, bancos, redes de pago y empresas fintech están acelerando el desarrollo de productos basados en dinero tokenizado, lo que incrementa la necesidad de disponer de mecanismos que permitan verificar a las contrapartes y autorizar las operaciones antes de su liquidación.
Pagos empresariales con stablecoins
El consejero delegado y cofundador de Notabene, Pelle Braendgaard, considera que el mercado ha superado la fase en la que las instituciones se preguntaban si utilizarían o no stablecoins. En su opinión, el reto actual consiste en implantarlas de forma segura dentro de los procesos de negocio existentes.
Según explicó, la combinación de la infraestructura regulada de Notabene con el alcance internacional de Ripple y la integración de RLUSD permitirá que los pagos empresariales con stablecoins puedan evolucionar desde proyectos piloto hacia operaciones de producción a gran escala.
La compañía señaló además que la inversión de Ripple servirá para acelerar el despliegue internacional de Notabene Flow y adelantó que prevé anunciar nuevas alianzas con otras instituciones financieras durante los próximos meses.

