La tokenización de activos y el uso de stablecoins ocuparon un lugar central en el discurso pronunciado por Sarah Breeden, vicegobernadora del Banco de Inglaterra, durante la Conferencia sobre Innovación en Dinero y Pagos organizada junto a la Escuela de Negocios de Warwick. Breeden dibujó un ecosistema financiero multimonetario, donde los depósitos bancarios tradicionales y tokenizados, las stablecoins y el dinero de banco central puedan convivir e interoperar con confianza y seguridad.
Stablecoins y tokenización
La banquera central destacó que la tokenización del dinero es clave para aprovechar las ventajas de la liquidación en cadena. En este marco, identificó tres formas principales: monedas digitales emitidas por bancos centrales, depósitos tokenizados y stablecoins. Estas últimas, dijo, han dejado de ser un instrumento exclusivo de los mercados cripto para acercarse cada vez más a un uso generalizado, especialmente en pagos transfronterizos y en la liquidación de valores tokenizados.
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El Reino Unido, recordó, cuenta desde 2023 con un marco legal para regular las stablecoins, y este año el Banco de Inglaterra y la FCA presentarán propuestas revisadas para reforzar la seguridad de las llamadas «stablecoins sistémicas». Dicho marco incluirá la obligación de respaldarlas con activos líquidos de alta calidad como bonos gubernamentales de corto plazo. El objetivo, según Breeden, es asegurar que estas monedas digitales privadas puedan operar con confianza y estabilidad, sin comprometer los objetivos más amplios de política monetaria y financiera.
Depósitos tokenizados
La vicegobernadora también subrayó el papel de los depósitos tokenizados, que combinan la programabilidad y liquidación instantánea de la blockchain con la capacidad de los bancos para otorgar crédito a la economía real. Los depósitos tokenizados y las stablecoins desempeñarán un papel importante en el sistema financiero del futuro, afirmó.
Breeden recordó que el Banco de Inglaterra ya ha desplegado la infraestructura de Liquidación Bruta en Tiempo Real (RT2), que integra pagos en dinero del banco central con transacciones en libros de contabilidad distribuidos. Además, el Digital Securities Sandbox, lanzado junto a la FCA, permitirá experimentar en vivo con la emisión y liquidación de activos tokenizados, incluyendo pruebas con stablecoins como vía de efectivo.
Según Breeden, el Reino Unido debe avanzar hacia un sistema de pagos interoperable y competitivo, evitando jardines amurallados dominados por grandes plataformas. «La confianza en el dinero es nuestra principal preocupación, pero al mismo tiempo debemos garantizar que la innovación en tokenización y stablecoins impulse el crecimiento económico y mejore los resultados para empresas y consumidores», dijo.

