La Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC) de EEUU ha presentado una propuesta para integrar las stablecoins en el sistema bancario estadounidense, pero dejando claro que los bancos podrán emitir stablecoins de pago, pero no desde el banco en sí, sino exclusivamente a través de filiales separadas.
La medida, desarrollada bajo la ley GENIUS, que regula las stablecoins, pretende evitar que los riesgos de las stablecoins entren en el balance bancario tradicional y afecten a los depósitos asegurados. Al exigir que la emisión se realice mediante filiales, la FDIC crea un cortafuegos regulatorio entre el negocio bancario clásico y el dinero digital privado.
Bancos de EEUU y las stablecoins
Según la propuesta, estas filiales se convertirán en Permitted Payment Stablecoin Issuers (PPSI) y quedarán bajo supervisión directa de la FDIC. El banco matriz seguirá existiendo como entidad tradicional, mientras que la filial asumirá los riesgos tecnológicos, operativos y financieros asociados a la emisión de stablecoins.
Cómo las stablecoins están erosionando el control financiero de Occidente
La FDIC subraya que las payment stablecoins no son depósitos bancarios, ni están cubiertas por el seguro de depósitos. Separar la emisión en una filial evita confusión para los usuarios y protege el núcleo del sistema financiero frente a fallos, quiebras o crisis de confianza vinculadas a estos nuevos instrumentos.
El marco propuesto por el organismo establece un plazo de 30 días para validar que la solicitud está completa y 120 días para aprobarla o rechazarla. Si el regulador no se pronuncia en ese plazo, la autorización quedará concedida automáticamente, una señal de que se busca dar seguridad jurídica y evitar bloqueos administrativos.
Consorcios bancarios
Las filiales emisoras deberán cumplir estrictos requisitos, como el respaldo de las stablecoins con reservas 100% identificables, informes mensuales auditados, políticas claras de redención y prohibición general de reutilizar los activos de reserva. La FDIC también evaluará la idoneidad de directivos y accionistas y el cumplimiento de las normas contra el blanqueo de capitales y las sanciones económicas.
La propuesta también incluye la posibilidad de consorcios bancarios, en los que varios bancos participen en una misma stablecoin a través de una estructura filial. La FDIC ha abierto un periodo de comentarios públicos de 60 días, invitando a bancos y actores del sector a opinar. Con esta medida, las stablecoins entran en la banca estadounidense, pero sin mezclarse con el dinero asegurado ni poner en riesgo la estabilidad del sistema.

