Guren Bobby Zhou, un empresario investigado en Reino Unido por presunto blanqueo de dinero, invirtió a través de Aqua 1 100 millones de dólares en World Liberty Financial (WLFI), la empresa de criptomonedas vinculada a la familia de Donald Trump, según una investigación publicada por The New York Times.
La operación permitió que hasta 75 millones de dólares fueran destinados a una empresa controlada por Trump y sus tres hijos, según el citado periódico. El dinero también benefició a la familia de Steve Witkoff, enviado especial de la Administración Trump y padre de Zach Witkoff, cofundador de WLFI.
El origen de los 100 millones de dólares
La investigación pone el foco en el origen de los 100 millones de dólares utilizados por Zhou para comprar los tokens, ya que trayectoria del empresario hace especialmente llamativa la operación. Zhou, criado en Shanghái, se trasladó a Reino Unido en 2005 y durante años desarrolló negocios relacionados con la venta de suelos de madera. Llegó a controlar una fábrica en Italia y una veintena de establecimientos.
Sus empresas terminaron entrando en concurso de acreedores. Según los registros judiciales consultados por The New York Times, durante ese proceso quedaron pendientes aproximadamente 5 millones de dólares que figuraban como deuda con la empresa de su padre. Posteriormente, Zhou entró en la industria de las criptomonedas.
Un documento judicial presentado en noviembre lo acusa, junto con otras cinco personas, de participar en una operación de blanqueo que habría comenzado en 2019. Zhou no ha sido acusado formalmente, y las autoridades británicas señalaron recientemente que la investigación continúa abierta.
De Londres a Emiratos Árabes Unidos
La investigación de The New York Times, basada en decenas de entrevistas, documentos confidenciales y expedientes judiciales, describe un cambio radical en la situación financiera de Zhou. Antiguos colaboradores consultados por el periódico se mostraron sorprendidos al conocer que podía realizar una inversión de 100 millones de dólares.
El cambio en la situación financiera de Zhou se produjo después de que su empresa de criptomonedas agotara 7,6 millones de dólares y trasladara sus operaciones de Londres a Emiratos Árabes Unidos en el verano de 2024. Poco después, Zhou apareció con capacidad para invertir 100 millones de dólares en World Liberty Financial, un salto patrimonial cuyo origen, según The New York Times, sigue sin estar claro. De hecho, el origen del dinero utilizado posteriormente para comprar los tokens de World Liberty continúa sin conocerse públicamente.
La operación también plantea dudas sobre los controles contra el lavado de dinero aplicados por World Liberty Financial. Patrick Prinz, director de operaciones de Recoveris, explicó a The New York Times que los problemas empresariales de Zhou, su repentino acceso a una gran fortuna, el elevado importe de la inversión y la investigación abierta en Reino Unido eran señales de alerta que deberían haber llevado a la compañía a comprobar el origen de los fondos.
World Liberty Financial dice haber cumplido
World Liberty Financial asegura haber cumplido con todas sus obligaciones. David Wachsman, portavoz de la compañía, afirmó al NYT que su programa de cumplimiento supera los estándares de la industria, aunque no reveló si la empresa conocía específicamente el origen de los 100 millones de dólares.
La Casa Blanca también rechaza cualquier conflicto de intereses. Su portavoz, Anna Kelly, afirmó que Trump solo actúa en beneficio del público estadounidense.
Reuters fue el primer medio que identificó a Zhou como la persona detrás de Aqua 1, mientras que The New York Times ha reconstruido ahora ampliamente su trayectoria empresarial y financiera. El caso vuelve a poner el foco sobre la opacidad de los grandes compradores internacionales de los tokens vinculados a Trump. Cabe recordar que Trump obtuvo alrededor de 1.400 millones de dólares de sus negocios relacionados con criptomonedas durante el último año.

