El capitalismo cripto también es cosa de familia
El capitalismo cripto también es cosa de familia

El capitalismo cripto también es cosa de familia

A principios del siglo pasado, con el capitalismo industrial y financiero en plena ebullición planetaria, distintos analistas -economistas, sociólogos- se dedicaron a explicar los orígenes y fundamentos de éste. Una de las apreciaciones más compartida apuntaba a la importancia de las relaciones familiares, al componente doméstico.

El capitalismo se impulsaba a partir de un fuerte componente familiar, que iba expandiendo sus lazos. Tal vez uno de los ejemplos más paradigmáticos de ese capitalismo familiar de gran altura fue el de los Rothschild, con ramas por toda Europa. Una historia del capitalismo familiar, que se remonta a finales del siglo XVIII y que se entrelazó también de manera profunda con la política. Pues bien, podríamos pensar que los tiempos han cambiado. O que un campo tan novedoso e inicialmente libertario como el de lo cripto, había dejado fuera el peso de los lazos familiares en su conformación. Pero el ecosistema cripto también se alimenta de lazos familiares.

Capitalismo cripto

Quizá el caso más conocido sea el de los hermanos gemelos idénticos Winklevoss, que entraron en Bitcoin gracias a los recursos derivados del acuerdo judicial al que llegaron con Facebook. Ambos fundaron Gemini en 2014 y Winklevoss Capital, con múltiples presencias en compañías de activos digitales.

Otro caso de hermanos es el de Duncan y Griffin Cock Foster, fundadores de la plataforma de NFT Nifty Gateway. Como la empresa de los hermanos Winklevoss, Gemini, adquirió la de los hermanos Cock Foster, unos vínculos familiares quedaron integrados en otros vínculos familiares.

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De una manera mucho más discreta que los anteriores, nos encontramos con los fundadores de Nobitex, la mayor plataforma de criptomonedas de Irán. También es una historia de hermanos, Alí y Mohammad Kharrazi. Una familia con relevante poder secular en el país. Circunstancia que impulsó a los hermanos a ocultar su apellido bajo el de Aghamir, con la finalidad de borrar cualquier vínculo con los poderes gubernamentales.

La familia Trump

La familia que no hizo ejercicio alguno de discreción al introducirse en el ecosistema cripto es la familia Trump. Su participación en la empresa World Liberty Financial tuvo lugar en 2024, ya en el camino del patriarca, Donald, a la Casa Blanca. A destacar aquí, como casi todo el mundo sabe, que el conglomerado familiar-empresarial estaba montado antes de la inserción en el ecosistema cripto.

Se mezclan sobre las cripto, la madeja político-empresarial de los Trump, en conexiones con la familia Witkoff (Steve: compañero de golf de Trump, enviado a arreglar asuntos en Oriente Medio), con proyectos financieros; pero, también, con otros proyectos en activos digitales, en empresas y en cargos políticos, donde todo parece alimentar el patrimonio familiar. No se trata aquí de dos hermanos que fundan una startup. En World Liberty Financial están, al menos: Donald Trump, Donald Trump Jr., Eric Trump, Barron Trump, Steve Witkoff y Zach Witkoff.

Más allá de la fuerza que pueden tener los lazos familiares en el impulso de proyectos empresariales del ecosistema cripto, se encuentra el más sutil empujón familiar a pensar de una manera, a un estilo de vida. Aquí ha de reconocerse la influencia del padre de Vitalik Buterin, Dmitry, en la conformación del talento de su hijo. Dmitry es informático e introdujo a Vitalik en Bitcoin. Ahora bien, Ethereum es obra exclusiva del hijo.

Traspasos intergeneracionales

La inmensa mayoría de los proyectos cripto están fuera de estas relaciones familiares. El esfuerzo colaborativo y, sobre todo, la confianza mutua que exige llevar a buen puerto un proyecto cripto, puede hacer pensar que los que son amigos, compañeros de universidad, colegas y socios inmersos en tal proyecto son como hermanos. Hace falta mucha confianza mutua para lanzar un proyecto cripto.

Confianza el gran término del mundo financiero y, sobre todo, el ecosistema cripto. Pues bien, algunos se saltan este paso y son hermanos de verdad. O padres, madres, hijos e hijas. Se deja así constancia de que el capitalismo familiar y doméstico, tan importante en el gran despegue industrial y financiero del mismo, también tiene presencia el ecosistema cripto. Y eso que apenas acaba de nacer el ecosistema cripto. Habrá que esperar su evolución y los traspasos intergeneracionales. Será entonces el momento de hacer balance del papel de las relaciones familiares en el crecimiento de una manera de hacer economía que parecía lejana de lo familiar.

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