Crisis en MiCA: Francia amenaza con tumbar licencias cripto extranjeras
Crisis en MiCA: Francia amenaza con tumbar licencias cripto extranjeras

Crisis en MiCA: Francia amenaza con tumbar licencias cripto extranjeras

A menos de un año de la entrada en vigor del Reglamento sobre Mercados de Criptoactivos (MiCA), una crisis regulatoria sacude a Europa: Francia advierte que podría impugnar licencias otorgadas por otros países miembros para proteger su mercado nacional. La medida busca centralizar la supervisión en la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), ante temores de arbitraje regulatorio y brechas en la protección de inversores.

Francia, Austria e Italia reclaman ajustes urgentes en MiCA

Francia y la crisis en MiCA

Marie-Anne Barbat-Layani, presidenta de la Autorité des Marchés Financiers (AMF) de Francia, expresó su preocupación por la tendencia de empresas de criptomonedas a buscar jurisdicciones con estándares más flexibles dentro de la UE. «Bajo el nuevo régimen, las firmas están optando por licencias en países con requisitos menos estrictos, lo que podría comprometer la supervisión adecuada», declaró Barbat-Layani en una entrevista con Reuters. Esta práctica, conocida como arbitraje regulatorio, ha expuesto inconsistencias en la aplicación de MiCA, que entró en vigor en diciembre de 2024 como el primer marco integral para activos digitales en las 27 naciones de la UE.

El régimen MiCA permite a las empresas obtener una licencia en un Estado miembro y usarla como «pasaporte» para operar en toda la UE, fomentando un mercado único. Sin embargo, a menos de un año de su lanzamiento, reguladores de Francia, Italia y Austria han unido fuerzas en un comunicado conjunto para demandar reformas urgentes. Dichos países proponen que la ESMA, con sede en París, asuma la supervisión directa de las principales plataformas cripto para garantizar uniformidad y evitar desigualdades.

Alarmas por brechas de supervisión

Los reguladores advierten que la falta de homogeneidad podría desestabilizar los mercados y dañar a los inversores, un riesgo que han destacado autoridades globales durante años. «No descartamos denegar el pasaporte de la UE a licencias dudosas», afirmó Barbat-Layani, aunque reconoció que esta opción es «legalmente compleja» y podría socavar el mercado único. La AMF no especificó qué empresas o licencias podrían verse afectadas, pero indicó que se trata de una medida de último recurso.

ESMA exige a exchanges retirar stablecoins no conformes con MiCA en marzo de 2025

Italia, a través de la Commissione Nazionale per le Società e la Borsa (Consob), y Austria, vía la Finanzmarktaufsichtsbehörde (FMA), comparten estas inquietudes. Este trío de naciones argumenta que las diferencias en la interpretación de MiCA generan un «escenario preocupante»: inversores con niveles de protección variables según el país, y empresas migrando a jurisdicciones laxas para ganar ventajas competitivas. Esto no solo erosiona la confianza en el mercado europeo, sino que también deja a la UE en desventaja frente a regiones como Estados Unidos, con iniciativas como GENIUS para stablecoins, o Asia, donde Singapur y Hong Kong atraen innovación con marcos más estables.

Propuestas para reforzar MiCA:

  • Supervisión centralizada por ESMA: Asignar a la ESMA el control directo sobre grandes actores para uniformar criterios y reducir costes.
  • Control sobre plataformas extranjeras: Limitar operaciones en exchanges fuera de la UE a aquellos que cumplan con MiCA o equivalentes, evitando lagunas regulatorias.
  • Auditorías obligatorias de ciberseguridad: Requerir evaluaciones independientes y revisiones periódicas para mitigar riesgos tecnológicos.
  • Centralización de whitepapers: Crear un punto único europeo para la presentación y revisión de libros blancos de tokens, simplificando procesos y reforzando la integración paneuropea.

Estos cambios buscan preservar los objetivos originales de MiCA: proteger inversores, asegurar estabilidad y posicionar a Europa como líder global en regulación cripto. Sin reformas, advierten los reguladores, los países podrían adoptar medidas nacionales cautelares, fragmentando el mercado único.

La Comisión Europea aún no ha respondido oficialmente, pero se espera un debate en las próximas semanas para evaluar estas demandas.

Maria Gonzalez
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