Una investigación conjunta de la red global de periodismo de investigación OCCRP y del medio lituano 15min.lt ha revelado que los cofundadores del proyecto de criptomonedas Bankera, nacido en Lituania, utilizaron parte de los fondos recaudados en su ICO hacia préstamos y propiedades de lujo, dejando a miles de inversores sin los beneficios prometidos.
Según los datos aportados por OCCRP y 15min, Bankera recaudó más de 100 millones de euros entre 2017 y 2018 con la promesa de crear un banco para la era blockchain. Sin embargo, siete años después, el token BNK ha perdido prácticamente todo su valor, sin que la empresa haya obtenido la licencia bancaria de la UE que prometía.
La ICO de Bankera
Los inversores Andreas Horb, un asesor financiero alemán; y Ryan Woodhouse, ingeniero británico, relataron cómo los pagos semanales, inicialmente promocionados como una fuente de ingresos pasivos, se redujeron progresivamente hasta suspenderse en 2022.
La investigación revela que los cofundadores transfirieron más de 45 millones de euros a una cuenta en el Pacific Private Bank (PPB), con sede en Vanuatu, un banco que ellos mismos habían adquirido poco antes de cerrar la ICO. A través de PPB, canalizaron préstamos millonarios hacia empresas que ellos controlaban —Vytautas Karalevičius, Justas Dobiliauskas y Mantas Mockevičius—, muchos de ellos destinados expresamente a uso personal.
Inversión cripto alcanza récord semanal de más de $3.400 millones
Según los informantes y documentos filtrados, los fundadores usaron ese dinero para adquirir propiedades de lujo, como una villa en la Riviera Francesa, inmuebles de alta gama en Vilna y un resort exclusivo en Vanuatu.
OCCRP reporta que la experta en delitos financieros Kathryn Westmore, del Royal United Services Institute (RUSI), advirtió que extraer fondos y usarlos para gastos personales plantea sospechas de fraude. Por su parte, Ray Blake, director de Dark Money Files, comparó las inversiones de esa época con comprar frijoles mágicos, dada la falta de supervisión del sector.
La analista Alison Jiménez, presidenta de Dynamic Securities Analytics, añadió que los préstamos consecutivos podrían haberse estructurado para generar documentación bancaria que diera apariencia de legalidad a las transacciones inmobiliarias.
Respuesta institucional y legal
El Banco Central de Lituania, según informa OCCRP, confirmó haber recibido quejas sobre la ICO de Bankera y afirmó haber informado a las autoridades policiales, aunque no divulgó detalles. Asimismo, la Inspección Tributaria Estatal de Lituania impuso sanciones fiscales a los cofundadores por ingresos no declarados: en el caso de Mockevičius, por la venta de 750 bitcoins usados para comprar un apartamento en Mónaco.
En cuanto al banco de Vanuatu, tanto el director general Eimantas Kazlauskas como el director residente Martin St. Hilaire aseguraron a OCCRP que PPB ha cumplido con todas las leyes y regulaciones locales, y que su objetivo sigue siendo operar como un banco digital moderno.
Un consejo asesor de alto nivel respaldó el lanzamiento del proyecto Bankera. Entre sus miembros figuraban el ex eurodiputado Antanas Guoga, el exbanquero Audrius Žiugžda, el exdirector fiscal Modestas Kaseliauskas y el empresario Marc Kenigsberg, quienes más tarde se desvincularon del proyecto. Varios de ellos denunciaron que los fundadores utilizaron sus nombres sin contar con una participación real de su parte.
Una de las últimas publicaciones de Bankera en su perfil de instagram hace referencia a la presencia de Karalevicius en la Semana de Paris Blockchain. El pasado mes de marzo, el equipo de Bankera estuvo en Sevilla.

