Choque entre Ursula y Christine por las stablecoins en Europa
Choque entre Ursula y Christine por las stablecoins en Europa

Choque entre Ursula y Christine por las stablecoins en Europa

El respaldo de Donald Trump a la expansión global de las stablecoins respaldadas por el dólar estadounidense ha encendido las alarmas en Europa, generando un choque de posturas entre el Banco Central Europeo (BCE), presidido por Christine Lagarde, y la Comisión Europea, liderada por Ursula von der Leyen. Mientras el BCE considera que MiCA, la norma que regula los criptoactivos en la UE, es insuficiente y advierte sobre la pérdida de soberanía monetaria y el riesgo de desestabilización financiera por culpa de las stablecoins, la Comisión defiende que el marco regulatorio actual es robusto y suficiente.

Stablecoins en Europa

Tal como venimos informando en Observatorio Blockchain, el apoyo de Trump a las stablecoins dolarizadas preocupa profundamente en Europa. Prueba de ello son las recientes declaraciones de Giancarlo Giorgetti, ministro de Economía de Italia, quien afirmó que las stablecoins representan una amenaza mayor que los aranceles comerciales. Según Giorgetti, el dominio casi absoluto de estas monedas vinculadas al dólar, que controlan el 99 % del mercado global, puede desestabilizar la economía europea, debilitar el euro y reforzar la dependencia financiera de Europa respecto a Estados Unidos.

Italia alerta que las stablecoins en dólares son un riesgo mayor que los aranceles

El ministro de Economía de Italia señaló que las stablecoins permiten a los ciudadanos europeos realizar transacciones transfronterizas sin necesidad de cuentas bancarias en EEUU, lo que resulta especialmente atractivo en un entorno de fragmentación del sistema de pagos de la UE.

MiCA en el centro del debate

La UE se enfrenta así a múltiples desafíos: desde riesgos para la estabilidad financiera y la autonomía monetaria, hasta tensiones regulatorias internas. Mientras el BCE reclama reformas urgentes al reglamento MiCA, la Comisión Europea insiste en que la normativa actual ofrece garantías suficientes. El debate refleja la creciente complejidad del entorno monetario global, en el que el desarrollo del euro digital aparece como una solución estratégica, aunque todavía enfrenta importantes obstáculos políticos y técnicos.

La tensión se centra en la efectividad de la Regulación de Mercados de Criptoactivos (MiCA), en vigor desde finales de 2024. Esta norma impone límites a la emisión de stablecoins extranjeras, exige reservas líquidas y prevé salvaguardas para consumidores. Sin embargo, el BCE considera que estas reglas siguen siendo demasiado permisivas, sobre todo frente al modelo de emisión múltiple, donde emisores europeos colaboran con entidades de terceros países, como EEUU.

Riesgos estratégicos y financieros

Por su parte, la Comisión sostiene que MiCA ya proporciona herramientas suficientes, incluyendo la capacidad del BCE para bloquear emisores que amenacen la estabilidad monetaria. En una reunión celebrada a mediados de este mes, la mayoría de los gobiernos de la UE respaldaron esta postura, rechazando una reforma inmediata del reglamento, informa Político. La Comisión incluso acusó al BCE de exagerar los riesgos para obtener apoyo político a favor del euro digital.

El BCE ha encendido las alarmas sobre el impacto que podrían tener las políticas de Trump, como las leyes STABLE y GENIUS, que buscan potenciar la expansión de las stablecoins respaldadas por el dólar. Un informe de Standard & Chartered estima que el mercado destablecoins dolarizadas podría crecer de $240.000 millones en 2025 a $2 billones en 2028, lo que podría provocar una fuga masiva de capitales desde Europa hacia EE. UU.

El BCE también advierte que la emisión múltiple podría generar presiones de reembolso por parte de tenedores europeos y extranjeros, desencadenando una «corrida» en las reservas si alguno de los emisores resulta insolvente. Esto podría afectar a bancos europeos con exposición al sector, con un efecto dominó en la estabilidad financiera.

Amenaza a la soberanía

Las stablecoins denominadas en dólares representan el 99% del mercado global. En Europa, concentran más del 70% del volumen de comercio, según un informe conjunto de la Autoridad Bancaria Europea y ESMA. Esto consolida la hegemonía del dólar y debilita el papel del euro, especialmente en países con monedas locales inestables, donde las stablecoins se presentan como una alternativa confiable.

El BCE impulsa el euro digital como respuesta a esta amenaza. Aunque su desarrollo avanza, con una fase de preparación iniciada en noviembre de 2023 y un informe de progreso publicado el 17 de abril de 2025, se enfrenta a una fuerte resistencia por parte de los bancos europeos, que temen la pérdida de depósitos si los ciudadanos trasladan sus fondos a billeteras digitales respaldadas por el BCE.

Seguridad, cumplimiento y competitividad

La descentralización de las stablecoins también plantea riesgos para la seguridad nacional, al facilitar potencialmente la evasión de sanciones internacionales, como las impuestas a Rusia, y al incrementar el riesgo de lavado de dinero. Aunque MiCA contempla medidas para mitigar estos riesgos, su efectividad dependerá del cumplimiento estricto por parte de los emisores.

Hasta abril de 2025, solo una stablecoin global (USDC, emitida por Circle) ha sido autorizada bajo MiCA. La Comisión considera esto una muestra de la eficacia regulatoria, que ya ha obligado a otras, como Tether, a retirarse del mercado europeo. Sin embargo, Giorgetti ha señalado que la falta de stablecoins en euros refleja una debilidad estructural y una limitación del marco actual para fomentar la innovación europea.

Un futuro incierto

Las políticas de Trump, que incluyen el proyecto de stablecoin USD1 y una reserva estratégica de bitcóin, han encendido el debate sobre una posible dolarización digital que debilite al euro. Publicaciones recientes muestran un creciente nerviosismo ante esta posibilidad.

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