Qubic, una compañía que mezcla blockchain, minería e IA y que ahora dirige su potencia minera hacia Dogecoin, está generando gran controversia. Su fundador, Sergey Ivancheglo, conocido como Come-from-Beyond, y uno de los cofundadores de IOTA, no solo busca innovar en el ámbito de la validación de transacciones, sino alcanzar la Inteligencia Artificial General (AGI) para 2027.
Qubic y Dogecoin
A diferencia de la IA actual, que se especializa en tareas concretas, como traducir idiomas, reconocer imágenes o generar texto, la AGI aspira a un nivel de inteligencia más parecido al humano: capaz de aprender cualquier tarea intelectual, razonar, transferir conocimientos de un campo a otro y adaptarse sin entrenamiento específico. Es decir, mientras la IA actual es estrecha y especializada, la AGI sería generalista, flexible y creativa. Para Ivancheglo, lograr este objetivo en apenas dos años convertiría a Qubic en el catalizador de una revolución tecnológica que trasciende la blockchain y podría redefinir la relación entre el ser humano y las máquinas.
Tras tomar el control del hashrate de Monero y votar para minar Dogecoin, Qubic ha puesto en jaque tanto la ética de la descentralización como la estabilidad de otras redes. Sin embargo, detrás de esta controversia Ivancheglo insiste en su deseo de usar la minería no para resolver acertijos inútiles, sino para entrenar modelos de IA que acerquen a la humanidad al umbral de la inteligencia artificial general.

