Banco de Francia alerta: stablecoins en dólares amenazan al euro
Banco de Francia alerta: stablecoins en dólares amenazan al euro

Banco de Francia alerta del riesgo del euro ante las stablecoins en dólares

Las stablecoins en dólares se han convertido en un nuevo frente de presión para el euro. Según la vicegobernadora del Banco de Francia, Agnès Bénassy-Quéré, el auge de estos activos digitales, respaldados en gran medida por bonos del Tesoro de Estados Unidos y reforzados por la estrategia política de Washington, puede consolidar la hegemonía del dólar en la era de la tokenización. Frente a ello, Europa acelera el desarrollo del euro digital y proyectos de dinero tokenizado para no quedar rezagada en la nueva arquitectura financiera global.

Stablecoins en dólares y el euro

Bénassy-Quéré advirtió que las stablecoins en dólares no solo están cambiando la manera en que circula el dinero digital en el mundo, sino que también amenazan con consolidar aún más el dominio global del dólar  frente al euro en un discurso durante la conferencia «Global Financial Architecture in Transition», organizada por Reinventing Bretton Woods en Durban.

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Según la vicegobernadora, la irrupción de las stablecoins y la tokenización de las finanzas pueden convertirse en el shock exógeno que transforme el Sistema Monetario Internacional (SMI), vigente desde el fin de Bretton Woods en 1973 y aún dominado por el dólar. La cuestión, planteó, es clara: ¿estas innovaciones abrirán la puerta a un sistema más multipolar o servirán, por el contrario, para extender el reinado del dólar a través de sus proxies digitales?

Stablecoins: el nuevo eurodólar digital

La vicegobernadora estableció un paralelismo histórico. En los años 50, los eurodólares, depósitos en dólares mantenidos fuera de Estados Unidos, principalmente en Londres, extendieron la influencia de la moneda estadounidense. Hoy, las stablecoins cumplen un rol similar.

Los datos son contundentes, dijo. En agosto de 2025, las stablecoins sumaban un valor de mercado de 256.000 millones de dólares. El 99% de este mercado está vinculado al dólar y dos emisores, Tether y Circle, concentran el 90% de la oferta. Más del 60% de las stablecoins están respaldadas por bonos del Tesoro de EEUU, lo que implica una demanda indirecta de 150.000 millones de dólares en apenas cinco años.

En palabras de Bénassy-Quéré, el crecimiento explosivo de las stablecoins en dólares constituye una nueva fuente de demanda de deuda federal estadounidense. En tan solo cinco años, el mercado ha generado un volumen equivalente a tres veces la caída del dólar en las reservas oficiales a nivel mundial».

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El auge de este sector no es accidental recordó. En enero de 2025, una de las primeras decisiones de la administración Trump fue emitir una orden ejecutiva destinada a «promover el desarrollo y el crecimiento de monedas estables legales y legítimas respaldadas por dólares en todo el mundo».

Posteriormente, en julio de 2025, el Congreso aprobó la Ley GENIUS, que fija un marco legal unificado para su emisión, incluyendo la lista de activos líquidos y elegibles para respaldarlas. Según Bénassy-Quéré, esta estrategia apunta a consolidar al dólar no solo como reserva de valor y moneda de facturación global, sino también como pilar de la nueva economía tokenizada.

Tokenización: mucho más que stablecoins

Las stablecoins son apenas la punta del iceberg. La tokenización, explicó la vicegobernadora, consiste en emitir, intercambiar y almacenar representaciones digitales y programables de activos financieros o reales en registros distribuidos. Lo que incluye desde bonos y depósitos bancarios hasta proyectos de infraestructura o materias primas. Su impacto más inmediato se da en los pagos transfronterizos, donde ofrece alternativas más rápidas y baratas frente al costoso sistema de banca corresponsal.

Según Bénassy-Quéré, la tokenización está avanzando en tres frentes clave. Los pagos internacionales, con proyectos como Nexus, del BIS, que interconectan sistemas de pago rápido entre países. En el cumplimiento normativo, donde iniciativas como Mandala permiten pruebas digitales de cumplimiento, reduciendo costes regulatorios. Y en el campo de las CBDC y activos tokenizados, con pilotos como Mariana o Agora que exploran la liquidación en libros distribuidos que integren dinero del banco central, depósitos tokenizados y activos digitales.

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«Estamos asistiendo a la creación de un nuevo ecosistema financiero digital, donde stablecoins, depósitos tokenizados y CBDC pueden coexistir. La clave será garantizar su interoperabilidad y preservar la unicidad del dinero», señala Bénassy-Quéré.

Europa responde: euro digital y proyectos tokenizados

Ante el avance de Estados Unidos, Europa trabaja en una estrategia propia. Según la vicegobernadora, el Eurosistema tiene tres ejes de actuación:

  • Mayorista: en 2026 se lanzará un piloto que permitirá liquidar activos tokenizados directamente en dinero del banco central, a través de Pontes y más adelante Appia.
  • Minorista: a finales de 2025 se tomará la decisión definitiva sobre el euro digital, tras la aprobación de la legislación en el Consejo y el Parlamento Europeo. Su lanzamiento está previsto para finales de la década.
  • Internacional: se busca interconectar el sistema europeo de pagos instantáneos (TIPS) con redes extranjeras, ampliando su alcance global.

Paralelamente, el reglamento MiCA abre la puerta a stablecoins denominadas en euros, que, según Bénassy-Quéré, deben entenderse como «complementos para usos específicos, no como sustitutos del dinero del banco central».

Riesgos: fragmentación y pérdida de confianza

Sin embargo, Bénassy-Quéré alertó que la tokenización también conlleva riesgos significativos. El más importante es la fragmentación monetaria. En un escenario extremo, podrían surgir múltiples ecosistemas cerrados, donde el valor de un mismo dólar o euro difiera entre países y plataformas. «La unicidad del dinero está en juego», advirtió.

También destacó que las stablecoins, al ser emitidas por intermediarios privados, no garantizan el mismo nivel de respaldo que el dinero bancario o del banco central. En caso de desvinculación, podrían convertirse en monedas independientes con riesgo de ruptura de paridad.

Multipolaridad o hegemonía reforzada

La vicegobernadora planteó dos posibles escenarios para el futuro del sistema monetario internacional. La consolidación del dólar, donde las stablecoins refuerzan su papel como medio de intercambio y crean demanda estable para la deuda estadounidense, prolongando su hegemonía por décadas. Y la multipolaridad, con innovaciones como el euro digital, las CBDC o proyectos regionales que permiten la convivencia de varias monedas fuertes, reduciendo la dependencia del dólar. «Un sistema multipolar podría mejorar la resiliencia global y evitar un nuevo dilema de Triffin. Pero la transición será inestable y dependerá de la capacidad de los bancos centrales para innovar y cooperar», afirmó Bénassy-Quéré.

Lo que parece claro es que el auge de las stablecoins en dólares ya está alterando el equilibrio monetario global. Para Estados Unidos, representan una oportunidad de extender la supremacía del dólar en la economía tokenizada. Para Europa, un desafío estratégico. «La tokenización de las finanzas no debe fragmentar el sistema monetario internacional. Los bancos centrales tienen la responsabilidad de acompañar la innovación, no de frenarla, para mantener la estabilidad y la confianza en el dinero», concluye Bénassy-Quéré.

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