Aave, uno de los pilares del ecosistema cripto, vive uno de los momentos más delicados de su historia tras una votación impulsada por Aave Labs para reorganizar el control de los ingresos del protocolo y redefinir quién gestiona el dinero de la DAO. La decisión, llevada unilateralmente a Snapshot en plenas fechas festivas, buscaba validar cambios que trasladan parte de los flujos económicos y del poder efectivo de gobernanza desde la comunidad hacia la entidad centralizada, desatando acusaciones de “toma de control hostil” y una fuerte pérdida de confianza en el mercado.
De propuesta a votación en Snapshot
Aave es el mayor protocolo de préstamos descentralizados del mundo, clave para el funcionamiento de DeFi y con miles de millones de dólares en liquidez bloqueada que sostienen préstamos, stablecoins y estrategias financieras en múltiples blockchains.
El protocolo Aave enfrenta una de las crisis de gobernanza más graves de su historia debido a una fractura profunda entre Aave Labs y la comunidad descentralizada (DAO), desencadenada cuando la entidad centralizada escaló unilateralmente una propuesta a votación en Snapshot.
EL TERREMOTO DE AAVE: LA DAO QUIERE LA MARCA, LA IP Y EL DINERO
Esta acción, que ignoró los procesos establecidos y rompió los códigos de confianza del protocolo, ha sido denunciada por ejecutarse sin el consentimiento del autor original, Ernesto Boado, y por suprimir la deliberación activa que aún se mantenía en los foros. Figuras influyentes como Marc Zeller han calificado este movimiento como «un intento de toma de control hostil», señalando que la votación se apresuró estratégicamente durante un periodo festivo para limitar la participación y la capacidad de respuesta de los grandes accionistas de la DAO.
Lucha de poder entre los fundadores
El trasfondo del conflicto sugiere tensiones financieras significativas, con sospechas de que Aave Labs está desviando hacia direcciones privadas aproximadamente 10 millones de dólares anuales que anteriormente pertenecían a la tesorería comunitaria. Esta inestabilidad ha tenido un impacto directo en el mercado, provocando que el token AAVE pierda más del 10% de su valor en solo 24 horas ante la pérdida de confianza de los inversores.
Pero en última instancia, la disputa subraya la lucha de poder entre los fundadores que retienen activos intangibles y una DAO que busca independencia operativa, una situación comparable a la de una empresa constructora que intenta cambiar las cerraduras de un parque público para cobrar entrada justo cuando los vecinos están de vacaciones.
La primera gran voz en alzarse contra lo ocurrido, es la de Marc Zeller, líder de la Aave Chan Initiative (ACI). Él denunció formalmente la votación en Snapshot como una «toma de control hostil» por parte de Aave Labs y criticó que la entidad centralizada forzara el proceso de gobernanza al ignorar los protocolos habituales de deliberación.
En plena Navidad
Según Zeller, este escalamiento fue unilateral y careció de un consenso claro entre los delegados, agravándose por el hecho de que la propuesta se activó sin el conocimiento ni la aprobación de su autor original, Ernesto Boado. Esta acción representa, para la Aave Chan Initiative, una «interferencia sin precedentes que transforma un esfuerzo legítimo de transparencia en un intento de captura del protocolo por parte de una entidad privada» .
Un punto particularmente crítico en esta acusación es la sincronización estratégica de la votación, programada para finalizar el 26 de diciembre. Zeller y diversos inversores institucionales sostienen que elegir el periodo festivo navideño constituye una táctica para suprimir la participación comunitaria, ya que limita la capacidad de los delegados para coordinarse o movilizar sus votos en una decisión que afecta activos fundamentales.
¿QUÉ PASA CON LA DAO DE AAVE? POLÉMICA POR EL CONTROL DEL DINERO
En esencia, la situación se asemeja a la de un consejo de administración que intenta modificar las escrituras de un edificio a medianoche durante el Año Nuevo, aprovechando la ausencia de los vecinos y la falta de aviso al arquitecto original para imponer cambios drásticos sin oposición.
Quitarle poder a la DAO
El objetivo en este punto es claro: Stani Kulechov, CEO de Aave Labs, está realizando estos cambios en los ingresos de la DAO (con la integración de CoWSwap) y la manipulación de la votación con el objetivo de quitarle el poder económico y de votación efectiva a la DAO y que todo quede en manos privadas de Aave Labs.
Y la figura de Stani Kulechov es clave, porque ha sido él quien ha movido todos los hilos en esta situación, e incluso, ha sido él quien anuncio en X, el traslado de la discusión a Snapshot.
Token AAVE se desploma
Al mismo tiempo, esta crisis de gobernanza en Aave está teniendo un impacto financiero inmediato, provocando una caída en el valor del token de entre el 10% y el 11% en tan solo 24 horas tras la polémica votación en Snapshot.
LA STARTUP DEFI AAVE YA MUEVE MÁS DINERO QUE BARCLAYS O DEUTSCHE BANK
Una notable pérdida de confianza impulsó esta devaluación y llevó a grandes inversores a liquidar sus posiciones; destaca el caso de una «ballena» que vendió aproximadamente 230.350 tokens AAVE por un valor de 38 millones de dólares. A pesar de asumir una pérdida personal de 13,75 millones de dólares, este inversor optó por refugiarse en activos como stETH y WBTC ante la incertidumbre, arrastrando el precio de cotización hacia los $159 y evidenciando el temor del mercado ante una posible vulneración de los procesos de descentralización.

Más allá del movimiento técnico, la caída refleja una preocupación profunda sobre la utilidad futura del token si la DAO pierde el control sobre sus activos estratégicos y sus ingresos anuales. Al interpretarse la situación como una «toma de control hostil», los accionistas e instituciones temen que la gobernanza se convierta en un simulacro, mermando el valor intrínseco del protocolo.

