Datos y negocio en la era de la IA
Datos y negocio en la era de la IA

Cómo los datos de las empresas se convierten en negocio en la era de la IA

Aunque hace tiempo, mucho antes de que tecnologías como blockchain o la inteligencia artificial irrumpieran en nuestras vidas, ya se hablaba de los datos como el nuevo petróleo del siglo XXI, pocas empresas han conseguido dar el paso de convertir esa información en negocio real. Tener datos ya no es una ventaja. La diferencia está en saber utilizarlos, confiar en ellos y, sobre todo, monetizarlos.

La gobernanza del dato como palanca directa de negocio

En este contexto, la compañía española Kolokium plantea la gobernanza del dato como una palanca directa de negocio. Su propuesta parte de una idea sencilla pero muy potente: si el dato no es confiable, no se puede usar; y si no se puede usar, no puede generar valor.

Hoy en día, muchas organizaciones trabajan con datos dispersos, duplicados o poco fiables. Esto no solo dificulta la toma de decisiones, sino que bloquea cualquier intento de construir nuevos productos basados en datos o inteligencia artificial. Kolokium aborda este problema ayudando a las empresas a ordenar, estructurar y definir reglas claras sobre sus datos: quién los usa, cómo se utilizan, de dónde provienen y qué calidad tienen.

El salto diferencial llega cuando esta gobernanza se combina con tecnologías como blockchain, que permiten garantizar que los datos no solo estén bien gestionados, sino que además sean verificables, trazables y seguros. Esto hace posible generar confianza no solo dentro de la organización, sino también hacia el exterior.

El dato es un activo comercial

Esa confianza es la que convierte el dato en un activo comercial. Y es a partir de ahí cuando empiezan a surgir nuevos modelos de negocio que antes no eran viables. Uno de los más claros es el de los datos como producto: empresas que antes utilizaban la información únicamente de forma interna ahora pueden ofrecerla a terceros en forma de insights, indicadores o tendencias de mercado. No se trata de vender datos sin más, sino de comercializar conocimiento estructurado y fiable.

Otro modelo muy en auge en la actualidad es el de los servicios basados en IA. Gracias a datos bien gobernados, las compañías pueden desarrollar soluciones predictivas, como previsión de demanda, detección de fraude o sistemas de recomendación, y ofrecerlas como servicio. Aquí la diferencia es crítica, ya que sin datos de calidad, la IA no funciona, pero con ellos, se convierte en una fuente directa de ingresos.

También está ganando mucha fuerza la hiperpersonalización a escala. Las empresas pueden adaptar precios, productos o servicios en tiempo real en función del comportamiento del cliente. Esto no solo mejora la experiencia, sino que incrementa de forma directa la conversión y el valor por cliente.

El caso de Renault

Otro enfoque especialmente relevante es el de los ecosistemas o plataformas de datos. Gracias a la confianza y trazabilidad que aportan tecnologías como blockchain, las organizaciones pueden crear entornos donde distintos actores comparten y consumen información de forma segura. Esto abre la puerta a nuevos modelos colaborativos entre empresas, sectores e incluso países.

Un ejemplo especialmente ilustrativo es el proyecto DIVEC, impulsado por Renault dentro del PERTE del vehículo eléctrico, donde la participación de Kolokium ha servido para demostrar cómo una arquitectura blockchain permisionada puede actuar como capa de confianza entre empresas. En este modelo, distintos actores, propietarios de datos, desarrolladores de algoritmos y consumidores de servicios, pueden colaborar sin necesidad de ceder el control sobre sus activos digitales.

Mediante el uso de smart contracts, los algoritmos se ejecutan sobre los datos en entornos seguros y controlados, generando únicamente resultados agregados y verificables. Ni los datos ni los modelos salen de sus propietarios, pero aun así se habilita la colaboración. Este enfoque no solo resuelve el bloqueo habitual en el intercambio de información sensible, sino que abre la puerta a nuevos modelos de negocio basados en el uso compartido, seguro y trazable de datos y algoritmos.

Optimización del negocio basada en datos

A todo ello se suma un modelo más silencioso pero muy potente: la optimización del negocio basada en datos. Desde los precios  dinámicos hasta la detección de nuevas oportunidades de mercado o la automatización de decisiones en tiempo real. No siempre se trata de vender el dato, sino de usarlo mejor que nadie para ganar ventaja competitiva.

En todos estos casos, el denominador común es el mismo: una base sólida de gobernanza del dato y mecanismos de confianza como los que propone Kolokium. Sin ellos, estos modelos simplemente no funcionan. La IA ,por ejemplo, pierde valor si se alimenta de datos poco fiables. En cambio, cuando los datos están gobernados y verificados, se convierte en una herramienta capaz de generar nuevas líneas de ingresos.

Kolokium plantea así un cambio de mentalidad que, aunque puede parecer sencillo, resulta profundamente transformador. No se trata de gestionar datos mejor, sino de convertirlos en productos, servicios y decisiones que impactan directamente en la cuenta de resultados. Así, la gobernanza deja de ser un coste necesario para convertirse en una inversión estratégica.

Las empresas que consigan dar este paso no serán simplemente organizaciones que usan datos, sino organizaciones que hacen negocio con ellos.

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