BNY Mellon, Paxos y Stripe piden a EEUU liberar el poderío de las stablecoins
BNY Mellon, Paxos y Stripe piden a EEUU liberar el poderío de las stablecoins

BNY Mellon, Paxos y Stripe piden a EEUU liberar el poderío de las stablecoins

BNY Mellon, Paxos y Stripe piden luz verde a EEUU para transformar los pagos globales con stablecoins. En una audiencia celebrada hoy por el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, varios líderes del sector financiero, expertos en política y legisladores coincidieron en señalar a las stablecoins como pilar estratégico para modernizar el sistema de pagos de EEUU, fortalecer el dominio del dólar y liderar la innovación tecnológica.

Las stablecoins y EEUU

La sesión, titulada «Navegando el Ecosistema de Pagos Digitales«, reunió a figuras clave de la industria cripto y a los representantes republicanos French Hill y Bryan Steil, quienes trazaron una visión ambiciosa sobre el futuro de las stablecoins. El debate se produce dos días antes de que el Comité Bancario del Senado de EEUU vote la Ley GENIUS, una propuesta bipartidista para regular las stablecoins.

Las stablecoins, que acapararon el debate, cuentan al cierre de esta edición con una capitalización de 234.807 millones de dólares. Según Citi, las proyecciones apuntan a los 5 billones para 2030. Todos los participantes citaron el potencial de las stablecoins para transformar los pagos globales, reducir costes, ampliar el acceso financiero y reforzar la posición del dólar como moneda de reserva mundial.

Caroline Butler, directora global de activos digitales en BNY Mellon, destacó cómo estas monedas pueden complementar los sistemas de pago tradicionales. «Blockchain tiene el potencial de servir como un riel de pago adicional, desbloqueando mayor utilidad de los activos y mejorando la eficiencia operativa, afirmó. BNY, que custodia las reservas de la stablecoin USDC, emitida por Circle y Coinbase.

Imperativo nacional para Paxos

Butler detalló que BNY proporciona servicios bancarios tradicionales a clientes emisores de stablecoins en EEUU, incluyendo pagos, toma de depósitos y servicios de custodia. Caroline considera las stablecoins una oportunidad para conectar mercados tradicionales y digitales, ofreciendo servicios como tokenización y pagos instantáneos. En este sentido, abogó por un marco regulatorio que permita a los bancos emitir y custodiar stablecoins.

Charles Cascarilla, CEO de Paxos, fue más tajante al calificar a las stablecoins como imperativo nacional para preservar la supremacía del dólar frente a alternativas como Bitcoin o CBDCs extranjeras. «Cuando exportamos stablecoins, exportamos valores americanos: mercados libres y transparencia, dijo. Paxos, que emite PYUSD para PayPal y opera con licencia  en Nueva York y Singapur, propone un modelo regulado con reservas 1:1 en efectivo, sin préstamos ni rehipotecación. Cascarilla defendió el STABLE Act, pero pidió mejoras como reciprocidad con jurisdicciones extranjeras y flexibilidad entre regulación estatal y federal para garantizar interoperabilidad global.

Patrick, CEO de Stripe, enfocó su intervención en los beneficios prácticos para las empresas. Tras adquirir Bridge, la principal plataforma de stablecoins, en 2024, Stripe procesa pagos con stablecoins que superaron en una semana el volumen de Bitcoin en año y medio. «Resuelven problemas reales: son globales por diseño, reducen costes hasta diez veces, liquidan instantáneamente y son programables», explicó. Collison citó casos como fintechs en América Latina que pagan salarios en dólares y empresas que gestionan tesorerías transfronterizas, argumentando que las stablecoins refuerzan el dólar, ya que el  99% de ellas están respaldadas por dólares americanos.

Críticas a la falta de supervisión federal

Sin embargo, no todo fue optimismo, Carole House, experta en seguridad con experiencia en la Casa Blanca y FinCEN, advirtió sobre los riesgos si no se regula adecuadamente. «Las stablecoins pueden mejorar la inclusión y la eficiencia, pero sin controles, nos enfrentamos a fraudes, hackeos como el de 1.5 mil millones de dólares por Corea del Norte, y amenazas a la estabilidad financiera, señaló. House apoyó el STABLE Act por sus reservas 1:1, pero criticó la falta de supervisión federal clara, cobertura de riesgos sistémicos y aplicación extaterritorial de sanciones. Propuso retomar el proyecto McHenry-Waters de 2024, que considera más completo, y subrayó que una política sin ejecución no protege a nadie.

Desde el ámbito legislativo, los republicanos del Comité, liderados por French Hill, presidente del Comité, defendieron las stablecoins como un modelo de innovación impulsado por el mercado. A diferencia de una CBDC, que concentraría poder en el gobierno y restringiría la elección del consumidor, las stablecoins operan en un mercado competitivo y sostienen la innovación que hace fuertes a nuestros mercados financieros, afirmó Hill en su discurso de apertura.

Su rechazo a una CBDC subraya una preferencia por soluciones privadas que eviten la centralización. Por su parte, Bryan Steil, manifestó su deseo de que la próxima ola de cripto y Web3 nazca en sótanos y dormitorios, no en salas de juntas o bufetes, abogando por un marco que fomente emprendedores sobre estructuras corporativas rígidas.

Innovación y seguridad

Pese a los matices, todos los participantes coincidieron en la urgencia de un marco federal claro, como el STABLE Act, para posicionar a Estados Unidos frente a competidores como la UE o Singapur, que ya han regulado las stablecoins. Todos los intervinientes coincidieron en señalar que las stablecoins no solo prometen pagos más rápidos y baratos, algo crucial para el 20% de estadounidenses no bancarizados y el 40% global, sino que también contrarrestan la pérdida de influencia del dólar ante CBDCs extranjeras y criptoactivos alternativos. El desafío, tal y como señaló House, radica en equilibrar innovación con seguridad.

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