La administración tributaria de Perú fija 12 reglas para utilizar la IA
La administración tributaria de Perú fija 12 reglas para utilizar la IA

La administración tributaria de Perú fija 12 reglas para utilizar la IA

La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) de Perú ha aprobado su política para el uso seguro, responsable y ético de sistemas basados en inteligencia artificial (IA). El marco establece doce compromisos para aplicar la IA en la gestión tributaria y aduanera, entre ellos, supervisión humana, protección de datos, trazabilidad, prevención de sesgos, transparencia, gestión de riesgos y respeto a los derechos fundamentales.

La decisión establece las reglas que deberán orientar el desarrollo, implementación y uso de sistemas de IA dentro de la administración tributaria y aduanera peruana, un ámbito especialmente sensible por la naturaleza de la información que gestiona la SUNAT y por su relación directa con contribuyentes, empresas y operaciones aduaneras.

La Ley de IA de Perú llega a la SUNAT

La política se enmarca en la Ley N.º 31814, que promueve el uso de la inteligencia artificial en favor del desarrollo económico y social del país, y en su reglamento, aprobado mediante el Decreto Supremo N.º 115-2025-PCM. La normativa obliga a las entidades públicas peruanas a contar con una política institucional en esta materia.

En el caso de la SUNAT, la propuesta fue elaborada por un equipo técnico designado y posteriormente aprobada por el Comité de Gobierno y Transformación Digital de la institución durante su sesión del 16 de junio de 2026. Este comité será también el encargado de la implementación, seguimiento y evaluación del cumplimiento de la nueva política.

La aprobación del documento supone, por tanto, trasladar el marco general establecido por Perú para el desarrollo y utilización de la inteligencia artificial al funcionamiento de una institución concreta y especialmente relevante para la actividad económica del país.

La IA para transformar la gestión tributaria y aduanera

La SUNAT reconoce en su política los sistemas basados en inteligencia artificial como activos institucionales y tecnologías habilitadoras de la transformación digital y de la mejora continua de la gestión tributaria y aduanera. La institución no plantea así la inteligencia artificial únicamente como una herramienta tecnológica, sino como parte de su proceso de transformación digital.

El propósito establecido en el documento es alinear el uso de la IA con el Plan Estratégico Institucional de la SUNAT, garantizando al mismo tiempo la protección de los derechos fundamentales, la confidencialidad de la información, la reserva tributaria y la confianza de los administrados. La combinación entre innovación tecnológica y protección de la información ocupa una posición central en la política, especialmente por la cantidad y sensibilidad de los datos que maneja una administración tributaria y aduanera.

12 compromisos de SUNAT para utilizar inteligencia artificial

El anexo de la resolución recoge doce compromisos institucionales que deberán regir el desarrollo, implementación y utilización de sistemas basados en inteligencia artificial dentro de la SUNAT. El primero es el cumplimiento del marco legal vigente. La institución establece que el uso de estos sistemas deberá ajustarse a la Constitución, la Ley N.º 31814, el Código Tributario y la Ley General de Aduanas, promoviendo al mismo tiempo el bienestar, la equidad y la inclusión.

El segundo compromiso consiste en orientar los sistemas de inteligencia artificial hacia la generación de valor público, con el objetivo de mejorar los servicios prestados a los administrados y aumentar la eficiencia de la gestión tributaria y aduanera. El tercero establece un enfoque ético, responsable y centrado en la persona, basado en el respeto de los derechos humanos y la dignidad.

Supervisión humana de los sistemas de IA

El cuarto compromiso establece que deberá existir supervisión humana sobre los sistemas basados en inteligencia artificial, de manera que los resultados producidos por estas tecnologías puedan ser revisados, corregidos o interrumpidos cuando corresponda. La política introduce así la intervención humana como uno de los principios que deberán acompañar el uso institucional de la IA.

El quinto compromiso está relacionado con la trazabilidad y la rendición de cuentas. SUNAT deberá establecer mecanismos de trazabilidad, auditoría y mejora continua que permitan exigir responsabilidad a los actores involucrados en el desarrollo y utilización de estos sistemas. La institución también deberá prestar atención a los posibles efectos discriminatorios de los algoritmos.

Como sexto compromiso, SUNAT se obliga a prevenir, mitigar y corregir sesgos, errores o resultados discriminatorios, procurando que el uso de la inteligencia artificial sea proporcional y coherente con las finalidades para las que haya sido implantada.

Datos personales y confidencialidad

El tratamiento de la información constituye otro de los grandes bloques de la política aprobada por la administración tributaria peruana. Así, el séptimo compromiso establece expresamente la obligación de proteger los datos personales, la reserva tributaria y la confidencialidad de la información, de acuerdo con la normativa aplicable.

Se trata de uno de los aspectos especialmente relevantes del nuevo marco debido a la naturaleza de la información administrada por SUNAT. El octavo compromiso se refiere a la seguridad tecnológica. Los sistemas de inteligencia artificial utilizados por la institución deberán ser seguros, fiables y robustos. Para alcanzar este objetivo, SUNAT establece la aplicación de un enfoque de gestión de riesgos durante todo el ciclo de vida de los sistemas de IA.

La gestión del riesgo deberá acompañar, por tanto, a estas tecnologías desde su desarrollo hasta su utilización dentro de los diferentes procesos de la institución. El noveno compromiso establece que la entidad deberá promover la transparencia y la explicabilidad de los criterios de funcionamiento de los sistemas basados en inteligencia artificial, aunque siempre dentro de los límites establecidos por la legislación.

La política incorpora de esta manera la necesidad de poder explicar el funcionamiento de los sistemas utilizados por la institución como uno de los elementos de su modelo de gobernanza de la inteligencia artificial. El décimo compromiso se refiere a la propiedad intelectual. SUNAT establece expresamente que deberá respetar los derechos de autor y los derechos conexos durante el desarrollo y utilización de sistemas basados en inteligencia artificial.

Formación de los trabajadores para utilizar IA

La nueva política también aborda el impacto de la inteligencia artificial sobre los trabajadores de la institución y la necesidad de prepararlos para la utilización de estas tecnologías. El undécimo compromiso establece que SUNAT deberá capacitar a sus colaboradores en ética, gestión de riesgos y protección de datos, fomentando una cultura institucional de innovación responsable.

La formación se convierte así en una de las herramientas previstas para trasladar los principios generales establecidos por la política al uso cotidiano de la inteligencia artificial. El último de los doce compromisos amplía el análisis de los efectos de estas tecnologías más allá de su funcionamiento técnico.

SUNAT deberá evaluar los impactos humanos, sociales, económicos, culturales y ambientales de la inteligencia artificial, buscando además su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

IA en fiscalización, atención al contribuyente y control aduanero

La aprobación de esta política posiciona a la SUNAT entre las primeras entidades públicas peruanas en formalizar un marco propio para el uso de inteligencia artificial en cumplimiento de la Ley N.º 31814. La relevancia del documento está directamente relacionada con las competencias de la institución.

El siguiente paso será trasladar los doce compromisos recogidos en la política al funcionamiento cotidiano de la administración tributaria y aduanera. La implementación quedará en manos del Comité de Gobierno y Transformación Digital de la SUNAT, que será responsable de realizar el seguimiento y evaluar el cumplimiento de la política.

El comité deberá traducir los doce compromisos en procedimientos, controles y capacitaciones concretas dentro de la institución. Será en esa fase de implementación donde principios como la supervisión humana, la trazabilidad, la prevención de sesgos, la protección de la reserva tributaria, la transparencia o la gestión de riesgos deberán convertirse en mecanismos aplicables al funcionamiento de los sistemas de inteligencia artificial.

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