IBM atrapada entre Anthropic, la IA que ayudó a entrenar, y el Pentágono
IBM atrapada entre Anthropic, la IA que ayudó a entrenar, y el Pentágono

IBM atrapada entre Anthropic, la IA que ayudó a entrenar, y el Pentágono

En la comunidad financiera de Wall Street no habla de otra cosa. Cómo pudo un gigante con un siglo de experiencia como IBM cometer un error de cálculo tan costoso al unirse a Anthropic. El desplome del 13,15% en bolsa del pasado lunes, además de un castigo financiero, es el resultado de una alianza que, en apenas 140 días, se ha revelado desastrosa.

IBM abre las puertas a Anthropic

El 7 de octubre de 2025, IBM abrió las puertas de sus clientes más exclusivos y herméticos, los grandes bancos mundiales, a los ingenieros de Anthropic. El objetivo era que la IA de Anthropic (Claude) aprendiera las complejidades de los sistemas críticos. Sin embargo, Anthropic utilizó ese aprendizaje privilegiado para lanzar Claude Code, una herramienta que automatiza la modernización de COBOL, el lenguaje que IBM ha exprimido durante décadas mediante servicios de consultoría lentos y caros.

Ante el sonrojo de haber sido engañados por su propio socio, Rob Thomas, director de Software de IBM, salió en defensa de la integridad de sus sistemas. En un intento por calmar a los inversores, Thomas explicó que el valor de IBM no es el código, sino la caja donde corre. «Traducir código es una cosa. Modernizar una plataforma es algo completamente distinto. El valor del mainframe no tiene que ver con COBOL, tiene que ver con la plataforma, una arquitectura diseñada desde el silicio hasta el sistema operativo para una seguridad y eficiencia inigualables. El lenguaje no es la fuente de ese valor».

El Pentágono

Pese a esta defensa institucional, el mercado dictó sentencia. Si la IA de Anthropic puede hacer el trabajo sucio de COBOL, la necesidad de pagar el impuesto de consultoría a IBM se reduce drásticamente. Para empeorar las cosas, mientras IBM intenta defender su negocio frente a Anthropic, el Pentágono ha metido a la startup en su lista de objetivos. El Secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha dado un ultimátum a Anthropic que cumple este viernes y le ha dicho que o eliminan sus líneas rojas éticas (filtros contra armas autónomas y vigilancia masiva) o el Gobierno invocará la Ley de Producción de Defensa para intervenir la startup.

Si el Pentágono cumple su amenaza de etiquetar a Anthropic como riesgo de seguridad por no ceder sus filtros éticos, cualquier empresa que use tecnología de Anthropic tendrá prohibido trabajar con el Gobierno de Estados Unidos. IBM tiene contratos de miles de millones de dólares con el Departamento de Defensa y otras agencias federales. Si su plataforma watsonx lleva dentro la tecnología de Anthropic, IBM se vería obligada a elegir. O rompe con Anthropic y pierde su mejor IA, o pierde todos sus contratos con el Gobierno.

Nicolás Maduro

En el supuesto de que el Gobierno invoque esta ley, puede obligar a Anthropic a priorizar los pedidos militares sobre los civiles. Esto repercutiría en IBM, porque la tecnológica ha vendido a sus clientes, como bancos y aseguradoras, que su IA es privada y segura. Si el Pentágono toma el control, los clientes de IBM temerán que el ejército tenga una puerta trasera para espiar sus datos. Nadie querrá usar una IA controlada por generales.

La tensión explotó tras la operación contra Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, cuando se filtró que el ejército usó a Claude (la IA de Anthropic) para coordinar operaciones de fuego real. Anthropic se indignó y pidió explicaciones, lo que enfureció al Pentágono. Dicho suceso fue el punto de no retorno que rompió la confianza entre Silicon Valley y el Pentágono.

El Gobierno quiere que las empresas de IA dejen de hacer preguntas sobre cómo se usa su software. Para IBM, esto es un desastre reputacional, ya que su modelo se basa en la gobernanza y la transparencia, algo que el Pentágono quiere eliminar por completo. Hay que tener en cuenta que Anthropic no es una empresa convencional. Es lo que se llama una Corporación de Beneficio Público (PBC), lo que significa que legalmente pueden poner la ética por encima de las ganancias.

Tormenta perfecta

Sus dueños se dividen en tres grupos. Por una parte, están los fundadores, que son los hermanos Amodei, Dario, que es el CEO, y Daniela, la presidenta. Ambos fundaron la empresa en 2021 tras abandonar OpenAI, porque consideraban que Sam Altman estaba descuidando la seguridad. Junto a otros cinco cofundadores poseen aproximadamente el 10% ó 12% de la empresa, lo que les ha convertido en multimillonarios tras la reciente ronda de financiación cerrada el pasado 12 de febrero.

En dicha operación, liderada por fondos como GIC y Coatue, Anthropic recaudó 30.000 millones de dólares, alcanzando una valoración oficial de 380.000 millones de dólares. Amazon y Google siguen siendo los mayores inversores externos. Amazon ha invertido cerca de 8.000 millones de dólares y Google otros 2.000 millones. Aunque no controlan el día a día, sí proporcionan la infraestructura de la nube donde vive la IA.

El resumen es una tormenta perfecta para el gigante azul: su socio tecnológico le arrebata el negocio del COBOL mientras su principal aliado político, el Pentágono, podría inhabilitarlo. IBM se queda sola en una encrucijada donde solo recibe el aplauso moral de figuras como el creador de Ethereum, Vitalik Buterin. Un consuelo escaso para una empresa que ve cómo su modelo de un siglo se desintegra ante una IA que ellos mismos ayudaron a entrenar.

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