Surf y rabas: las criptocelebrities aterrizan en Cantabria
Surf y rabas: las criptocelebrities aterrizan en Cantabria

Surf y rabas: las criptocelebrities aterrizan en Cantabria

Este verano, las criptocelebrities han cerrado sesión en Zug, Mykonos, Silicon Valley y Tulum, y han puesto rumbo a un lugar inesperado… pero inevitable: Cantabria. Sí, Cantabria. Donde las vacas pastan en 4K, las olas suenan a código abierto, y los paisajes parecen renderizados por una IA poética. Porque cuando el estrés del mercado aprieta, lo que necesitas es una buena ración de rabas en Oyambre o un atardecer entre las dunas de Liencres.

Desde Liencres hasta Langre, de Noja a Comillas, las criptocelebrities del momento han hecho su migración estacional. ¿El motivo? «Buscamos una blockchain emocional con bajas comisiones existenciales», dicen. Y vaya si la han encontrado.

De los rollups a las rabas

En Oyambre, Vitalik Buterin camina descalzo como si firmara bloques con los pies. En El Sardinero, un gurú de los NFTs intenta pagar el vermut con una stablecoin respaldada por anchoas. Y en el chiringuito El Pájaro Amarillo de Oyambre, los fundadores de varias DAOs discuten si aceptar pagos en emociones tokenizadas.

El staking líquido entra en la era institucional bendecido por la SEC

Pero más allá del litoral, Cantabria atesora lugares que solo los verdaderos exploradores digitales han sabido encontrar. En el Valle de Iguña, tierra natal del genial Leonardo Torres Quevedo, visionario de la IA y precursor de los autómatas, se rumorea que varios equipos de desarrolladores están conectando con el verdadero origen del machine learning rodeados de montañas y vacas tudancas.

Y en Corvera de Toranzo, la tierra que vio nacer al mismísimo Francisco de Quevedo, un grupo de poetas programadores, que existen, prepara el primer hackathon lírico, donde los smart contracts deberán rimar en endecasílabos y cerrar con una epifanía.

¿Quién es quién en el staking veraniego?

Lo que está claro es que este agosto, la Costa Oeste del blockchain no está en California, sino en Cantabria.
Aquí no hay FUD, pero sí FOMO cuando se acaban las sardinas a la brasa, las rabas, las anchoas, las quesadas de casa Luca o los helados de queso de Ontaneda. No hay halving, pero sí media luna sobre el mar. Y no hay bull o bear market, sino vacas felices pastando al ritmo de las ideas locas de una DAO de surfistas filosóficos.

¡Ah, casi lo olvido! Cantabria, además de playas que parecen diseñadas por una DAO de sirenas, también guarda tesoros con historia milenaria. Aquí están las Cuevas de Altamira, el primer NFT de la humanidad, pintado sobre roca. Y esta es también la tierra de Ana Patricia Botín, presidenta del Banco Santander, que entre una fusión bancaria y otra, sube a Instagram fotos de vacas tudancas como si fueran blue chips. Tiene debilidad por las gallinas pedresas, que cacarean como si cada huevo viniera con custodia institucional y auditoría externa. Porque en Cantabria, hasta el Ibex35 se tumba al prao a ver cómo se pone el sol.

Así nace esta sección: Criptocelebrities en Agosto. Una crónica diaria, ligera y desenfadada, para mirar de cerca y con unas buenas gafas Ledger Edition a los personajes más fascinantes del ecosistema Web3. Porque aquí no venimos a analizar gráficos, venimos a observar sombreros. No a predecir el precio del token, sino a cotillear quién comparte sombrilla con el creador de la última Layer 2. Y si se enamoran en el Valle de Pas, mejor que mejor.

Prepárate para conocer las historias más surrealistas de este ecosistema, narradas desde playas que parecen minadas de inspiración, valles cargados de historia tecnológica y chiringuitos donde los mojitos llevan menta… y metadatos.

Porque este mes, lo verdaderamente importante no es el precio del token… Sino quién lleva el mejor sombrero y las gafas más molonas en El Puntal.

Son, claro, crónicas imaginarias, porque en cripto, lo real y lo inventado se confunden bajo el sol de agosto.

¡Criptocelebrities en Agosto empieza ya!

Foto: Paco Llata
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