Mañana, lunes 20 de octubre, es el Día Internacional Contra el Scraping de la IA El scraping es inicialmente el uso no autorizado de datos por parte de empresas para entrenar modelos de inteligencia artificial. Entiéndase lo de entrenar como un eufemismo que cubre otros términos. Los goles que se marcan en los entrenamientos no cuentan. Sin embargo, para la IA, todo cuenta y todo lo cuenta. Es cuestión de que se lo pidan.
Día Internacional Contra el Scraping de la IA
El que algo tenga “su día” apenas nos puede sorprender. Es como si la expresión, atribuida a Andy Warhol, de que: “todos serán famosos mundialmente por quince minutos” se hubiera universalizado a todo proceso o categoría de la realidad. Todo puede tener su “día internacional”.
20 de octubre: Día Internacional Contra el Scraping de IA
En la aldea global, tal señalización del calendario que hace que un día cualquiera sea un día cualquiera con algo supuestamente importante a tener en cuenta, es importante. Se trata de generar eso tan caro que es la atención. La atención es la materia prima más cotizada en la sociedad mediatizada por internet. Ahora bien, hay días internacionales más justificados que otros días internacionales. Y el Día Internacional Contra el Scraping de la IA lo está.
Está justificado y no se trata de otra expresión de ludismo artesanal trasladada al primer cuarto del siglo XXI, al período de la historia que será conocido como el de la internetización de todo -sociedad, política, economía, afectos, religiones, etc.- y por la popularización de la IA. Está justificado para salvar a la propia internet.
Si el modelo de internet es el colonial, introduciéndose en todo lo que hacemos, colonizando hasta nuestros más mínimos gestos o pensamientos, el modelo de la IA es depredador. Estamos tan colonizados por internet, que ya es imposible pensarnos de otro modo. Ni nos podemos imaginar lo que sería de nosotros y nuestras sociedades sin internet.
Nace FakeTechFeed, la plataforma que denuncia el uso indebido de contenidos humanos por la IA
Un modelo colonial
Hay ejemplos de eremitas postmodernos que se refugian unos días en simuladas naturalezas reconstruidas, haciendo ostentación de su desconexión con el mundo –“apago el móvil”, “me salgo de las redes sociales”, “apago internet”- a través de una sociedad hiperconectada, que tiene conectados hasta los que quieren estar desconectados. Eremitas que ponen en evidencia lo otro: la lógica dominante, como los eremitas medievales ponían en evidencia que la historia y la sociedad, con sus pecados, iba por otro lado.
Un modelo colonial que, como en todo colonialismo, tenía su parte depredadora. Por ejemplo, Google y otros buscadores cogían por la cara toda la información que producían -con sus esfuerzos e inversiones- los medios de comunicación. Parecía que era algo que sólo afectaba a las empresas mediáticas y sus profesionales. Bueno: “tendrían que adaptarse”. Buscaron mil formas de adaptarse y todavía andan desorientados, mientras esa materia prima de la atención que tanto les había costado amasar y, sobre todo, la publicidad se esfumaba de sus manos.
De la rotativa al SEO
De poco ha valido cambiar la rotativa por el SEO, los grandes buscadores saquean diariamente sus contenidos y, con ello, el material destinado a captar la atención de la audiencia. Pues bien, el modelo de actuación de la IA ha seguido al pie de la letra la cara depredadora del modelo colonial de internet. Ahora se trata de saquear todo lo que circula por las distintas venas de internet, empaquetarlo en el estilo particular de cada IA y ponerlo a disposición de los usuarios, que pagarán con su atención -a mensajes publicitarios, cuando todo mensaje se ha convertido en publicidad- o directamente con su suscripción. Por cierto, resulta revelador la vuelta de la extensión de la suscripción de mano de la IA.
1º de Mayo: periodistas se plantan y exigen dejar de alimentar gratis a la IA
La IA rapiña todo lo que se le pone por medio en internet. Se llama scraping. Pero: ¿qué es lo que crecientemente inunda el contenido de internet? Las actuaciones de bots. Esos bots que, en principio, estaban para ofrecer atención al cliente, lo que hacen es captar la atención del cliente, para venderla. Así, redes y contenidos se llenan de contenidos de los bots, que parecen incluso más reales que si los hubiera producido el humano al que sustituyen o suplantan. Eso sí, lo hacen con mucha mayor eficacia.
Un día dejaremos de fiarnos de internet
Por ejemplo, el otro día corrió como la pólvora un video, hecho con IA, del premio Nobel Paul Krugman recomendando unas inversiones. Por supuesto, no era el verdadero Krugman; pero era más real que la propia realidad, consiguiendo cientos de miles de descargas. Se estima que ya más de la mitad de los contenidos de internet están realizados por robots. Contenidos que es de lo que se alimentan las IA. Contenidos nada fiables alimentan la voracidad de la IA.
Tal vez un día dejaremos de fiarnos de internet, salvo que los mensajes vengan con un certificado de producción humana, que se responsabiliza de los mismos. Pero tal vez lo más relevante es la lógica autofágica que se pone en juego: la IA se alimenta, a través del scraping en internet, de lo que hace la IA, a partir de lo que se ha alimentado previamente en internet. Una especie de escatológico bucle continuo en el que la IA se come su propia basura.
El sistema informativo colapsará si la IA sigue robando contenido a los medios
La autofagia es un mecanismo que los científicos confirman más extendido de lo que los legos creemos. Las células están continuamente autofagocitándose para regenerarse. Nuestro cerebro, también. Y todo desde que somos meros embriones. Eso sí, parece que el procedimiento consiste en autocomerse lo inservible o lo perjudicial. Es como si hubiera una IA que se comiese, para destruirlo, todo lo creado por otras IAs. Tal vez así empezaron los agujeros negros. Algo cuya fuerza gravitacional es tal que acaba atrayendo -engullendo, en mi básica interpretación- todo lo que está. Quizá se trate solo de metáforas. Pero, al fin y al cabo, las metáforas son las que se comen el mundo para explicarlo.
La IA viola el trabajo
Es importante estar contra el scraping de la IA. Es importante porque, con el scraping. La IA viola el trabajo y la creatividad de las personas y los profesionales: artistas, programadores, fotógrafos, periodistas, que invierten tiempo y dinero en crear el contenido que la IA absorbe sin reconocimiento, ni compensación. Ni misericordia siquiera.
Es importante estar contra el scraping de la IA porque evita la explotación económica, donde unas grandes empresas de IA obtienen beneficios millonarios usando datos que no les pertenecen. No es por estar en contra de grandes empresas, es porque su negocio se establece sobre una relación asimétrica, injusta y, sobre todo, sin negociación o acuerdo alguno. Sobre el saqueo, como si hubieran ganado una guerra que han puesto en marcha, sin haberla declarado.
Estar contra el scraping de la IA es importante para proteger la privacidad y los datos personales. Muchos de los contenidos de internet -en los foros, páginas personales, redes sociales- contienen información sensible, que, por supuesto, sus generadores no ponen a disposición de la IA de manera consciente. No hay consentimiento ninguno para el uso de tales datos por parte de la IA.
Sobre todo, es importante estar contra el scraping de la IA para salvar internet de sí mismo, de su cara depredadora. De salvarnos a nosotros mismos, que estamos hechos de internet.

