La IA orquesta un bucle de espejos que eterniza el riesgo de invertir en cripto
La IA orquesta un bucle de espejos que eterniza el riesgo de invertir en cripto

La IA orquesta un bucle de espejos que eterniza el riesgo de invertir en cripto

¿Y qué nos dice la IA (inteligencia artificial) cuando le pedimos consejos sobre inversión en el mercado cripto? El post del domingo pasado expuso aquí los distintos modelos de asesoramiento en un mercado de tanto riesgo, por su volatilidad, como es el mercado de los activos criptográficos. Se diferenciaron varias formas de afrontar esa ocupación de riesgo que es aconsejar sobre riesgos. Pero, no nos engañemos, buena parte del material que se esconde tras esas distintas formas de consejo viene desde la IA. Los consultores de la inversión cripto consultan previamente a la IA, que se ha convertido como en el espejo anterior en el que exponen sus dudas específicas sobre este o aquel activo. Pues ¿qué tal si se hace la consulta directamente a la IA?

IA y cripto

Acudir al consejo de la IA en materia de inversiones cripto parece una decisión con bastante dosis de sentido común. La IA tiene a su disposición casi todos los indicios. Incluso la capacidad de diferenciar entre lo que es indicio y no lo es. Hasta el potencial de establecer la gramática adecuada entre esos indicios. Uno tiene grandes expectativas con respecto a las posibilidades asesoras de la IA. ¿Pero hay asesorIA?

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La IA tiene toda la información: la evolución de los mercados de todo durante los últimos años, las cotizaciones de todos los valores, la capacidad para establecer patrones y aplicarlos. Todo ello en microsegundos. ¿Tiene capacidad de convicción?

En principio, cuando no se pregunta por específicos activos cripto -por tal o cual criptomoneda concreta- hay dos características respuestas de los modelos de IA que llaman la atención. Son: la de carácter general, cayendo en una especie de formulaciones previas de advertencia, de sus mensajes; y la insistencia en conocer tu cartera cripto del que partes. El primer tipo de respuestas ayuda poco a quienes ya tienen alguna experiencia.

Información

Se trata de mensajes de carácter cuasi institucional, como el que te deberían dar los gestores de los bancos cuando acudes a su mesa preguntando en qué podrías invertir tu dinero. El segundo tipo de respuestas es más útil, especialmente para la propia IA que, así, se alimenta de información. Es una especie de yo no te doy información, si tú no me das información. Si le das información sobre la distribución porcentual de tu cartera, te dará consejos más específicos.

El primer tipo de respuestas, con consejos ya bastante conocidos: nunca inviertas más de aquello que te puedes permitir perder, no pongas todos los huevos en la misma cesta o, su simétrico, no caigas en la trampa de invertir en un gran número de criptomonedas diferentes, que no podrás gestionar, ni entenderás. Siguen respuestas que buscan integrarte en el lenguaje del inversor, en la comunidad inversora, como: “ Compra el miedo, vende la euforia ”.

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Por supuesto, consejos como: haz tu propia investigación, no confíes en influencers o mensajes que vienen de las redes sociales. Del mismo tipo, aun cuando con la necesidad de tener ya algunos conocimientos previos: lee los whitepapers, métete en los GitHub, haz el seguimiento durante un tiempo del recorrido del valor y sus transacciones, o usa plataformas que muestran estadísticas actualizadas. Después, esos consejos vinculados ya a una reflexión y trabajo previos: fíate de aquellos criptoactivos que tienen las más sólidas narrativas. Es decir, aquellas fundadas en un proyecto en el que deriva utilidad práctica y recorrido económico de esos activos.

Apetito de riesgo

Se trata de un tipo de respuestas que cabalgan en condicionales. Una especie de “si haces todo esto, seguro que te irá bien”. Respuestas que aluden a una reflexión previa por tu parte. A que te lo pienses. Que te mires en el espejo de tus conocimientos y de tu perfil de riesgo: ¿alto o agresivo? ¿moderado o equilibrado? ¿Conservador o bajo? ¿Cuál es tu apetito de riesgo? Piénsatelo todo bien. Bueno, casi todo, pues en tales respuestas no se contempla el que te retractes de tu supuesta primera intención: invertir en el mercado de los criptoactivos.

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El segundo tipo de respuestas sólo tiene lugar si previamente le informas a la IA de tu portafolio actual. Tras unos breves comentarios sobre cada uno de los activos cripto que conforman ese portafolio tuyo, vienen las recomendaciones. Empieza el informe con una breve explicación para cada uno de los activos o tipos de activos que conformarían la nueva cartera. Una especie de retrato de lo que tienes.

Intercambio de información

A partir de aquí te devuelve la propuesta de un nuevo portafolio, con modificaciones derivadas de sus recomendaciones. Eso sí, situando cada activo en su categoría o etiqueta: depósito de valor, capa 1 de crecimiento, contratos inteligentes ( smart contract ), seguro o juego a largo plazo, DeFi, prometedoras altcoin (prometedoras criptomonedas alternativas), inversión especulativa de alto riesgo, etc.

A ello, se añaden recomendaciones suplementarias, tales como: considera esto o aquello, evita demasiado sobreexposición, vete de aquí para llevar a un proyecto más fundamentado, etc. de la inversión en activos criptográficos vinculados a un personaje de la competencia. De momento, no son como los consejos que te ofrecen en la sucursal bancaria, que te intenta conducir a sus productos, pero puede detectarse una ligera aversión hacia algunos criptoactivos. En todo caso, una aversión razonada, con alusión al proyecto que sustenta el activo, y en cierta forma razonable.

Intercambio de información

En este intercambio de información, hay que reconocer que se entra en la materia concreta de las recomendaciones, que es donde un consejero se la juega. Por supuesto, de momento, la decisión es siempre tuya; pero ya se tiene un camino marcado. Un camino en el que la información ofrecida por la IA puede llegar a profundizar en los activos que cambiarían básicamente el perfil de tu cartera cripto. Sobre todo, aquellos que se mueven en la franja del alto riesgo, que es, por otro lado, desde donde se puede crecer, donde se pueden obtener mayores rendimientos. Te apuntan dónde están los puntos calientes, pero que todavía tienen un margen relativamente amplio antes de llegar al punto de cocción o, peor aún, que se quemen.

Recomendaciones que llegan a interesantes concreciones. ¿Pero y la confianza? Se trata de una máquina, condicionada por sus algoritmos y sus fuentes de información. Como los asesores humanos están condicionados por sus fuentes de información y sus subjetivos sesgos. Problemas inevitables en ambos casos. Pero con respecto a los consejos de la IA, falta esa familiaridad que es una de las bases de la confianza, como nos dice el sociólogo alemán Niklas Luhmann.

Asesor privado

Tal vez sea sólo una cuestión de tiempo. Hasta que nos acostumbremos. Pero, si se ve una cara, es como el que tiene un apoyo para proyectar responsabilidades. Como tener a alguien al que se responsabilizará, en caso de que la inversión cripto salga mal. Como tener un muro de carga, en el que descargar, nuestra decisión.

Somos conscientes de que, salvo en el caso del asesor privado, los consejos de esas caras o publicaciones que aparecen en los medios de comunicación, están atados a la generalidad. Al trazo horrible del que no habla tanto de tus criptoactivos -actuales o futuros- sino que habla desde las distintas ofertas presentes en el mercado de inversión cripto. Algo que exige del receptor un esfuerzo de traspaso de esa información general a su caso.

Pero en los nombres y apellidos, incluso alias, que firman un post o un artículo en prensa, o las imágenes de una cara en una pantalla, todavía hay la esperanza de un compromiso. De un vínculo, que parece no estar tan presente en las recomendaciones de los modelos de IA, a pesar del cuidado mensaje cercano, incluso inmediato. Ese lenguaje tan directo que no requiere de interjecciones. Tal vez, cuando nos acostumbremos a relacionarnos con avatares, será el avatar-consejero el que asuma ese papel de cara de la recomendación de inversiones cripto. La cara de “asesores personalizados para una masa de inversores”.

Michel de Certeau

De momento, nosotros le confesamos nuestro estado cripto, en forma de cartera, y nos devuelve recomendaciones. Recomendaciones razonadas. ¿Pero qué nos confiesa la IA? La IA exige confesiones, pero es la que no se confiesa. Al menos, ante quien previamente se ha confesado. Así, con ciertos patrones de un pasado -para los cristianos se hizo obligatorio en el siglo XIII- puede estar dibujándose un futuro. Para la inversión y otros campos.

La instauración de la confesión por el Concilio de Letrán, como nos recordaba el jesuita y filósofo Michel de Certeau, supuso un cambio profundo en la propia forma de vivir la religión. Incluso, constituyó la semilla de lo que después fue la reacción protestante y, así, podríamos llegar en la secuencia de consecuencias no previstas de la instauración de la confesión hasta nuestro actual capitalismo. Confesiones que iban en un solo sentido, como las que propone la IA asesora en inversiones cripto, pues hay que asumir que, al igual que los sacerdotes están ya absueltos de todo pecado cuando confiesan, la IA carece de intereses particulares en el mercado cripto.

Viejos rituales, nuevos mitos y futuras prácticas se conjugan en la forma en la que la IA nos aconseja a invertir en criptoactivos. Como una especie de círculo histórico. Un círculo como el que se pone en juego al consultar a la IA. Cuando te termine aconsejando que consulte a un asesor especializado, que, a su vez, consultará un modelo o varios modelos de IA, que, a su vez, le terminarán aconsejando que consulte a un asesor profesional. Hemos entrado en la dinámica del juego de espejos.

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