La inminente toma de posesión de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos el próximo 20 de enero parece estar provocando un rally alcista generalizado en el mercado cripto. A esta hora, bitcoin cotiza por encima de los 102.000 dólares, apuntando una subida superior al 3% en las últimas 24 horas. Lo mismo sucede con Ethereum, que anota una subida del 2,1%, con un precio de 3.425 dólares.
Rally alcista
XRP es una de las más beneficiadas por el efecto Trump. XRP, parece estar anotando los posibles éxitos judiciales frente a la SEC, con la que mantiene un contencioso desde 2020. La moneda de Ripple cotiza a estar hora a 3,29 dólares, registrando una subida del 43,1% en los últimos 7 días. Solana también parece estar beneficiándose de la llegada de un nuevo huésped a la Casa Blanca. A esta hora, anota una subida del 2,5%, cotizando a 219 dólares.
En general, el rally alcista ha puesto en verde a casi todas las criptomonedas, registrando una capitalización de mercado de $3,76 billones, un 1,79% más en las últimas 24 horas y un 113,68% más que hace un año. Bitcoin, con una capitalización de $2,03 billones, muestra un dominio del mercado del 53,94%. Algunos analistas predicen que Bitcoin podría alcanzar con las políticas pro-cripto de Trump los $400.000 en 2025. En cuanto a las monedas estables, su capitalización es de $214.000 millones, lo que representa el 5,68% del mercado total de las criptomonedas.
Nombramientos a la altura de las promesas
La industria cripto y los inversores en general esperan que las promesas realizadas por Trump durante su campaña electoral respecto a las criptomonedas se hagan realidad. Igualmente, conviene recordar que la familia Trump lanzó World Liberty Financial (WLFI), compañía de préstamos DeFi, pocos días antes de que se celebrasen las elecciones de EEUU.
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Entre las promesas más destacadas de Trump se encuentra la de establecer una reserva nacional de bitcoin, declarar las criptomonedas prioridad nacional y reducir las barreras regulatorias para la adopción de activos digitales. Trump ya ha realizado nombramientos estratégicos pro-cripto en puestos clave relacionados con la regulación y la industria de las criptomonedas.
Paul Atkins, conocido defensor de una regulación más favorable hacia los criptoactivos, ocupará la presidencia de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC). Atkins ha sido una figura clave en la promoción de Bitcoin y la tecnología blockchain. Ha copresidido la Token Alliance de la Cámara Digital de Comercio desde 2017, una organización compuesta por más de 400 tecnólogos e innovadores de la industria cripto. Durante su estancia en la Token Alliance, Atkins promocionó regulaciones en apoyo a la adopción segura y escalable de las criptomonedas y las finanzas descentralizadas (DeFi).
No a una CBDC
Scott Bessent, quien también ha mostrado una postura positiva hacia las criptomonedas, ocupará la Secretaría del Tesoro. Bessent, fundador del fondo de cobertura Key Square Management, ha trabajado con Soros durante varios años. Al igual que Trump, Bessent no ve ninguna razón para que Estados Unidos emita una moneda digital de banco central (CBDC) y considera que las CBDC son para países que no tienen otras alternativas de inversión.
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David Sacks, será el encargado de gestionar la inteligencia artificial y las criptomonedas. El desempeño de la dirección de las políticas de IA y cripto por una misma persona ha sido interpretado como una nueva manera de abordar la convergencia entre ambas tecnologías por parte de un país. Sacks es un reconocido empresario tecnológico. Forma parte de «PayPal Mafia«, un grupo de ex empleados y fundadores de PayPal que, tras la venta de la empresa a eBay en 2002, se convirtieron en influyentes emprendedores e inversores de Silicon Valley.

