La plataforma de criptomonedas Gemini, fundada por los gemelos Tyler y Cameron Winklevoss, ha iniciado una de las reestructuraciones más profundas de su historia. La compañía se ha visto obligada a ejecutar un plan de repliegue para frenar la hemorragia financiera causada por un mercado de activos digitales que no termina de recuperar los volúmenes de antaño y una estructura de gastos que se ha vuelto insostenible.
Recorte de personal
La empresa ha anunciado un recorte de hasta el 25% de su plantilla global, lo que afecta a alrededor de 200 empleados en Estados Unidos, Singapur y otras regiones. El ajuste de personal se produce como resultado de una brecha cada vez mayor entre los ingresos por comisiones de intercambio, que han caído en picado, y los costes fijos de mantener una plataforma de su envergadura.
A la reducción de personal se suma la decisión de abandonar sus operaciones en Reino Unido, la Unión Europea y Australia. El exchange informa que el cierre se producirá a partir de 6 de abril de 2026. Durante la primera fase del proceso de liquidación, los clientes podrán seguir usando sus cuentas sin interrupciones. Sin embargo, la creación de nuevas cuentas y todos los programas de incentivos estarán deshabilitados en estas regiones. A partir del 5 de marzo de 2026 , todas las cuentas de clientes en estas regiones estarán en modo de solo retiro. Las cuentas australianas estarán en modo de solo retiro de criptomonedas el 1 de marzo de 2026, indica el exchange. La compañía se enfocará en Estados Unidos y Singapur.
Gemini abandona Europa y se desploma en Bolsa
Este repliegue resulta especialmente sorprendente dado el enorme capital político y financiero que Gemini invirtió para conquistar Europa legalmente. La firma fue la primera en registrarse como VASP ante el Banco Central de Irlanda en 2023, utilizando Dublín como su nodo central para operar en todo el continente. Además, cuenta con el registro ante la AMF de Francia y el cumplimiento de los estrictos estándares de la FCA en el Reino Unido. Al abandonar estas jurisdicciones, la compañía está desechando años de gestiones legales y millones de dólares gastados en cumplimiento, una infraestructura que ahora queda vacía y a la espera de la recuperación del mercado.
El castigo también ha sido visible en los mercados financieros, donde sus acciones cotizan al cierre de esta edición en torno a 5,75 dólares, muy lejos del máximo de 45,89 dólares registrado. La caída acumulada, cercana al 87,5%, ha reducido la capitalización de mercado desde casi 4.000 millones hasta menos de 700 millones de dólares, reflejando la pérdida de confianza del mercado en el modelo de negocio del exchange tras su salida a Bolsa en septiembre de 2025.
La empresa parece haber perdido interés frente a los nuevos instrumentos financieros institucionales, como los ETFs de Bitcoin, que permiten a los grandes fondos exponerse al activo sin necesidad de utilizar exchanges de criptomonedas minoristas como Gemini.
El futuro
Para intentar arreglar la situación, la dirección ha decidido apostar por los servicios de custodia y los mercados de apuestas, llamados de predicción. La idea es abandonar el trading masivo de usuarios particulares para centrarse en proteger los activos de grandes instituciones y en explotar la nueva plataforma de apuestas. La compañía busca ingresos más estables y menos dependientes de la volatilidad diaria del precio de Bitcoin, intentando salvar el núcleo de la empresa antes de que la caída de ingresos sea irreversible.

