¿Qué trabajos están más expuestos a la IA generativa?. La inteligencia generativa está entrando de lleno en el mundo laboral, pero más como una herramienta de amplificación que como un reemplazo directo. Así lo revela un estudio conjunto de Microsoft y la Universidad de Cornell, que analizó 200.000 conversaciones anonimizadas entre usuarios y Bing Copilot, con el objetivo de comprender cómo las personas utilizan la IA en sus actividades laborales y qué impacto puede tener sobre diferentes ocupaciones.
Trabajos más expuestos a la IA
Según el informe, las tareas más comunes para las que se recurre a la IA son recopilación de información y redacción de textos, mientras que la propia IA se desempeña sobre todo en proporcionar datos, explicar, enseñar y asesorar. Es decir, los usuarios buscan ayuda para obtener y organizar información, redactar o editar contenidos, y comunicar datos a terceros; mientras que la IA actúa como un “servicio cognitivo” que responde, guía y asesora.
El trabajo es para quienes aprendan a manejar la IA
El estudio también muestra que en el 40% de las conversaciones se produce una asimetría: lo que los usuarios buscan hacer y lo que la IA efectivamente hace no coinciden, lo que refleja las limitaciones actuales de estas herramientas.
Éxito y alcance de las tareas
Las actividades con mayor nivel de satisfacción, alcance y finalización son la escritura y edición de textos, la investigación documental, la preparación de materiales informativos y el asesoramiento en términos técnicos o normativos. En cambio, los peores resultados se registran en análisis de datos cuantitativos y diseño visual, así como en tareas que exigen coordinación o verificación externa, como la validación de identidades o la interacción con terceros.
El informe concluye que la IA tiene mayor impacto cuando asiste al ser humano en la tarea, en lugar de ejecutarla de manera autónoma. Esto refuerza el patrón de la augmentación, es decir, de apoyo al trabajo humano, frente a la automatización total.
Ocupaciones más expuestas a la IA
Los sectores con mayor aplicabilidad de la IA generativa son los de trabajo del conocimiento y comunicación, como informática, matemáticas y soporte administrativo. También destacan las ocupaciones vinculadas con la venta de servicios y la información, donde la comunicación es clave.
El 70 % de la población cree que la IA generará nuevos empleos
Entre los más expuestos se encuentran: intérpretes, traductores, historiadores, escritores, periodistas, correctores, editores, programadores, analistas de mercado, científicos de datos, personal de ventas y relaciones públicas. A nivel de grandes grupos, destacan: ventas, computación y matemáticas, soporte administrativo, comunidad y servicio social, artes, diseño, medios y deportes. Negocios y finanzas y educación y bibliotecas.
Trabajos con menor exposición
Por el contrario, los menos expuestos son aquellos que requieren alta carga física, destrezas manuales o presencia in situ, como auxiliares de enfermería, operarios de planta o personal de limpieza. También entran en esta categoría los trabajos vinculados con la operación de maquinaria, la supervisión de procesos y la atención presencial directa, donde las tareas regladas y la seguridad no pueden ser reemplazadas por IA generativa.
IA como motor de servicios cognitivos
El patrón identificado en la investigación sugiere que la IA no sustituye directamente los puestos, sino que reorganiza el trabajo: la máquina se encarga del peso informacional y las personas se ocupan de decidir, validar, priorizar y coordinar.
Las áreas de impacto inmediato son la redacción y edición de comunicaciones, la respuesta a consultas, la preparación de materiales informativos, la explicación de normas o procedimientos, y la capacitación y tutoría. Esto supone también un rediseño de procesos laborales, donde la IA funciona como un asistente cognitivo que libera tiempo y amplifica la productividad de los profesionales.
Limitaciones del estudio
Los autores reconocen varias limitaciones: el análisis se basa exclusivamente en el uso de Microsoft Copilot en Estados Unidos durante 2024, por lo que no refleja otros contextos ni plataformas. Además, mide éxito y alcance por actividad, pero no evalúa el impacto económico en términos de empleo o salarios.
Tampoco distingue claramente entre uso laboral y de ocio, y los indicadores de éxito pueden contener sesgos. Finalmente, no abarca otras ramas de la IA, como la visión por computadora o la robótica, que podrían alterar el grado de exposición de diferentes trabajos en el futuro.
En definitiva, el estudio muestra que la IA generativa ya funciona como un motor de servicios cognitivos, que acelera la búsqueda, la síntesis, la redacción y la explicación, sin sustituir de manera directa a los trabajadores, pero sí transformando la forma en que se organizan las tareas y los procesos dentro de las empresas.

