metaverso redes sociales


Andrew Chen -empresario, escritor de éxito sobre la VR (realidad virtual) y socio de la firma Andreessen Horowitz- ha realizado unas declaraciones en las que afirma sentirse convencido de que: “juegos, mundos virtuales y deportes digitales serán las nuevas redes sociales”. Manifestaciones hechas en el contexto de la obtención de ocho millones de US dólares más por parte de Gym Class VR, disponible en Meta’s App lab, para desarrollar un juego de baloncesto en el metaverso que posibilita que participen jugadores de todo el mundo, con independencia de su ubicación y, sobre todo, condición física. El reto está en saber jugar, en poner las competencias en marcha. Inversión en la que Andreessen Horowitz participa.

El metaverso como gran túnel publicitario que nos convierte a todos en publicidad

Metaverso y redes sociales

Es muy significativa la ubicación del metaverso, de aplicaciones a desarrollar en el metaverso, bajo el concepto de las redes sociales. Cuando hace poco más de un año, Zuckerberg anunció su inmersión en el metaverso y la realidad virtual, llegando a cambiar el nombre de su compañía original por el de Meta, muchos se preguntaron qué tenía que ver el metaverso con las redes sociales, que era a los que se dedicaban Facebook, WhatsApp o Instagram.

El metaverso como lugar de encuentros y grandes acontecimientos de entretenimientos

Hoy ya tenemos bastantes pistas, reforzadas por el gran interés mostrado a lo largo de estos meses por Meta en el desarrollo de distintas apps relacionadas con el fitness y, ahora, en la adquisición de Within, el estudio que ha desarrollado la popular app de fitness Supernatural que, entre otras cosas, posibilita la realización de los esforzados ejercicios de fitness en los más exóticos escenarios. Adquisición que ya ha levantado las alarmas en la Federal Trade Commission, institución destinada a velar por la competencia en todos los campos. De hecho, su directora, Linda Chain, ha propuesto una intervención legal en relación con tal adquisición. 

Te contamos las diferencias entre los distintos tipos de metaversos

En el metaverso se hacen cosas

Hasta ahora, las redes sociales servían para narrar. Narrar la propia vida, lo que se hacía, lo que se celebraba, lo que se creía que merecía contar a los otros de un mismo. También, para narrar y comentar lo que otros hacían, convirtiéndose así en expresión de opiniones sobre el mundo y en ágiles y activos medios de comunicación. Narrando con palabras o imágenes. Narran individuos e instituciones. Narran lo que son, presentándose al mundo. Otra función es la de mantener, reproducir y ampliar las redes sociales configuradas inicialmente en la realidad no virtual, en la realidad física. En la medida que las redes sociales online se independizan de las redes sociales físicas también se constituyen en narración del grupo. 

Las marcas están construyendo al metaconsumidor del metaverso

A través de las anunciadas aplicaciones en el metaverso, ahora se trata de hacer. Quedar con otros para hacer ejercicios físicos. Quedar con otros para jugar un partido de baloncesto. Cada uno con un jugador. En principio, serán encuentros provocados para eso, para jugar. Después, la cosa puede llegar a refinarse por distintos derroteros. Seguramente la constitución de “equipos profesionales”, con competiciones institucionalizadas, entrenadores, gestores y remuneraciones. Todo ello en el metaverso. Cada uno, con su avatar. Y el metaverso como el espacio en el que se desarrollan las redes sociales. Ahora, para hacer. Por ahora, todo por hacer.

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Por Javier Callejo

Catedrático de Sociología en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Licenciaturas en Periodismo y Derecho

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