El histórico cocodrilo de Lacoste lleva su ocioso estilo de vida a la web3 
El histórico cocodrilo de Lacoste lleva su ocioso estilo de vida a la web3 

El histórico cocodrilo de Lacoste lleva su ocioso estilo de vida a la web3 

La marca del cocodrilo, Lacoste, ha lanzado el proyecto UNDW3 basado en blockchain. El objetivo es crear una comunidad de seguidores de la marca a través de la Web3. Los portadores de la tarjeta Lacoste UNDW3 Card estarán implicados en una misión, con distintas fases, en las que tendrán que superar distintas pruebas. La mayor parte de ellas relacionadas con la historia de la marca. Así, podrán obtener recompensas, que acumularán en sus carteras (wallets), que podrán cambiar al final de la denominada “Mission”.

Crossmint, el ChatGPT para crear y vender NFT de origen español

Lacoste

Durante el desarrollo de la “Mission”, el grado de compromiso del usuario se proyectará en la transformación gráfica de su NFT. Previsiblemente se cubrirá de medallas que representen los niveles de puntuación alcanzados. Como todo NFT, éste puede ser vendido. Entonces, el comprador es el que se lleva todos los puntos acumulados hasta ese momento. Por lo tanto, también adquiere la posición en el ranking que había obtenido el anterior usuario con el NFT. El NFT lo contiene todo. 

Cuanto mayor sea el compromiso mostrado con la marca, mayor probabilidad de convertirse en un miembro de pleno derecho de la comunidad Lacoste, pudiendo incluso llegar a decidir sobre aspectos del futuro de la marca. Para participar en la “Mission”, se recuerda que hay que obtener primeramente la Lacoste UNDW3 Card y, después, unirse en Discord.

Colección NFT Azuki Elementals recauda $ 38 millones en 10 minutos

En cierta forma, la marca ahora tradicional marca Lacoste ha protagonizado distintos procesos innovadores. Tal vez el más llamativo fue el de hacer que ropa deportiva, para jugar al tenis, pudiese ser usada en la vida diaria de unas clases medias en ascenso. Tampoco era cualquier deporte. Era el aristocrático tenis, el deporte de la figura, del estar en forma, al que no era tan fácil practicar con mínimas condiciones hace cincuenta años. Era necesario pertenecer a un club. A esos clubs que describía el semiólogo francés Roland Barthes en su Mitológicas de la sociedad de consumo. También fue Barthes el que, con una gran capacidad anticipatoria, predijo cómo las ropas de interior -ropa interior y ropa que se usa en casa- iba a ir cobrando protagonismo en el exterior.

El dinero de Wall Street trae la criptoprimavera y nubes sobre los exchanges

Con Lacoste no se hizo el paso del interior al exterior, sino de la vida del deporte del estar en forma, frente al deporte de la fuerza de las clases populares (Bourdieu dixit), a las formas de estar en la vida de una manera deportiva. Hoy, incentivado por marcas como Nike, Adidas, Decathlon y un largo etcétera, vemos con naturalidad el uso de ropa deportiva fuera de las pistas, canchas o estadios.

Hace cincuenta años estaban todavía fuertemente marcados los espacios según la vestimenta y la vestimenta según los espacios. Lacoste lo hizo pasando de las pistas de tenis al entorno del club de tenis, primero, y a veraniegos y soleados espacios de ocio acomodado. Siempre tomando cierta distancia de un ocio excesivamente masivo. La masa saturada satura y puede acabar quemando la imagen de marca. Tal vez por ello, Lacoste se distanció un tanto de esta exposición. Lo mismo hace ahora, poniendo como filtro inicial la disponibilidad de su tarjeta UNDW3. La ociosa distinción del verano pasa al espacio virtual. 

También puedes seguirnos en nuestros canales de Telegram Twitter

Javier Callejo
Comparte esto:
Esta web utiliza cookies. Puedes ver aquí la Política de Cookies. Si continuas navegando estás aceptándola   
Privacidad