Ethereum-Libra: el futuro que podría reproducir la guerra fría iOS-Android

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La comparación entre Ethereum y Libra, el proyecto blockchain de Facebook, podría asimilarse con el eterno enfrentamiento entre iOS vs Android/Windows vs Linux. Centralización contra descentralización. Sin duda, en esta batalla tecnológica, la cadena de bloques ganadora será la que sea capaz de desarrollar las aplicaciones más prácticas, intuitivas y sencillas. Tanto para usuarios, como para desarrolladores. En cualquier caso, Libra y Ethereum podrán convivir y subsistir perfectamente en el futuro. Igual que sucede con Linux y Windows.

Libra, aún sin haberse producido su lanzamiento, junto a Ethereum, son los dos grandes de Blockchain. Cada una  con sus características. Mientras que en la red Libra existirá una autoridad centralizada que lo controle todo, en Ethereum, teóricamente, son los propios desarrolladores y usuarios los encargados de trazar el destino de la organización.

Aunque el proyecto Libra aún esté en pañales, de la lectura de su whitepaper y de todas las circunstancias empresariales que rodean al proyecto puede vislumbrarse que será uno de los gigantes de la tecnología blockchain. Por ello, para estar a su altura, Ethereum deberá reinventarse.

Ethereum Virtual Machine

Ethereum es la segunda mayor cadena de bloques por capitalización de mercado, detrás de Bitcoin. Desde su salida en 2008, Bitcoin es considerado por algunos economistas como un valor refugio parecido al oro. Pero en términos de desarrollo de tecnología blockchain está a años luz de Ethereum o de lo que pretende ser Libra

Ethereum es una cadena de bloques descentralizada o no permisionada, de código abierto con la funcionalidad de realizar contratos inteligentes. El Ether es la criptodivisa generada por los mineros de Ethereum como recompensa por los cálculos realizados para asegurar la cadena de bloques. Utiliza el PoW (Proof of Work o minería). Pero Ethereum es mucho más que una simple criptomoneda. Incluye la denominada máquina virtual descentralizada, la Ethereum Virtual Machine (EVM), que puede ejecutar scripts usando una red internacional de nodos públicos.

El conjunto de instrucciones de la máquina virtual, en comparación con otros, como el de Bitcoin Script, es Turing-complete. El “Gas” es un mecanismo interno para la fijación de precios en las transacciones, que se utiliza para mitigar el spam y asignar recursos a la red. Por así decirlo, es el coste de las transacciones: lo que pagan las transacciones por el uso de la red y conseguir que esta se mantenga.

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Ethereum fue creada a finales de 2013 por Vitalik Buterin, un investigador y programador de criptografía. El desarrollo del proyecto fue financiado por una venta masiva en línea, que tuvo lugar entre julio y agosto de 2014. El sistema se puso en marcha el 30 de julio de 2015, con 72 millones de monedas acuñadas. Lo que representa alrededor del 65 por ciento del total de la oferta en circulación en abril de 2020.

En 2016, como resultado de un fallo en el software de contratos inteligentes del proyecto DAO, se produjo un robo de 50 millones de dólares en ethers. A partir de ese momento, Ethereum se dividió en dos cadenas de bloques separadas. La nueva versión se convirtió en Ethereum (ETH) y la cadena original continuó como Ethereum Clásico (ETC).

Actualmente, Ethereum está desarrollando y planificando la implementación de una serie de mejoras llamadas Etéreo 2.0. Las especificaciones actuales para la nueva versión incluyen una transición a la prueba de participación y un aumento en el rendimiento de las transacciones, utilizando tecnología de fragmentación. El objetivo es conseguir transacciones menos costosas, agrupándolas.

Por su parte, el proyecto Libra fue anunciado en junio de 2019 por la empresa americana de medios sociales Facebook. La moneda y la red no existen todavía. De momento, solo se ha liberado un rudimentario código experimental. El lanzamiento estaba previsto para este año, pero parece que se ha pospuesto a 2021.

En principio, la moneda y las transacciones se gestionarán y confiarán criptográficamente a la Asociación Libra, un holding empresarial integrado por compañías de pago, tecnología, telecomunicaciones, mercado en línea y capital de riesgo. La sede de la Asociación está en Suiza. Fruto de las duras críticas de los legisladores de buena parte del mundo, Libra se vio obligada a lanzar una nueva versión de su White Paper para poder cumplir con muchas de las demandas efectuadas por reguladores y bancos centrales.

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La nueva Libra trae consigo el euro digital programable (≋EUR), que podría estar disponible en la plataforma Libra junto al USD digital (≋USD), el GBP digital (≋GBP) etc. El Euro digital basado en cadenas de bloques y programable podría proporcionar diversos beneficios a la industria y a los clientes finales, pero todavía no se ha definido. La nueva Libra también proporciona una plataforma para la creación de smart contracts.

Por supuesto, es discutible hasta qué punto Libra, en su diseño actual, es una verdadera plataforma basada en la tecnología de libro mayor distribuido (DLT), ya que es un tipo de red permisionada, que nada tiene que ver con lo que se planteó en un primer momento.

Frente a otras cadenas de blockchain, tiene la gran ventaja de poder integrar todo su ecosistema de manera fácil e  intuitiva en aplicaciones como Whattsapp o Messenger. Se trata de una implantación útil para los usuarios y con muchas utilidades para muchos sectores. Además, al haber optado por este modelo, se adapta perfectamente al cumplimiento normativo.

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Conviene no olvidar que lo que realmente importa es que los usuarios sepan sacar partido a la nueva herramienta. Para ello, probablemente, se cree un ecosistema sencillo, fácil y rápido a la hora de interactuar. En cuanto a los smart contracts, el hecho de que se integre moneda fiat programable, facilita su uso y los hace mucho más rentables. En la actualidad, hay que acudir a un exchange si se quiere garantizar la ejecución en moneda fiat o confiar en stablecoins, como DAI. Además, es previsible que el holding empresarial cree un entorno accesible, fácil de utilizar y gratuito para los desarrolladores. Lo que incrementará aún más las utilidades.

En cuanto a Ethereum, se trata una cadena de bloques no permisionada o pública, muy asentada y con millones de usuarios. Cuenta con un gran número de desarrolladores que no paran de incrementar las utilidades de la red. Lo hacen en todos los sectores: logístico, identidad digital, certificación, creación de DAOS o la creación de otras criptomonendas. También cuenta con organismos auditores que revisan las nuevas aplicaciones que se introducen en la cadena.

Ethereum es una de las redes que mayor compatibilidad presenta con las diferentes wallets digitales, servicios de custodia de claves privadas o exchanges. Es aceptada por casi todos. En este sentido, existen estándares, como ERC20 o el ERC2020 en el ámbito de las criptomonedas. Dichos estándares son auditados previamente por desarrolladores para asegurar que no exista ningún fallo en el código y que se puedan implementar de forma segura.

Aplicaciones útiles y sencillas

En cuanto a la programación de Smart Contracts, el lenguaje que se utiliza es soliidity, que está bastante expandido entre los desarrolladores. Algo que no sucede con Libra, que aún no existe ni se sabe como será. En Libra, podría verse como un problema la existencia de una stablecoin de garantías. Igual que tampoco va a existir, de momento,  dinero fiat programable dentro de Ethereum.

Por lo tanto, la implementación de contratos legales inteligentes es algo más complicada que con Libra. Al igual que los ODR (Online Dispute Resolution), que ya existen para Ethereum, como el lanzado por Aragon. Sin embargo, sin el respaldo de moneda fiat, los hace más vulnerables que en Libra. Además, al utilizar el PoW (Proof of Work), también lleva grandes costes energéticos que, en principio, Libra no tendrá.

El lanzamiento de Ethereum 2.0 puede mejorar todas estas circunstancias, pero la situación actual es la que es. Sin duda, la batalla Ethereum-Libra la ganará quien sea capaz de desarrollar aplicaciones útiles y sencillas para los usuarios.

Alberto Luis Esteban Olarte,

*PDI en la Universidad de Granada y Chief Legal Officer en Alcuadrado Blockchain

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