Los bancos Mitsubishi UFJ Financial Group (MUFG) y Sumitomo Mitsui Financial Group lideran una ambiciosa iniciativa para modernizar el sistema de transacciones financieras de Japón, mediante stablecoins en la blockchain Progmat y en colaboración con SWIFT.
Según un informe de la firma de investigación y consultoría Yuri Group, estos bancos buscan implementar remesas instantáneas y reducir significativamente los costes de transacción, lo que marcaría un cambio crucial en la forma en que el dinero fluye dentro y fuera del país.
Stablecoins en Japón
MUFG desarrolló Progmat como un ecosistema blockchain que integra stablecoins y facilita la tokenización de activos, permitiendo registrar transacciones de manera segura, transparente y casi instantánea, sin depender de múltiples intermediarios. Este sistema optimiza procesos que, bajo el esquema tradicional, pueden tardar días y conlleva comisiones de hasta un 10% de la cantidad transferida.
Integración con SWIFT: la clave de la interoperabilidad
El proyecto no busca reemplazar a SWIFT, sino aprovechar su infraestructura para conectar las stablecoins de Progmat con el sistema bancario global, asegurando una transición sin fricciones hacia esta nueva era digital. Gracias a esta alianza, las transferencias transfronterizas podrán realizarse con costes reducidos en un 90%, eliminando intermediarios y limitando las tarifas a las de cambio de divisas y al uso de Progmat.
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Este movimiento responde a la necesidad de Japón de revitalizar su economía, promoviendo la inversión minorista y aumentando la liquidez en su mercado financiero. Actualmente, el país representa entre el 11 y el 12% del suministro mundial de dinero M2 (dinero fácilmente accesible y que se usa para transacciones, además de otros tipos de activos menos líquidos pero que pueden convertirse en efectivo con relativa facilidad), pero su participación en el mercado global de stablecoins es solo del 0.1%. Si la adopción de stablecoins alcanzara una proporción equivalente a su M2, el mercado podría multiplicarse por 100, según estimaciones de Yuri Group.
Japón, pionero en regulación de stablecoins
Pese a haber sido pionero en la regulación de stablecoins, con un marco nacional en 2022, la lenta comercialización ha permitido que Emiratos Árabes Unidos y Singapur tomen la delantera con stablecoins reguladas y listas para el mercado. Ahora, MUFG y Sumitomo Mitsui buscan recuperar terreno con Progmat, alineándose con la estricta regulación japonesa para evitar la volatilidad y los problemas asociados al mercado cripto. Sin embargo, integrar las finanzas tradicionales (TradFi) con el ecosistema descentralizado (DeFi) presenta desafíos, especialmente en un entorno financiero como el japonés, con una fuerte carga burocrática.
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Los bancos japoneses esperan que este sistema, cuyo lanzamiento experimental está previsto para finales de 2025, no solo transforme las remesas, sino que también impulse pagos comerciales, liquidaciones de valores y comercio de activos tokenizados.
Progmat y su apuesta por los créditos de carbono digitalizados
El gobierno japonés respalda esta transformación con reformas fiscales aprobadas en diciembre de 2024, que amplían el alcance de la tokenización para incluir activos como infraestructuras, aeronaves, fondos de inversión e inmuebles en el extranjero. Estas medidas han sido impulsadas por el renovado interés en los activos digitales a nivel global, especialmente tras el regreso de Donald Trump al escenario político.
Bancos de Japón probarán las stablecoins para transferencias globales
En 2024, Progmat se asoció con la plataforma blockchain ambiental KlimaDAO y el emisor de stablecoins JPYC para un estudio sobre la emisión de créditos de carbono digitalizados, denominado D-Carbon. Actualmente, el mercado global de comercio voluntario de emisiones de carbono está valorado en 300 millones de dólares, pero se espera que esta cifra aumente hasta 175.000 millones de dólares en 2030, con Japón representando más del 10% del total global. El objetivo es expandir este proyecto a otros países a lo largo de 2025, consolidando a Japón como un actor clave en la economía digital y sostenible.

