La blockchain en Am√©rica Latina est√° en pleno auge y atr√°s ha quedado el t√≠mido acercamiento de estos pa√≠ses a la misma, un movimiento al que pueden unirse los recientes esfuerzos de Cuba y Venezuela. La regi√≥n est√° en pleno florecimiento de startups blockchain y con una poblaci√≥n respondiendo y adapt√°ndose r√°pidamente a la misma. Y es que el uso de las criptomonedas y otras opciones potenciadas por la blockchain se ha disparado en los √ļltimos a√Īos en toda la regi√≥n.

Sin embargo, en medio de todo este boom de uso blockchain en la región, los casos de Cuba y Venezuela llaman poderosamente la atención. Su acercamiento a la tecnología blockchain podría decirse que es apresurado y muy accidentado. Además existe un claro contraste con la realidad de ambas naciones que están unidas por el impulso ideológico de sus gobiernos de izquierda.

Pero más allá de eso, Cuba y Venezuela ven en la blockchain la capacidad de crear mecanismos que le permitan avanzar tecnológicamente y, al mismo tiempo, encontrar opciones para realizar pagos a nivel nacional e internacional. La razón para esto, es que ambas naciones cuentan con sanciones por parte de Estados Unidos que les impiden tener acceso al sistema financiero internacional.

Venezuela, un país con electricidad barata para montar granjas de minería

Por esa razón, sus gobiernos han vuelto la vista a la tecnología detrás del Bitcoin para poder sortear estos obstáculos y seguir con sus operaciones financieras internacionales. El resultado es una serie de propuestas y proyectos que comienzan a nacer en ambas naciones. Todas ellas encaminadas a ofrecer respuestas a las necesidades de cada país. Eso sí, a su manera y de una formas un tanto llamativa.

También te puede interesar: Grandes bancos y fintechs eligen la blockchain de Ethereum para transformar la industria financiera

De Venezuela solemos escuchar mucho √ļltimamente en los noticiarios. En estos, un tema que hace especial eco es el de la crisis econ√≥mica que comenz√≥ en 2012. En ese a√Īo, los marcadores de crecimiento venezolanos parecieron detenerse ante la inmensa gravedad de problemas que arrastraba la naci√≥n.

Las medidas que se tomaron fueron débiles y no atacaron la raíz del problema económico del país. Desde una baja en la producción petrolera, la calidad de su crudo y la bajada de los precios del petróleo. Hasta nacionalización y paralización de empresas, la baja en la producción nacional y su sustitución por importaciones en rubros, donde la nación anteriormente se autoabastecía. Pasando también por la impresión de cientos de miles de millones en dinero inorgánico, un control cambiario irrealista, fuga de capitales y una supuesta corrupción.
Petro, la criptomoneda que nunca despego
En definitiva, un c√≥ctel de condiciones perfecto para llevar al pa√≠s, al que muchos especialistas califican como la peor naci√≥n desde su independencia, al caos m√°s absoluto. La tormenta econ√≥mica que aqueja a Venezuela desde el a√Īo 2013 parece haberse enquistado en la estructura de la naci√≥n.

Frente a esa dura realidad econ√≥mica que viven los venezolanos, existe “otra realidad”. Se trata de la que¬†nos dibuja a Venezuela como una naciente “criptonaci√≥n” en la regi√≥n. Empezando con la comunidad Dash y su supuesta fuerte presencia en el pa√≠s. La comunidad Dash en Venezuela ha marcado un hito al anunciar que m√°s de 2.500 establecimientos en el pa√≠s aceptan Dash como forma de pago.

Sobre Bitcoin se ha escrito que Venezuela ha marcado hitos y récords de compra en el exchange LocalBitcoin, batiendo a Brasil y Colombia. O los hitos marcados por el Gobierno con la creación del Petro y su reciente anunció de crear un sistema de pago nacional e internacional usando criptomonedas. La verdad es que visto desde esa óptica, Venezuela parece ser un paraíso cripto. Un país con electricidad barata para montar granjas de minería y un Gobierno abierto a recibir esas inversiones. Pero no todo lo que brilla es oro y Venezuela es un vivo ejemplo de ello.

Un país que importa casi todo lo que consume

La realidad nos demuestra que el sue√Īo de la criptonaci√≥n no despega en Venezuela. La explicaci√≥n hay que buscarla en las condiciones econ√≥micas, pol√≠ticas, legales y sociales. Por un lado, el pa√≠s acumula una deuda externa conocida que casi triplica su PIB. Adem√°s, su principal fuente de divisas, PDVSA (Petr√≥leos de Venezuela), est√° en un estado de franca degradaci√≥n productiva.

Ello significa que la naci√≥n ni siquiera puede pagar su deuda y hacer frente a las necesidades de su poblaci√≥n. Todo esto sucede en un pa√≠s que importa pr√°cticamente todo lo que consume, pues su capacidad productiva es la mas baja en los √ļltimos 40 a√Īos.
A todas estas circunstancias hay que a√Īadir que la practica de la miner√≠a y el uso de criptomonedas en el pa√≠s no est√° claramente regulada. En la actualidad existe un Decreto Constituyente, que no ley propiamente dicha, que busca regular este sector. El problema es que el decreto tiene √°reas grises y negras que permiten una amplia especulaci√≥n y manipulaci√≥n interpretativa.

Nebulosa regulatoria

Como consecuencia de la nebulosa regulatoria, a muchos mineros se les han decomisado y expropiado sus equipos. De hecho, el ente rector de estas tareas, la SUNACRIP, tiene potestades que una institución de su tipo no debería tener. Como un componente de actuación judicial propio de los tribunales de justicia, además de la regulación de variables económicas atribuibles al Banco Central. Asimismo, la emisión de las leyes de criptomonedas e incluso la emisión del criptoactivo Petro, podrían violar flagrantemente la Constitución vigente de la nación.

Todas estas circunstancias crean un ambiente y marco legal poco claro y generador de desconfianza en las empresas privadas nacionales e internacionales. Son pocos los que se atreven a invertir en actividades de minería y los que lo hacen son conscientes de los riesgos.

Por su parte,¬† los venezolanos com√ļnmente llaman a esta ir√≥nica situaci√≥n, “leyes escritas en tinta invisible”. Las personas¬† saben que existen las leyes, pero lo escrito en las mismas parece estar abierto a la interpretaci√≥n de la autoridad de turno.
A esta situaci√≥n se une la crisis pol√≠tica que vive el pa√≠s. Gobierno y oposici√≥n llevan a√Īos peleando por el control pol√≠tico de la naci√≥n, en una suerte de guerra de cuotas. El resultado es que posicionarse de un lado o del otro acarrea r√°pidamente una estigmatizaci√≥n pol√≠tica y social sin precedentes.

Una infraestructura tecnológica y de servicios en clara decadencia

En Venezuela, todo rinc√≥n transpira polarizaci√≥n, est√° en el aire en b√ļsqueda de la pr√≥xima explosi√≥n social que lleve a encuentros violentos. El resultado de todo ello es la perdida de millones de d√≥lares y un gran esfuerzo por crear puestos de trabajo. Nuevamente, condiciones poco favorables para las inversiones multimillonarias necesarias para montar una granja de miner√≠a o la transformaci√≥n integral del sistema de pagos en todo el pa√≠s.

También te puede interesar: Los clientes del Santander en Latinoamérica podrán enviar dinero a EE.UU. con la blockchain de Ripple

Otro punto en contra de la “criptonaci√≥n venezolana” es la infraestructura de servicios necesarios para el funcionamiento de la tecnolog√≠a blockchain. La elemental electricidad es un servicio m√°s bien escaso e irregular en Venezuela. Con un historial de mega-apagones que han afectado a todo el pa√≠s. Los √ļltimos, de varios d√≠as de duraci√≥n. A todo esto se le une la deficiencia en los servicios de comunicaci√≥n y acceso a Internet. Adem√°s son pocas las regiones que se salvan de la regularidad estos problemas.

Sin electricidad algo normal en Venezuela
Por ejemplo, en varias ocasiones, CANTV, la empresa de comunicaciones nacional, ha dejado a todo el pa√≠s sin internet por fallos en sus servicios DNS y DHCP. A todas estas cuestiones se une la incapacidad econ√≥mica y t√©cnica de la empresa para mejorar y ampliar sus servicios. En Twitter se realizan continuas denuncias contra el servicio de Internet de CANTV. Incluso, pueden verse reportes de pueblos o sectores urbanos enteros que no han tenido internet y telefon√≠a durante m√°s un a√Īo.

Situaciones límite para operadoras móviles como Movistar o Digitel

El caso de las empresas m√≥viles, Movilnet (parte de CANTV), Movistar y Digitel es parecido. La incapacidad de acceder a las divisas necesarias y el control de precios en las tarifas ha mantenido ahogadas a las operadoras. Como resultado, la infraestructura se resiente. Existen sectores en las ciudades donde es imposible siquiera hacer una llamada por m√°s de un minuto sin que “se caiga” el servicio. Lo mismo sucede con Internet, que se colapsa ante la masiva cantidad de usuarios y las pocas radiobases existentes que han sobrevivido al deterioro o robo.

En Caracas, la situaci√≥n puede ser mejor, pero en el interior del pais la historia es diferente. Por ejemplo, en Maracaibo, capital del estado Zulia, la mayor parte de la ciudad se enfrenta a un racionamiento el√©ctrico. A ello se une la falla de servicios de comunicaci√≥n de forma continua, que termina aquejando a su poblaci√≥n. Ante este panorama vale preguntarse: ¬ŅC√≥mo se pretende crear un sistema de pago nacional usando criptomonedas, cuando la mayor parte de la poblaci√≥n no tiene luz el√©ctrica?.

Suena graciosamente ir√≥nica esta situaci√≥n cuando la comunidad Dash nos mostraba c√≥mo usar su servicio Dash Text en Caracas durante el apag√≥n de marzo de 2019. En contraste, el resto del pa√≠s carec√≠a del servicio m√°s b√°sico de comunicaci√≥n y las se√Īales para m√≥viles estaban fuera de servicio. Ni su servicio Dash Text servir√≠a siquiera para realizar una simple transacci√≥n de pago, eso contando que los celulares tuvieran bater√≠a para realizarlo. Por supuesto, la comunidad cripto en Venezuela es ingeniosa y ha creado cosas como Locha, una red Mesh para usar criptomonedas.

Criptomonedas como parte del tesoro nacional

El  anuncio reciente del gobierno venezolano de crear un sistema de pagos nacional e internacional utilizando criptomonedas resulta controvertido. Aparentemente, el país suramericano cuenta con una importante masa de criptoactivos a disposición y el Banco Central controla los mismo. La idea es sencilla: una plataforma de pagos usando criptomonedas para evitar las sanciones de Estado Unidos. Tecnológicamente, la idea es factible, pero técnica y logísticamente es una tarea titánica que ninguna criptomoneda ha podido llevar a buen termino.

Y no hablamos de la capacidad de enviar un pago a cualquier parte del mundo, hablamos de crear un sistema de pagos ampliamente aceptado, confiable y seguro. Las criptomonedas en su mayor√≠a cumplen con la seguridad y la confiabilidad, pero la aceptaci√≥n es otra cosa. En el caso venezolano, dada la convulsionada situaci√≥n internacional de la naci√≥n es dudoso ver alg√ļn √©xito en esa tarea. Basta con ver lo sucedido con el Petro, cuya aceptaci√≥n internacional es nula un a√Īo despu√©s de su creaci√≥n. Ninguna criptomoneda, ni siquiera las shitcoins, han pasado por una situaci√≥n igual.

Reservas internacionales flotantes

De hecho, el Petro fue promocionado como algo que los aliados de Venezuela (Rusia y China) aceptarían. Sin embargo, las respuestas del Kremlin y Beijing fueron una rotunda negativa. Desde su creación, el Petro parece carecer de los elementos más básicos de una criptomoneda: un monedero en frío y un repositorio de software donde revisar su código. En tal sentido, no puede decirse que el criptoactivo soberano venezolano transmita demasiada transparencia y confianza.

Pero lo nuevo de la idea venezolana no termina aqu√≠. Venezuela desea usar las criptomonedas como parte de su riqueza nacional. Esto significar√≠a que Venezuela tendr√≠a “reservas internacionales flotantes”. Unas reservas cuyo valor estar√≠a a merced de los cambios de precios de las criptomonedas. Esta es una situaci√≥n que podr√≠a llevar a serios problemas a la naci√≥n, incluyendo una calificaci√≥n de riesgos aun m√°s negativa de la que ya tiene. Nada bueno considerando que la calificaci√≥n de riesgo venezolana es la tercera peor en todo el mundo.

Síguenos en nuestro canal de Telegram

Avatar

Por José Maldonado

Activista y bloguero de tecnología, software libre y blockchain. Liberal y pro-anarquista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • bitcoinBitcoin (BTC) $ 35,991.00
  • ethereumEthereum (ETH) $ 1,164.65
  • tetherTether (USDT) $ 0.998982
  • rippleXRP (XRP) $ 0.278346
  • cardanoCardano (ADA) $ 0.305643
  • litecoinLitecoin (LTC) $ 141.26
  • bitcoin-cashBitcoin Cash (BCH) $ 478.71
  • chainlinkChainlink (LINK) $ 21.41
  • stellarStellar (XLM) $ 0.281403
  • binancecoinBinance Coin (BNB) $ 40.99
  • moneroMonero (XMR) $ 155.69
  • eosEOS (EOS) $ 2.73
  • tezosTezos (XTZ) $ 2.76
Esta web utiliza cookies. Puedes ver aqu√≠ la Pol√≠tica de Cookies. Si continuas navegando est√°s acept√°ndola    Ver
Privacidad
Optimized with PageSpeed Ninja