Bitcoin, el activo neutral frente a los intereses de deuda que devoran presupuestos
Bitcoin, el activo neutral frente a los intereses de deuda que devoran presupuestos

Bitcoin, el activo neutral frente a los intereses de deuda que devoran presupuestos

Bitcoin, el activo neutral frente a los intereses de deuda que devoran presupuestos. Otro escenario de futuro para el ecosistema cripto. En este caso, el protagonista es un Bitcoin convertido en moneda de reserva global. Un escenario que, claro está, surgiría de una profundización de la crisis de confianza en el sistema actual. Casi de una crisis sistémica. Tremendo término que, sin embargo, no hace más que mostrar indicios.

Bitcoin es expectativa, las stablecoins son cash

Bitcoin, y deuda

Estamos hablando de un escenario precedido por una crisis profunda de confianza en las monedas fiat. Algo que podría estar principalmente derivado por dos aspectos, como la persistencia de la inflación en las economías desarrolladas o la explosión de la deuda soberana en Europa, Estados Unidos o Japón. Sobre lo primero, es cierto que la inflación se ha moderado con respecto al periodo post-pandemia; pero no acaba de estar controlada. El ejemplo más palpable lo tenemos en Estados Unidos. Se viene esperando que frene su aumento durante todo el año 2025; pero ya las esperanzas de moderación se han trasladado al año que viene. En otros países, como España, sigue estando presente la subida de los precios.

¿Prohibirán los gobiernos las stablecoins para proteger su soberanía?

La bomba de relojería es sin duda la deuda soberana. De hecho, no se trata de algo que podría explotar repentinamente, sino que sigue ahí con un tic-tac cada vez más sonoro, dando lugar a una dinámica insostenible, en la que esta deuda crece más rápida que la capacidad de los estados para financiarla. Así, el pago de los intereses de la deuda se come buena parte de los presupuestos estatales.

Retroalimentación de la deuda

Esto conlleva la necesidad de reducir de otras partidas; pero, sobre todo, la intensificación de la retroalimentación de la deuda en forma de emitir más deuda para pagar la deuda contraída anteriormente. Esto, además del problema de confianza, genera inflación. Es decir, se abraza al factor anterior. Las monedas fiat, con el dólar estadounidense a la cabeza, se resentirían, perdiendo valor y confianza.

Las stablecoins son el dinero ultraprocesado adaptado a una economía globalizada

En tal contexto, Bitcoin podría verse como un activo neutral, no manipulable según decisiones políticas. La oferta de Bitcoin está ahí, es fija. Algo que no ocurre con las monedas fiat, cuya oferta deriva de decisiones políticas.

Se acudiría a Bitcoin como reserva de valor por fallo del sistema actual, no porque se considerase a Bitcoin como la solución perfecta. El caso es que podría ganar posiciones como activo estratégico. De este paso de activo considerado especulativo o, si así se quiere, “alternativo”, a activo estratégico se tendrían señales como bancos centrales manteniendo BTC en reservas o fondos soberanos usándolo como cobertura estructural. Paulatinamente muchas transacciones de comercio internacional empezarían a liquidarse en BTC.

Retroceso de la globalización

A estos aspectos, ha de añadirse el momento geopolítico de retroceso de la globalización que estamos viviendo, regresándose a un planeta enfrentado en bloques políticos y económicos. Situación que favorece la tendencia a escapar del sistema dólar estadounidense, llegándose al Bitcoin como alternativa.

Criptomonedas: motor de la histórica transferencia de riqueza entre baby boomers y GenZ

Distintas prospecciones, califican de alta la probabilidad de que Bitcoin se convierta en esa especie de oro digital, de reserva global. Ahora bien, fundamentalmente lo haría como reserva complementaria. Como está funcionando en la actualidad el oro físico, el que brilla. Coexistiría con el propio oro, el dólar y el euro. Algo que las instituciones tendrían como hedge estructural. Es decir, para protegerse de riesgos sistémicos, especialmente si la inflación se cronifica.

Se trata de un escenario de futuro en el que Bitcoin sería parte de las reservas nacionales, aportando cierta independencia económica y protección con respecto a la inflación del dólar. Ello conllevaría un importante aumento del precio de Bitcoin, pues la demanda sería masiva. Algo que lo haría poco práctico para los pagos de transacciones cotidianas. Para este tipo de transacciones, las stablecoins referidas al dólar seguirían teniendo su función, como la podrían tener las CBDCs, si es que terminan siendo emitidas por las economías más desarrolladas.

Marco de incertidumbre

El marco de incertidumbre generalizada, impide desechar cualquier tipo de escenario futuro. Pero ver en el futuro nunca ha sido fácil. Lo más realista tiende a ser lo más complejo. Es decir, escenarios en los que están presentes todos los protagonistas unos frente a otros: monedas fiduciarias, stablecoins, CDBCs, Bitcoin, criptos, etc. La cuestión es el papel que terminará desempeñando cada protagonista en la película del futuro próximo.

Comparte esto: