Durante la última década, muchos proyectos blockchain se ahogaron en promesas y pilotos sin uso real. ISBE, Infraestructura de Servicios Blockchain de España, nació para romper esa inercia con la ayuda de la Comunidad de Madrid y un presupuesto de casi 9 millones de euros. Concluida la fase inicial del despliegue, ISBE se topa con la misión de lograr que administraciones públicas, universidades y empresas de todo el país adopten una misma infraestructura compartida, cuando los planos y la financiación llevan el sello exclusivo de la Puerta del Sol.
Cotitulares de la futura infraestructura
ISBE, surgida de la vieja Alastria, nació con el objetivo de construir una infraestructura común sobre la que puedan desarrollarse múltiples servicios digitales para administraciones públicas, empresas y organizaciones. Alastria se creó en 2017 para impulsar un gran ecosistema blockchain en España. Se creó como asociación sin ánimo de lucro y llegó a reunir a las grandes empresas de banca, energía, telecomunicaciones, despachos de abogados, universidades e instituciones públicas. En aquel momento, se presentó como la primera red nacional regulada basada en blockchain del mundo.
Por ello, la Comunidad de Madrid firma el convenio con Alastria y no con ISBE, y convierte a ambas entidades en cotitulares de la futura infraestructura. La estrategia queda reflejada en el convenio firmado el 21 de febrero de 2025 entre la Consejería de Digitalización de la Comunidad de Madrid y Alastria. Dicho documento revela el papel protagonista asumido por el Gobierno regional de Madrid en la puesta en marcha del proyecto. La Comunidad de Madrid no solo gestiona la financiación procedente del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, sino que participa directamente en el desarrollo de la infraestructura, comparte su titularidad con Alastria y asume la coordinación de su despliegue inicial.
Una inversión cercana a los nueve millones de euros
El presupuesto de 8.923.758 euros que maneja ISBE procede de tres fuentes de financiación. La Comunidad de Madrid gestiona 6.738.000 euros, de los que 5.053.500 euros proceden del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea y 1.684.500 euros corresponden a fondos propios de la administración autonómica. A esta cantidad se suma la aportación de Alastria, que incorpora activos tecnológicos valorados en 2.185.758 euros.
Alastria lideró la innovación blockchain en España, ISBE lidera su institucionalización
Más allá de las cifras, el convenio pone de manifiesto que la Comunidad de Madrid no actúa únicamente como financiadora del proyecto. La Administración regional participa en su desarrollo desde el inicio y comparte con Alastria la responsabilidad sobre la infraestructura que se está construyendo.
Uno de los aspectos más relevantes del convenio es que la Comunidad de Madrid y Alastria serán cotitulares de la propiedad intelectual que se genere durante el desarrollo del proyecto y también cotitulares de la propia red ISBE, aunque esta opere posteriormente mediante un modelo descentralizado basado en nodos gestionados por diferentes entidades. Es decir, la Comunidad de Madrid participa en la creación de una infraestructura cuya propiedad compartirá con el socio tecnológico que la desarrolla.
Tres grandes paquetes de trabajo
El convenio divide el proyecto en tres grandes paquetes de trabajo. Los dos primeros, con un presupuesto conjunto de 4.705.780 euros, se destinan al desarrollo del cliente tecnológico y al despliegue inicial de la infraestructura. Ambos serán ejecutados por Alastria dentro del marco del convenio.
En el tercer paquete, la Comunidad de Madrid reserva 2.032.220 euros para financiar casos de uso mediante una convocatoria de ayudas dirigida a pequeñas y medianas empresas con sede en la región. El objetivo es garantizar que existan aplicaciones reales funcionando sobre ISBE desde sus primeras fases de implantación y evitar que se convierta en una plataforma técnicamente solvente, pero sin actividad económica suficiente para justificar su existencia.
El gran reto es ahora
Si la primera fase del proyecto consistía en desarrollar la infraestructura tecnológica, la siguiente etapa presenta un desafío mucho más complejo. Una blockchain puede construirse con financiación, talento y tecnología, pero una infraestructura nacional solo adquiere valor cuando genera un verdadero efecto red. Es decir, cuando múltiples organizaciones deciden operar sobre una misma plataforma porque hacerlo resulta más eficiente que desarrollar infraestructuras independientes.
En el caso de ISBE, ese efecto red dependerá de la incorporación progresiva de ministerios, comunidades autónomas, ayuntamientos, universidades, empresas y otros organismos públicos y privados. Cuantos más participantes compartan la infraestructura, mayor será su utilidad y más difícil resultará sustituirla por soluciones alternativas.
La gobernanza
El convenio también deja abierta una cuestión fundamental para el futuro del proyecto. Aunque establece la cotitularidad entre la Comunidad de Madrid y Alastria, reconoce expresamente que el modelo de gobernanza de la red deberá desarrollarse durante la ejecución del proyecto.
Esta decisión será determinante para el éxito de ISBE, ya que la gobernanza exige definir cómo se incorporarán nuevos participantes, quién tomará las decisiones estratégicas, qué papel desempeñarán otras administraciones y cómo evolucionará la infraestructura una vez concluida la financiación europea.
La Comunidad de Madrid ha asumido el liderazgo político, financiero e institucional de ISBE. Ha impulsado su desarrollo, ha movilizado los recursos necesarios y ha construido un modelo de colaboración público/privada con Alastria para hacer realidad una infraestructura que el propio convenio define como de ámbito nacional.
Sin embargo, el verdadero éxito de ISBE dependerá de su capacidad para generar confianza y atraer nuevos participantes. Solo cuando otras administraciones públicas, universidades, empresas y organizaciones decidan utilizar voluntariamente la misma infraestructura compartida podrá afirmarse que ISBE ha logrado consolidar una auténtica infraestructura blockchain para España.

