Recientemente, Europa ha mostrado un renovado interés por alcanzar una mayor independencia tecnológica frente a Estados Unidos. El ejemplo más reciente de este impulso es la presentación de EU OS, el sistema operativo con el que la Unión Europea pretende decir adiós a Windows en la administración pública.
Sobre el papel, la propuesta es prometedora: se trata de una iniciativa que busca fomentar el desarrollo tecnológico propio, con un sistema operativo adaptado a las necesidades y realidades del continente europeo. Incluso podríamos preguntarnos, con ambición: ¿por qué no convertir a EU OS en la opción por defecto en los PC-compatibles vendidos en Europa? Desde esa perspectiva, nada suena descabellado, especialmente si se trata de avanzar hacia una verdadera soberanía digital.
Pero ¿realmente Europa está construyendo un camino sólido hacia la independencia tecnológica? ¿O estamos, una vez más, ante una buena idea mal ejecutada?
En este artículo, te explico por qué EU OS representa una visión necesaria y valiente, pero también por qué su implementación deja mucho que desear, repitiendo errores que ya hemos visto antes.
¿Qué es EU OS?
Para empezar, aclaremos qué es EU OS (European Union Operating System). Se trata de una propuesta de sistema operativo basada en GNU/Linux, cuyo objetivo declarado es independizar al sector público europeo de la tecnología estadounidense, en particular de Microsoft Windows.
Probablemente hayas visto múltiples titulares sobre este sistema en medios y redes sociales, pero lo cierto es que gran parte de lo que se ha difundido es incorrecto o exagerado.
Lo primero que hay que entender es que EU OS no está vinculado oficialmente a la Unión Europea. En realidad, se trata de un proyecto comunitario que, por ahora, no pasa de ser una prueba de concepto (PoC) para un sistema operativo europeo. Es decir, no sustituirá a Windows en las administraciones públicas, al menos no por ahora, y ni siquiera tiene una hoja de ruta con plazos definidos. Así lo explican claramente en el apartado de preguntas frecuentes (FAQ) del propio proyecto. Todo lo demás ha sido, en muchos casos, puro clickbait.
Ahora bien, aunque la intención detrás del concepto es legítima y necesaria, la pregunta de fondo sigue siendo válida:
¿Es esto suficiente para alcanzar una verdadera independencia tecnológica de Estados Unidos, como algunos pretenden venderlo?
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Independencia de juguete
La respuesta corta es: No, ni en sueños. En primer lugar, crear, mantener y hacer I+D para un SO es un proceso complejo, largo, tedioso, caro y que necesita de un know-how muy grande. Y aquí la UE tiene una enorme brecha, no solo con opciones propias sino incluso en el mismo GNU/Linux.
Recordemos que los sistemas GNU/Linux son desarrollados en su mayoría sobre la base de software libre, que es desarrollado y mantenido por empresas y personas de todo el mundo. Pero si revisamos los nombres de esas empresas y personas, nos vamos a encontrar con una sorpresa: las empresas estadounidenses tiene una práctica omnipresencia en el sector. Gigantes como Microsoft, Google, Amazon, Netflix, Oracle, Intel, Meta, Qualcomm, IBM, NEC, NTT, entre otros, son algunos de los nombres que más destacan aquí.
Linux Foundation
Es fácil ver esto, ya que la organización central que impulsa el desarrollo de GNU/Linux es precisamente la Linux Foundation, la cual conocerás por cosas como Hyperlegder, el mayor framework blockchain para empresas. La Linux Foundation tiene un fin muy claro: reunir empresas interesadas en apoyar el desarrollo de GNU/Linux, no solo apadrinando proyectos, sino también contribuyendo con código y dinero para que la Linux Foundation pueda apoyar a desarrolladores y proyectos claves en todo el mundo.
La Linux Foundation opera en los Estados Unidos, más específicamente, está en la ciudad de San Francisco, California. Y actualmente, la organización cuenta con más de 802 miembros, de los cuales, solo 15 son europeos, y de ellos Accenture, Ericsson, SAP y SUSE, son los únicos que tiene una participación activa en el desarrollo del ecosistema. Con números así, el mensaje que se manda desde Europa (como continente, no solo gobierno) sobre este proyecto es claro: hay muy poco interés en apoyar el desarrollo.
Mucha colaboración comunitaria desde Europa
Sin embargo, la colaboración comunitaria desde Europa es enorme y valiosa. Proyectos como OpenSUSE, EndeavourOS, Manjaro, Mageia, OpenMandriva (antes Mandriva), Void o Solus, son solo algunos de los nombres que podemos destacar en este sentido. Todas ellas son distros bien reconocidas, con una comunidad más o menos activa, pero que la mayoría tienen algo en común: pocas son distros madres. Una distro madre, es una distribución de GNU/Linux que no depende de otra para su desarrollo, siendo la base para su propia tecnología.
En ese sentido, OpenSUSE, OpenMandriva y Void, serían las únicas que entran en esta categoría. OpenSUSE es una empresa propia, OpenMandriva y Void son comunidades que se mantienen por su propio esfuerzo y las colaboraciones de individuos o empresas que apoyan al proyecto. Siendo que nuevamente el panorama anterior: poco interés en apoyar institucionalmente estos proyectos bases. Sí, son muy buenos, pero el apoyo económico que da de comer a sus desarrolladores, y mantiene el buen funcionamiento parece no importar mucho en general en Europa.
EU OS, construido con tecnología estadounidense
Y ¿Por qué digo esto? Porque en la misma web de EU OS han sido claros: EU OS estará construida sobre la tecnología de Fedora Kinoite, siendo que Fedora es una distro creada por Red Hat, una empresa estadounidense. ¿Por qué se ha decidido crear EU OS usando la tech de Fedora en lugar de usar las opciones locales que tiene? Aducen al uso de las distros inmutables y los contenedores, pero esto es una complicación adicional sobre un desarrollo ya bien escaso de recursos. Eso sin contar que es una «puñalada por la espalda» a todos esos proyectos de gran calidad que tienen su origen en Europa y que están vivos.
Es como tener una empresa dedicada a hacer cohetes en Europa, y en lugar de apoyarla invirtiendo y facilitando su vida empresarial, lo que hagas es quebrarla a impuestos y usando los servicios de su competencia (cosa que ya pasa con SpaceX, por cierto). No tiene lógica ni sentido alguno. Pudieron usar OpenSUSE, una empresa que tiene una distro con más de 30 años de desarrollo en su haber y que tiene un know-how de gran nivel que ayudaría mucho a acelerar todo este proceso. Pudieron usar OpenMandriva o Void (que es española, por cierto), pero han pasado olímpicamente de todo. En su lugar han elegido Fedora, alimentar al gigante de Red Hat e IBM, mientras las empresas y desarrolladores del continente quedan relegados.
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Siempre puede ser peor
La cosa es que no solo la base tecnológica de EU OS depende de una empresa extranjera como Red Hat/IBM, sino que incluso la propia infra que se desea usar para mantener todo, depende tecnología estadounidense. Por ejemplo, si vas ahora a la Web de EU OS, te encuentras con una bonita web hablando sobre el proyecto y de los beneficios de «hacer las cosas en casa». Lo irónico es que esa Web está hosteada en Gitlab Pages, siendo Gitlab una empresa estadounidense. Incluso el propio repositorio de Code Europa, al que se pretende llevar todo, depende de la tecnología de Gitlab. La dependencia es tan obvia, que incluso la web de Code Europa, tiene el logo de Gitlab y referencias a dicha empresa.
Otros puntos preocupantes son las políticas de CVE (para manejar bugs y vulnerabilidades) donde no hay una infra para ello. De hecho, no hay una lista de correos pública, no hay una entidad que gestione los CVE, y lo que hay es un correo que te permite hablar con la Comisión Europea. La infra para manejar temas de seguridad en este punto es prácticamente inexistente, porque hasta el momento, todo depende de las CVE gestionadas por Estados Unidos. De hecho, incluso con el proyecto EU OS ya en marcha, ni siquiera hay una mail list pública para conectar a la gente interesada.
Con estas carencias queda muy en claro que el proyecto no tiene recursos, lo de Prueba de Concepto, es muy literal.
Problemas legales a la vista
Y lo que es peor: EU OS aboga a que todo sea generado usando la EUPL, la licencia de código libre de Europa. EUPL es una licencia OSI, y es del tipo copyleft, lo que garantiza que el código generado siempre este públicamente accesible. Una buena idea hasta que te das cuenta de que la EUPL es eurocéntrica, olvidándose del resto del mundo y de una realidad muy clara: buena parte de los devs de GNU/Linux y de las empresas que invierten en dicho sistema no están en Europa.
Cerrar el grifo
Con una licencia de EUPL siendo impulsada por el gobierno europeo, no sería raro que una situación parecida se dé en Estados Unidos u otros países, y nadie puede culparlos: al final quien inicio todo ha sido Europa. Ha sido Europa la que ha lanzado un proyecto FOSS (en caso de que EU OS llegue a ese punto) con una licencia centrada en su propio universo legal, incluso cuando existen opciones más universalistas como la GPL. Si las grandes empresas que mantienen el software que hace posible GNU/Linux (y le dan de comer a sus devs) ven en esto un peligro y deciden cambiar la licencia para que sea incompatible que EUPL, al final es Europa la que quedará en una muy mala posición.
Existen muchas CLA (Acuerdos de Licencias del Contribuyente) allá afuera, y como las empresas o los gobiernos vean en la EUPL una amenaza, esos CLA pueden dar un giro de 180 grados para cerrar el grifo tecnológico. Puede gustarte o no, puedes llamarles empresas malvadas, pero los devs no dejarán de comer solo por la conveniencia de un continente que no vela por ellos, y nuevamente, la mayoría de las empresas que mantienen económicamente todo esto, están en Estados Unidos. Si eso no cambia, y la EUPL se viraliza, veremos una License War en todo el ecosistema.
Un sifón legal
De hecho, con esto Europa se pondría una soga al cuello. Por ejemplo, la EUPL se lleva muy bien con licencias copyleft, pero con licencias como MIT, AGPL o BSD, esto se convierte en un infierno legal. Así, por ejemplo, puedes crear un proyecto y licenciar bajo EUPL, usando en este proceso proyectos que están licenciados bajo MIT o BSD. Pero si estos proyectos MIT o BSD desean usar software basado en EUPL y liberarlo bajo MIT o BSD, no podrán hacerlo. Esto se debe a que EUPL es una licencia de tipo «leecher», que permite usar proyectos externos con otras licencias, pero otros proyectos no podrán hacer lo contrario, salvo que licencies el resultado final bajo EUPL.
Este tipo de licencias (leechers) no son bien recibidas en la comunidad. De hecho, de las 20 grandes licencias usadas en FOSS, solo 1 es del tipo de leecher (GPLv3), y es mucho más permisiva que la EUPL. Y en total, estas licencias (GPL y derivadas) solo representan el 24% de todo el software FOSS actual, y la tendencia de uso es claramente a la baja.
Este claro sifón legal, tampoco ayuda, especialmente cuando desarrolladores con CLAs firmadas, podrían no querer participar en estos proyectos para evitar problemas legales. Está claro que esto no es precisamente un gancho para atraer, es una trampa.
Ejemplos no muy positivos
Pero lejos de los problemas legales, EU OS se sostiene también sobre una serie de ejemplos muy «discutibles». Tomar como un ejemplo de «independencia tecnológica», distribuciones como Nova Linux de Cuba, o Astra Linux de Rusia, quizás no sea la cosa más inteligente considerando que el primer país es una dictadura y el segundo ha armado toda una guerra en Europa contra su vecino, Ucrania. Con esto no quiero decir, que la idea de EU OS sea mala, aunque comente los errores y cosas sin sentido ya señaladas, la realidad es que tomar como buenos ejemplos estas experiencias es muy discutible, tanto a nivel moral como técnico.
Astra Linux
La parte moral no la tocaré, mucha política. Pero la técnica, sí. Pregunta: ¿Dónde está la independencia tecnológica de Nova Linux (la distro de Cuba) si sabemos que está basada completamente en Debian (hecha en Estados Unidos)? Respuesta: en los sueños ideológicos de sus «creadores». Nova Linux es tan independiente de Estados Unidos, como cada dólar estadounidense que llega a la isla. Solo si cierras los ojos y te pones a soñar, se cumple eso.
El caso de Astra Linux es distinto. Aunque está basada en Debian (igual que Nova), la distro rusa tiene una fuerte modificación que la hace prácticamente una distro distinta. De hecho, Rusbitech la empresa detrás del proyecto ha colaborado con la Linux Foundation, hasta su expulsión por la Guerra de Ucrania. E incluso, muchos de los devs rusos del kernel Linux que fueron expulsados, tenían una estrecha relación o directamente eran empleados de Rusbitech. Así de alto era el nivel de aportación y relevancia a nivel técnico.
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Un nuevo fail en curso
Pero ¿En Europa no ha pasado algo así antes? Sí, ya ha pasado antes. Seguramente recuerdas distros como Guadalinex (España) o Limux (Alemania), distros creadas para que la administración pública dejará de depender de Windows. Resultados: todos esos proyectos están muertos. Guadalinex tiene 8 años en el olvido, y Limux más de lo mismo. Recursos gastados en nada. ¿Será lo mismo EU OS? Dicho todo lo anterior en estas letras, mi respuesta es: Sí, pasará lo mismo y puede que peor, porque muchos de los cimientos de la comunidad comenzarán a moverse para evitar que cosas así pasen.
Empresas como Red Hat/IBM o Ubuntu, podrían apretar más la soga de sus CLA y sus licenciamientos. De Red Hat/IBM es poco probable que lo veamos, pero de Ubuntu, podemos darlo por hecho que algo harán si ven la mínima amenaza, porque ya lo han hecho, y de la peor manera. No sería raro ver algo parecido en Microsoft o Google, donde Google por cierto, ya está haciendo algo parecido con Android, debido al nacimiento de cosas como HarmonyOS e HyperOS.
Mensaje de independencia
Europa quiere mandar un mensaje de independencia, pero a la vez, carece de proyectos serios para ello. EU OS siendo una PoC comunitaria es un intento de vender eso, pero el poco interés le está ahogando antes de nacer. De hecho, el propio proyecto se ahoga complicando su propio nacimiento al buscar construirse sobre la base de distros inmutables y contenedores, en lugar de usar opciones más sencillas, como usar una base europea (OpenSUSE, Mageia, opciones hay) y desarrollar software que poco a poco le permita a Europa distanciarse y ganar independencia.
Aquí las soluciones rápidas y mágicas no existen, los chinos son un buen ejemplo de ello, porque SO como HarmonyOS de Huawei, le han llevado más de 20 años de desarrollo (Huawei, lleva muchos años trabajando y ganando know-how para esto). Pero en EU OS parece que no han aprendido de su propia historia, y desean seguir condenados a repetirla.

