El español Alfonso Gómez-Jordana Mañas se ha convertido en una de las nuevas figuras de la economía agéntica. Este madrileño, exjefe de producto de WhatsApp, trabaja en uno de los retos más ambiciosos del sector: permitir que las máquinas puedan pagar en internet. Cofundador y responsable de producto e ingeniería de Crossmint, lleva años desarrollando infraestructuras que conectan el sistema financiero tradicional con el mundo digital. Desde la compañía ha impulsado Lobster.cash, un estándar abierto de pagos para agentes de IA, con el apoyo técnico de Visa, Solana o Circle, y en colaboración con redes como Mastercard.
Adiós a la IA barata: ahora te toca a ti pagar la factura del entrenamiento
Fundador de Crossmint
Gómez-Jordana, que fundó Crossmint en 2022, dirige hoy una compañía que afirma servir a más de 50.000 empresas y desarrolladores, y a millones de usuarios y agentes de IA. Su misión es ayudar al mundo a migrar hacia una economía programática en la que la IA no necesite una cuenta nueva, sino que pueda utilizar la tarjeta que el usuario ya tiene en su bolsillo.
Bajo esta idea, Crossmint actúa como una capa de abstracción del sistema financiero. Su plataforma utiliza blockchain, incluyendo redes como Solana y activos como USDC, como infraestructura de identidad y liquidación, pero de forma invisible. Ni bancos ni usuarios necesitan interactuar directamente con cripto para que el sistema funcione.
Crossmint fue de las primeras en explorar el uso de tecnologías como Visa Intelligent Commerce para que agentes de IA pudieran generar y utilizar credenciales de pago. En paralelo, American Express ha acelerado su apuesta por este modelo con el lanzamiento de su kit ACE y nuevas capacidades de seguridad para transacciones realizadas por agentes.
Cuando la IA empieza a pagar
En este contexto, American Express anunció un acuerdo para adquirir Hyper, una empresa especializada en gestión de gastos mediante inteligencia artificial. La operación permitirá incorporar talento y tecnología para desarrollar herramientas capaces de automatizar procesos financieros y delegar decisiones económicas en agentes de IA bajo supervisión
La gran novedad no es solo que la IA pueda pagar, sino cómo se garantiza que lo haga correctamente. Mastercard, en colaboración con Google, ha desarrollado Verifiable Intent, una capa de confianza basada en estándares que permite registrar de forma criptográficamente segura la autorización del usuario detrás de cada acción de un agente.
Este enfoque permite que, cuando un usuario da una orden a su IA, se genere una prueba verificable que puede ser interpretada por bancos y redes de pago. En marzo, Banco Santander y Mastercard completaron el primer pago real en Europa ejecutado de extremo a extremo por un agente de IA dentro de un entorno bancario regulado, un hito que anticipa hacia dónde se dirige esta tecnología.
El carné de identidad financiero de las máquinas
Lo que está surgiendo es una nueva capa de identidad y confianza. Todavía no es una infraestructura única ni consolidada, sino un ecosistema en construcción en el que bancos, redes de pago y nuevas plataformas tecnológicas empiezan a converger. En este modelo, el humano mantiene el control. La IA actúa dentro de esos parámetros, solicitando y ejecutando operaciones de forma automatizada.
Si este sistema madura, los agentes autónomos podrán reservar viajes, gestionar compras o ejecutar pagos utilizando las infraestructuras financieras existentes, pero con nuevas garantías de seguridad y trazabilidad. En ese contexto, el trabajo de Gómez-Jordana apunta a dotar a las máquinas de un auténtico carné de identidad financiero que les permita operar en internet.

