Walmart y Amazon son las dos últimas grandes corporaciones que están evaluando la emisión de sus propias stablecoins, según informa The Wall Street Journal. Walmart busca integrar estas monedas en su ecosistema de pagos para agilizar transacciones en su plataforma de comercio electrónico y tiendas físicas, reduciendo la dependencia de procesadores de pagos tradicionales. Por su parte, Amazon explora stablecoins para facilitar compras transfronterizas y pagos a proveedores, aprovechando su vasta red logística.
Amazon, Walmart y las stablecoins
Estas iniciativas podrían posicionar a ambos gigantes como líderes en la tokenización del comercio minorista. Lo que implicaría el uso de stablecoins, para digitalizar y agilizar procesos de pago, transacciones y cadenas de suministro en el sector minorista.
El presidente del FSB alerta sobre el riesgo de corridas con stablecoin
Teniendo en cuenta que Walmart y Amazon son dos de los mayores minoristas globales, con enormes volúmenes de transacciones y redes logísticas extensas, la adopción de stablecoins les permitiría disminuir las tarifas asociadas con procesadores de pagos tradicionales como Visa o Mastercard. Ambos, por su escala, tendrían en potencial de establecer estándares e influir en cómo se adoptan las stablecoins en el comercio, marcando el rumbo para otros minoristas.
Si logran lanzar sus propias stablecoins, Walmart y Amazon podrían liderar la transformación del comercio minorista hacia un modelo basado en blockchain,
Las stablecoins, criptomonedas vinculadas a activos estables como el dólar o el euro, están transformando las finanzas y las grandes corporaciones están tomando la delantera en su adopción y desarrollo. Gigantes tecnológicos, minoristas y bancos están explorando su uso para optimizar pagos, reducir costes y captar nuevos mercados. Sin embargo, su expansión plantea grandes retos al sistema financiero tradicional.
Recientemente, Klaas Knot, presidente del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), alertó sobre los riesgos que plantean las stablecoins para la estabilidad financiera global. Knot destaca dos aspectos clave que caracterizan las innovaciones actuales: la velocidad de adopción y su naturaleza transfronteriza. Ambos factores, señaló, pueden generar implicaciones sistémicas y dificultar la respuesta de los marcos regulatorios tradicionales.
Bancos y tecnológicas en la carrera
Los bancos tradicionales también se suman. JP Morgan Chase, Bank of America, Citigroup y Wells Fargo planean una stablecoin conjunta para contrarrestar la competencia de las criptoempresas. JP Morgan ya tiene la suya propia y los otros tres también están evaluando el lanzamiento de stablecoins en solitario.
En Europa, Société Générale lanzó en 2023 la stablecoin EUR CoinVertible (EURCV), vinculada al euro y operada en la blockchain de Ethereum. Recientemente, el banco anunció el lanzamiento de USD CoinVertible , una nueva stablecoin respaldada por el dólar, programada para julio de 2025 en Ethereum y Solana, con BNY Mellon como custodio. Ambas stablecoins, diseñadas para pagos y trading, cumplen con la regulación MiCA de la Unión Europea, posicionando a Société Générale como pionero en la integración de activos digitales en la banca tradicional.
Santander y BBVA
Los bancos españoles Santander y BBVA también están explorando el potencial de las stablecoins para fortalecer su presencia en el mercado financiero digital. Santander evalúa la emisión de stablecoins respaldadas por euros y dólares, buscando facilitar pagos transfronterizos y remesas en países como Argentina y México, donde la adopción de estas monedas digitales crece rápidamente. Por su parte, BBVA está a punto de lanzar su propia stablecoin, anunciada en octubre de 2024. Ambos bancos ven en las stablecoins una oportunidad para competir con fintechs y tecnológicas.
En el sector tecnológico, Apple, Google, Airbnb y X también sopesan integrar stablecoins en sus plataformas. Google ha procesado pagos con stablecoins, y X planea usarlas en X Money. Meta prueba stablecoins de terceros en WhatsApp para pagos transfronterizos y también estudia emitir una propia. Empresas de pagos como Stripe , Visa y Mastercard también están experimentando con stablecoins. Stripe adquirió Bridge por 1.100 millones de dólares, y Visa y Mastercard colaboran con Paxos y MoonPay, respectivamente.
Impacto en el sistema financiero tradicional
El aumento de las stablecoins corporativas genera preocupación, ya que podrían desviar la actividad de pago de los bancos y el sistema financiero tradicional. Las monedas emitidas por estas grandes empresas podrían reducir los ingresos de las entidades bancarias por depósitos y transacciones, debilitando su papel como intermediarios. Esta amenaza es la que está impulsando a los bancos a desarrollar sus propias stablecoins.
En América Latina, el uso de stablecoins ha crecido un 42,5% interanual, con Argentina liderando (61,8% de transacciones criptográficas), según Infobae. En la actualidad, la capitalización del mercado de stablecoins asciende a casi 255.000 millones de dólares.

