Dan Hughes, fundador de la plataforma de finanzas descentralizadas Radix, ha escrito un artículo alertando del riesgo que supondría para la descentralización de la red de Bitcoin una gran reserva de bitcoin en el Tesoro de EEUU. Hughes expone sus preocupaciones en un artículo publicado en X a raíz de que el presidente de EEUU; Donald Trump, hablara sobre la adquisición de Bitcoin y la implicación de su gobierno en la minería de la criptomoneda.
Si Trump ejecuta su plan de incorporar Bitcoin al Tesoro de Estados Unidos surgirían muchas incógnitas sobre el futuro de la criptomoneda. Mientras que su administración podría avanzar en la acumulación de BTC mediante compras o minería, el problema real vendría con el cambio de gobierno, argumenta Hughes. ¿El siguiente presidente mantendría el mismo enfoque? ¿Podría tomar decisiones drásticas como vender la reserva o imponer restricciones?
Trump sacude las cripto: ¿Reserva estratégica o manipulación del mercado?
La minería se convertiría en un factor clave. Hughes estima que EEUU podría controlar entre el 10% y 20% del poder de hash en solo un año y para el final del mandato de Trump, el porcentaje podría ser mucho mayor. Si EEUU alcanza el 50% de la tasa de hash, la descentralización de Bitcoin estaría en grave peligro.Incluso con un 30% de control, Bitcoin dejaría de ser descentralizado. Un único actor con la mitad del poder de minería es completamente distinto a un pool con múltiples participantes, dice Hughes.
Si el gobierno estadounidense logra este nivel de control, podría ejercer censura en las transacciones, manipular el orden de los bloques y ejecutar estrategias como el selfish mining, permitiéndole dominar la red de manera prolongada.
Bitcoin: ¿Una nueva arma geopolítica?
Si EEUU acumula trillones de dólares en Bitcoin, otras naciones podrían intentar sabotear su economía a través de ataques del 51%. A diferencia del oro, Bitcoin no puede almacenarse en bóvedas físicas, lo que lo hace vulnerable a manipulaciones digitales.
Para un país enemigo, adquirir una mayoría del hash rate sería más barato, rápido y efectivo que un ataque financiero tradicional. Con ello, podrían censurar movimientos del Tesoro estadounidense, revertir transacciones recientes y hasta bloquear la creación de nuevos bloques, paralizando completamente la red de Bitcoin y provocando una caída masiva de su valor. En un intento por proteger su inversión, EEUU podría verse obligado a aumentar drásticamente su poder de minería, generando una carrera armamentista entre gobiernos y eliminando por completo la descentralización de Bitcoin.
¿Cuál es la solución?
Hughes considera que una acumulación masiva de Bitcoin por parte de EEUU es un peligro extremo para la criptomoneda y sus usuarios. En su lugar, propone que los gobiernos adopten una estrategia más diversificada, invirtiendo en múltiples criptomonedas con modelos de seguridad más robustos que mitiguen los riesgos del 51%.
Si bien la adopción gubernamental de criptoactivos podría legitimar y acelerar su adopción, el acaparamiento desmedido de Bitcoin podría tener el efecto contrario: convertirlo en una herramienta geopolítica y destruir su esencia descentralizada. Si los gobiernos controlan Bitcoin, la descentralización muere. Y sin descentralización, Bitcoin deja de ser Bitcoin, argumenta Hughes.

