Criptoagosto: la soportable incertidumbre de las criptomonedas


Hay que reconocer que invertir en criptomonedas es una actividad atravesada de incertidumbre. Es más, la ya clásica diferenciación entre riesgo e incertidumbre, que se establece a partir de la ya centenaria obra de Frank Knight, parece borrarse, que es casi lo mismo que decir que del riesgo -calculable- pasan a insertarse en la incertidumbre. Una incertidumbre derivada en bastante grado de su escaso grado de institucionalización y estar bajo el foco acusador e interventor de reguladores y entes sancionadores.

Los “tranquilizadores”, apologetas del conjunto del sistema o de algunas de sus concretas criptomonedas, nos dicen que no hay que preocuparse, que bajo las presentes cotizaciones de sus precios fluye una latente y constante programación hacia el futuro, que todo está programado. Pero muchos no consiguen ahogar sus incertidumbres en la promesa de que tu bitcoin llegará a valer un millón de dólares o euros un día, en el futuro. Entonces, la pregunta pasa a hacerse a ese futuro: ¿dónde está ese futuro, esa especie de cielo prometido para quienes se hayan comportado fielmente con su criptomoneda?

Criptomonedas incertidumbre

¿Qué no está rodeado de incertidumbre? Hace casi 40 años, Schotz editaba un libro que partía de que la acción del ser humano tiende a moverse en un espeso magma de confusión, entre espacios borrosos (fuzzy). Frente a la imagen del firme héroe moderno, reconocía que la mayor parte de las veces actuamos con la mano temblando. Paradójicamente, afirmación hecha con el sólido tono de las certezas. Es decir, sin temblarle la mano.

Criptoagosto: las criptomonedas florecen en pleno criptoivierno

A esa especie de inseguridad ontológica propia de la constitución antropológica, como subraya el sociólogo Anthony Giddens, se añaden los tiempos turbulentos que vivimos. Tiempos líquidos los llama Zigmunt Bauman. Sólo hace falta parar la mirada ante las portadas de los medios de comunicación, los principales portavoces y difusores de amenazas, peligros, riesgos y, por supuesto, incertidumbres. Pandemias como la covid19, sucesivos signos de la proximidad de una tercera guerra mundial, avisos sobre escasez de alimentos, anuncios de nuevas pandemias. Incluso el cambio climático envuelve en incertidumbre nuestra existencia como especie. En este contexto, que te digan que algo está programado es muy relativamente tranquilizador. Pero el futuro, como siempre, dirá.

Criptoagosto: PoS Ethereum (19-S), un acontecimiento histórico para Blockchain

Incluso hay incertidumbre sobre cuál es la pregunta pertinente. Una: ¿cuánta incertidumbre estamos dispuestos a soportar? Su alternativa: ¿estamos incorporando de tal manera una cultura de la incertidumbre -frente a decenios de dominio de la cultura de la seguridad y la protección- que crecientemente podemos soportar más y más incertidumbre? ¿nos estamos acostumbrando a la incertidumbre de empleos precarios, relaciones sociales cambiantes y patrimonios en montaña rusa? Si fuese lo segundo, la volatilidad de los precios de las criptomonedas no sería sino una vía más de adaptación a tal contexto social e histórico.

Cultura de la incertidumbre

Como suele ocurrir frecuentemente, la realidad empírica tira por la calle de en medio. Según los resultados recientemente publicados de la encuesta de la CNMV, la gran mayoría de los que tienen o han tenido criptoactivos no ponen en este tipo de inversión más allá del 5% de su capital. Parece que tal es el umbral de incertidumbre que estamos dispuestos a soportar en la escasamente arriesgada cultura española.

Criptoagosto: ¿Habrá sindicatos de avatares en el metaverso?

En todo caso, esa cultura de la incertidumbre parece que se abre paso. Es importante saber gestionar incertidumbres. Tal vez se abra un nuevo perfil, no laboral, sino actitudinal, gestor de incertidumbres. Así, el haber invertido en criptomonedas puede registrarse como una experiencia formativa en la gestión de incertidumbres, a subrayar en el CV.

También puedes seguirnos en nuestros canales de Telegram Twitter

Por Javier Callejo

Catedrático de Sociología en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Licenciaturas en Periodismo y Derecho

Esta web utiliza cookies. Puedes ver aquí la Política de Cookies. Si continuas navegando estás aceptándola    Ver
Privacidad