Las instituciones abrazan las stablecoins, lo que significa que las stablecoins se han institucionalizado. A esto apunta el reciente informe titulado The State of Stablecoins 2025: Supply, Adoption & Market Trends. Un informe firmado conjuntamente por las plataformas de análisis blockchain Dune y Artemis. Un informe que, observando el período que transcurre entre febrero del año 2024 y el reciente mes de febrero, concluye que las stablecoins están más estabilizadas y fuertes que nunca, cumpliendo con la función de su denominación. Pero, sobre todo, que se encuentran notablemente institucionalizadas.
Las stablecoins en las instituciones
Siguiendo el conocido trabalenguas: las stablecoisn están institucionalizadas ¿quién las desinstitucionalizará? Parece que, más que una herramienta de paso, pues es como se las recibió al principio, han venido para quedarse.
La tendencia de las stablecoins hacia la institucionalización reposa en buena parte en su propia configuración. Como si estuviera en los orígenes, asimilándose su finalidad antivolatizadora con la institucionalización. Pero no necesitamos irnos a 2014, cuando se inició su emisión. Así, en la regulación europea de los activos digitales, MiCA, se respiraba un reconocimiento a las stablecoins. Incluso los discursos de la campaña electoral de Trump, alguien en sí mismo de formas poco institucionales, flotaba esa apuesta institucional por las stablecoins. Ha de tenerse en cuenta que la gran mayoría de stablecoins está colaterizada por monedas fiat estables, fuertes. En Estados Unidos se dieron cuenta que las monedas fuertes hacen fuertes a las stablecoin y que, al mismo tiempo, las stablecoins fuertes hacen fuerte a la moneda fiat en la que se encuentran colaterizadas.
Institucionalizarse en el doble sentido de que fijan su uso entre los operadores económicos, especialmente los consumidores en su vida cotidiana, y que son reconocidas por las otras instituciones, sobre todo las más establecidas en su campo de actuación.
Más que Visa
El informe destaca que el volumen de transferencias en stablecoins duplicó ampliamente el dinero procesado por Visa, lo que refuerza su importancia en la infraestructura financiera. Asimismo, como se destacaba en Observatorio Blockchain, el informe subraya un notable aumento en la base de usuarios de stablecoins. El número de direcciones activas creció un 53% en un año, pasando de 19,6 millones a 30 millones, impulsado por el crecimiento en pagos digitales, trading y aplicaciones DeFi. Podríamos denominar a este proceso como de institucionalización líquida o dinámica, pues apunta al mayor uso de las stablecoins por parte de comercios o para préstamos, encontrándose especialmente en el marco de las DeFi.
En el segundo de los sentidos, nos encontramos con la institucionalización sólida. Cuando te reconocen tus “pares”, es cuando te conviertes en una institución. Aquí es donde se observa que la adopción institucional se está acelerando, con administradores de activos, proveedores de pagos e instituciones financieras explorando cada vez más la integración de las stablecoins.
Bancos centrales
Las stablecoins están cada vez más integradas en la red de las instituciones de las finanzas tradicionales. Los bancos centrales reconocen su potencial formando parte de la infraestructura financiera global. Es decir, ven en las stablecoins como algo más que un pequeño y especial nicho entre las monedas digitales. Basta que los emisores de las stablecoins aseguren su adhesión a las políticas contra el blanqueo de dinero (AML, por sus siglas en inglés: anti-money laundering) y el anonimato de los clientes (KYC: know-your-customer) para que sean recibidas con los brazos abiertos por los bancos centrales.
Los gobiernos y reguladores de distintas partes del planeta están diseñando instrumentos legislativos para dejar claro el alcance de las stablecoins, así como sus límites, bajo el principio de mitigación del riesgo de su uso. Ahí está la referida MiCA de la Unión Europa, quedando limitado el volumen de sus transacciones diarias. Pero, también, la estadounidense Stablecoin Regulation Act, existiendo iniciativas similares en Asia.
Institucionalización sólida que pasa por la incorporación de las stablecoins a los productos de los grandes bancos u otras instituciones financieras privadas. Entidades que han reconocido en las stablecoins un muy interesante instrumento para pagos transfronterizos y como activo de gran liquidez. Ahí tenemos desde la JPM Coin de JPMorgan o la PYUSD de PayPal; así como otras entidades relevantes de la industria de los pagos, como Stripe y MoneyGram. En el mismo sentido, el banco español BBVA ya anunció que su sucursal en Suiza incorporaba la stablecoin USDC a su servicio de custodia y compraventa de criptomonedas.
Exchanges centralizados
En cuanto a la oferta de stablecoins, el mercado sigue estando fuertemente concentrado en exchanges centralizados, ya que estos mantienen grandes reservas de stablecoins para garantizar liquidez de sus fondos y las ofrecen como principal solución de custodia, tanto para usuarios de a pie, como para grandes instituciones. Más allá del almacenamiento, los exchanges centralizados desempeñan un papel crucial como principal puerta de enlace entre las criptomonedas y las finanzas tradicionales, sirviendo como vías de acceso y salida para la conversión de criptomonedas y conectando el ecosistema de activos digitales con la economía en general.
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Desde el punto de vista de la evolución general de las sociedades y de la sociedad de consumo y sus transformaciones financieras en particular, hay, al menos, dos maneras de entender el efecto stablecoin. Una es como una herramienta que muestra una notable eficacia en sí misma y que, por tanto, estará con nosotros durante buena parte del futuro, conviviendo con otros medios financieros de pago o incluso desplazándolos en su protagonismo. Las stablecoins constituirían por sí mismas una especie de nueva era de las finanzas digitales.
Puente a la economía cripto
La otra manera de entender la evolución de las stablecoins, que tenía especial relevancia en el momento de su aparición, las sitúa en una especie de gran plano y plan estratégico. Las representa como un paso de necesaria transición a una situación de extensión plena del uso de las criptomonedas.
Una perspectiva que podríamos denominar transicional y transferencial para las stablecoins, como un puente que llevaría a la economía cripto, en una especie de filosofía de la historia del dinero que tendría su horizonte final en el dominio de lo cripto, o como un macizo ariete destinado a derribar las barreras que las finanzas tradicionales han venido levantando contra el uso de las criptomonedas. De hecho, el informe de Dune y Artemis empieza así su relato, considerando a las stablecoin como puente entre las finanzas tradicionales y la economía cripto.
A corto y medio plazo, seguramente ambas estimaciones sobre la evolución de los sistemas financieros a partir de las stablecoins pueden considerarse correctas. Basta con considerar que su pretendido carácter transicional será largo y que, mientras tanto, conseguirán un relevante carácter institucional. A largo plazo ¿quién sabe? De momento, aquí están y con un notable potencial de crecimiento.

