El interés institucional por XRP, la criptomoneda nativa del XRP Ledger, a raíz de la presentación de múltiples solicitudes de ETF al contado por parte de gigantes financieros en la SEC, ha colocado a Ripple en el radar de las grandes finanzas. Franklin Templeton, Grayscale, Bitwise, 21Shares, WisdomTree, Canary Capital, CoinShares o REX Shares son algunos de los solicitantes, pero la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) podría tener más de 17 propuestas en sus cajones.
Esta cifra refleja una apuesta sin precedentes por parte de las instituciones tradicionales en un activo que hasta hace poco pesaba sobre él una gran incertidumbre regulatoria. Fruto de este interés, el precio de XRP cotiza a esta hora a 2,19 dólares, más de un 3% que el día anterior.
Wall Street quiere XRP y la SEC lo sabe
El repentino interés institucional por Ripple se debe, en primer lugar, al éxito rotundo de los ETF de Bitcoin. Los ETF de Bitcoin al contado han acumulado cerca de 100 mil millones de dólares en activos netos en poco más de un año en EEUU. Los de Ethereum no han corrido tan buena suerte.
Los inversores institucionales consideran los ETF una vía segura y regulada para exponerse a criptoactivos sin los riesgos operativos de tener que poseerlos directamente, como la custodia o la volatilidad. XRP, con una capitalización de mercado de $127,146, es la cuarta criptomoneda más importante del mercado. Pero además, cuenta con una red diseñada para pagos transfronterizos rápidos, una stablecoin a punto de ser lanzada, compró la compañía suiza de custodia Metaco y el desarrollo e integración de contratos inteligentes compatibles con EVM en su plataforma XRP Ledger. Todos estos atributos la convierten en el blanco perfecto de los institucionales.
Puente para instituciones financieras
A todo esto se suma la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y sus órdenes ejecutivas para hacer de Estados Unidos la capital del mundo de las criptomonedas, gracias a una regulación adecuada. En menos de dos meses, que es el tiempo que lleva Trump en el gobierno, muchos de los contenciosos que las compañías cripto tenían abiertos en la SEC han sido archivados. No ha sucedido lo mismo con el de Ripple, pero todo parece obedecer a causas ajenas al regulador. No obstante, la justicia ya determinó en 2023 que XRP no es un valor.
Finalmente, la narrativa de XRP como activo puente para instituciones financieras, respaldada por asociaciones con más de 300 bancos y empresas, entre los que se encuentran el español Santander, refuerza su atractivo. La solicitud de Franklin Templeton, presentada ayer; y el interés de Grayscale en convertir su XRP Trust en un ETF, subrayan la confianza en que XRP puede ser el próximo gran activo institucional tras Bitcoin y Ethereum.
Estabilidad de XRP
A todas las cuestiones señaladas más arriba se une la estabilidad relativa de XRP frente a otras altcoins, su utilidad en el XRP Ledger para transacciones de bajo coste y su adopción en mercados emergentes como Asia y Oriente Medio. Sin duda, el interés institucional podría ser transformador para Ripple, ya que un ETF validaría aún más su tecnología y estrategia, fortaleciendo su posición frente a competidores como Stellar o SWIFT. Un aumento en la demanda de XRP impulsado por un ETF podría elevar su precio, beneficiando a Ripple, que aún controla alrededor de 38.000 mil millones de XRP en escrow. Lo que podría generar ingresos significativos si decide vender parte de sus reservas en un mercado alcista.
Sin embargo, la centralización percibida de XRP, con Ripple como principal tenedor, podría generar críticas y afectar la confianza si las ventas masivas deprimen el precio. El repunte del precio de XRP tras la solicitud de Franklin Templeton demuestra la sensibilidad del mercado a estas noticias.

