El caso Gannon Ken Van Dyke en Polymarket siembra dudas sobre el mundo de las apuestas realizadas en cripto. Se trata del militar estadounidense que, participando en la operación que capturó a Maduro a principios de este año 2026, apostó en el mercado de predicción más grande del mundo por el éxito de esa operación. Y ganó, pues lo sabía casi todo de la misma.
Como se ha informado en Observatorio Blockchain, este fraudulento comportamiento fue especialmente captado por el patrón de las acciones llevadas a cabo por el militar con las ganancias. Acciones que pueden resumirse en un: toma el dinero, corre e intenta borrar las huellas. Pero el intento de borrar las huellas por un ganador tan claro deja paradójicamente huellas. Ya se sabe que cuando alguien borra huellas es por algo.
No es fácil el anonimato
Pero en el mundo digital no es tan fácil borrar huellas. No es tan fácil el anonimato. Si hay algo que caracteriza a lo digital es que cualquier movimiento en el mismo deja huellas. Ello es lo que posibilita, entre otras cosas, los análisis big data. También, la labor de vigilancia en busca de patrones atípicos o típicamente sospechosos. Sobre todo, las huellas de las transacciones en blockchain.
El caso tiene múltiples caras. La principal afecta directamente a estas predicciones de futuro. En principio, se asume que todos disponemos de la misma información de cara a la predicción. Es decir, que conocemos e ignoramos lo mismo, y que, sobre todo, no somos actores del acontecimiento sobre cuyo resultado se está apostando. Es lo que ocurre en las apuestas vinculadas a predicciones de resultados deportivos.
La apuesta puede estar atravesada de esas intuiciones, de pasiones, de un profundo conocimiento de estadísticas sobre resultados previos o sobre los actores que presumiblemente van a participar en el acontecimiento. Pero está prohibido apostar sobre uno mismo, cuando se es protagonista del acontecimiento. Es lo que ha ocurrido en este caso. Gannon Ken Van Dyke apostó por sí mismo y sus actuaciones como participante en el acontecimiento. La diferencia es que en las apuestas deportivas es público quiénes son los jugadores.
Apuestas de Estado
Ahora bien, en otros acontecimientos, sobre los que también se apuesta, tal conocimiento de los jugadores no es tan claro o extendido. Es más, en este caso y por evidentes razones de seguridad y aseguramiento del éxito de la acción, la identidad de los participantes en la acción se mantiene en secreto. Si a ello se añade el posible uso del anonimato en las apuestas, parecía que la situación era favorable al poco legítimo comportamiento de Van Dyke. Polymarket funciona con cripto, con carteras anónimas. Además, el militar hizo uso de VPN para intentar ocultar su identidad. La ocasión hace al santo… y al defraudador.
¿Deben excluirse las apuestas por acontecimientos en que el secreto forma parte de los procesos y acciones que impulsan o impiden el acontecimiento y sus resultados? Puede ser una opción. El problema aquí es la previa catalogación de acontecimientos-con-secreto y acontecimientos-sin-secreto. Me temo que, en muchos casos, la frontera entre ellos es bastante fina. Al fin y al cabo, como apuntó hace un siglo el sociólogo alemán Simmel, el secreto es parte fundamental de nuestra vida cotidiana, atravesando de punta a punta nuestras sociedades.
Sin secreto, las organizaciones no podrían existir. Tampoco podría existir la sociedad. Entonces, habría que calibrar el peso del secreto en el acontecimiento. Sólo un secreto grupo podría estar dedicado a estas calificaciones en el mundo de las apuestas. Ahora bien, seguro que habría apuestas sobre los resultados de las calificaciones de acontecimientos para apostar.
Información privilegiada
Este caso deja en evidencia que plataformas como Polymarket pueden ser explotadas si alguien tiene información privilegiada. Es una explotación sobre los otros usuarios o apostantes sobre el mismo acontecimiento. Es una explotación de los perdedores de la apuesta, que pasan a ser perdedores por descompensado déficit en la información que tenían, con respecto a la información disponible por parte de otros.
Los mercados de predicción, como Polymarket, son sitios donde la gente apuesta dinero sobre si ocurrirá un acontecimiento, ya sea de tipo político (ganador de elecciones, por ejemplo), económico (recesión, inflación, etc.) o de cualquier otro tipo. Eso sí, la apuesta es contra otros usuarios. Nunca contra la casa de apuestas, cuyo ingreso económico deriva de comisiones y no directamente de las apuestas.
Ha de reconocerse el atractivo sociológico que tiene el seguimiento de las apuestas de algunos acontecimientos. Nos hablan de las creencias colectivas concretadas en ese acontecimiento o de la propia información colectiva existente. Lo colectivo toma cuerpo a partir del precio de las apuestas.
Detectar fraudes
Más allá de las dudas que este caso pueda arrojar sobre este tipo de mercados, lo más interesante es cómo ha sido cazado Van Dyke. Aquí es donde interviene blockchain como depósito de huellas imborrables. Porque las identidades pueden ser anónimas -identidad de la no-identidad- pero las transacciones son públicas en blockchain. A partir de aquí puede verse qué wallet (cartera cripto) apuesta y cuánto apuesta. No se sabe quién es; pero sí cómo actúa.
Los patrones de sospecha son varios y los expertos de estos patrones sospechosos se cuidarán de no desvelar aquellos menos conocidos. El objetivo es que los malos no intenten evitarlos, haciendo más difícil su labor. Entre los patrones reconocidos de comportamiento sospechoso están: apostar mucho dinero poco antes de que una noticia, que confirma un resultado de un acontecimiento, se dé. Otro patrón sospechoso es el del “ganador demasiado habitual”.
Un jugador normal puede ganar unas apuestas y perder todas; pero ganar un elevado porcentaje de las mismas le convierte en sospechoso. Un patrón que es bien tomado en cuenta en los casinos. Por otro lado, los patrones sospechosos tienden a darse especialmente en mercados de predicción considerados especiales o raros. Es decir, que no suelen ser muy mediáticos. Y meten ese dinero -mucho- de manera muy concentrada, en una sola apuesta o en apuestas vinculadas al mismo acontecimiento.
Para detectar fraudes, los cazadores analizan historiales de operaciones de wallets o volúmenes extraños de operaciones en mercados de predicción pequeños. Entonces, la comunidad de cazadores se pone en alerta, se comunican entre sí y los ojos de la misma se focalizan sobre los sospechosos. Empiezan a tirar de los hilos. Del juego de las apuestas se pasa al juego de marcaje a los que juegan raro

