JP Morgan Chase, el mayor banco de Estados Unidos y uno de los principales gestores de activos del mundo, ha lanzado su primer fondo de mercado monetario tokenizado en la blockchain pública de Ethereum, según informó The Wall Street Journal. El nuevo vehículo, denominado My OnChain Net Yield Fund (MONY), estará disponible exclusivamente para inversores cualificados y contará con una aportación inicial de 100 millones de dólares de capital de JP Morgan. El objetivo del banco es explorar cómo la tecnología blockchain puede aplicarse a productos financieros tradicionales para ofrecer mayor eficiencia y accesibilidad a los inversores institucionales.
JP Morgan y Ethereum
De acuerdo con The Wall Street Journal, el fondo registrará las participaciones de los inversores en la blockchain de Ethereum, de modo que recibirán tokens digitales que representan su posición en el fondo. El objetivo es trasladar la propiedad y la contabilidad de los instrumentos del mercado monetario a una red pública, utilizando la infraestructura de activos digitales del banco, Kinexys Digital Assets.
La tokenización del dinero, el primer paso de la Internet Financiera
El fondo MONY se ofrecerá como colocación privada 506(c) y forma parte de la estrategia de JP Morgan para aplicar la tokenización a productos de inversión tradicionales. Según la información publicada, los inversores individuales deberán disponer de al menos cinco millones de dólares en activos invertibles, mientras que las instituciones deberán contar con veinticinco millones, con una inversión mínima de un millón de dólares.
El uso de la blockchain pública de Ethereum sitúa a JP Morgan entre los primeros grandes bancos en desplegar un fondo de dinero tokenizado sobre una red abierta. El proyecto se enmarca en los esfuerzos del banco por ampliar las pruebas de tokenización que viene desarrollando desde 2020 a través de su plataforma Onyx Digital Assets, utilizada para la liquidación de bonos, pagos interbancarios y activos digitales corporativos.
Banco Satander, pionero
Banco Santander fue uno de los pioneros en experimentar con este tipo de innovaciones. En 2019, su división Santander Corporate & Investment Banking (CIB) emitió un bono tokenizado por 20 millones de dólares en la red de Ethereum, en una operación que se ejecutó y liquidó íntegramente en blockchain, sin intermediarios. Aquella iniciativa demostró la viabilidad técnica y operativa de aplicar la tokenización a valores financieros tradicionales.
La tokenización del dinero no tiene vuelta atrás
El lanzamiento del fondo tokenizado de JP Morgan se produce en un momento en que otros grandes actores financieros también están avanzando en la tokenización de instrumentos tradicionales. BlackRock opera desde 2023 el USD Institutional Digital Liquidity Fund, uno de los fondos monetarios tokenizados más grandes del mundo, basado en blockchain y dirigido a inversores acreditados.
BNY Mellon, por su parte, actúa como gestor de inversión y custodio de un fondo de bonos del Tesoro tokenizado lanzado junto a la fintech OpenEden, mientras que Goldman Sachs y el propio BNY Mellon colaboran en el desarrollo de versiones tokenizadas de fondos monetarios institucionales.
En Europa, bancos como Santander, CaixaBank, ING y UniCredit también participan en proyectos de infraestructura y emisión de stablecoins. La tokenización del dinero y de los activos financieros se posicionan como grandes tendencias de la próxima década. Según Boston Consulting Group, el valor de los activos tokenizados podría superar los 16 billones de dólares en 2030.

