La industria DLT urge a Bruselas a acelerar la reforma del DLT Pilot Regime para evitar la fuga de liquidez a Estados Unidos. Una alianza de varios operadores de infraestructuras de mercado autorizadas bajo el DLT Pilot Regime ha lanzado una llamada urgente a las instituciones europeas para que actúen de inmediato y corrijan las limitaciones del actual marco regulatorio de infraestructuras de mercado basadas en tecnología de registro distribuido.
Desbloquear la tokenización en Europa
En una carta dirigida a la European Commission, el European Parliament y el Council of the European Union, el sector advierte de que el retraso en la aplicación efectiva del Market Integration and Supervision Package (MISP) podría dejar a la Unión Europea fuera de juego en la carrera global por la tokenización de los mercados financieros.
Aunque el MISP reconoce correctamente a la DLT como un pilar estratégico para modernizar los mercados de capitales europeos, su calendario de implementación, que podría extenderse hasta 2030, genera, según los firmantes una vulnerabilidad estratégica crítica. Argumentan que este desfase regulatorio amenaza con provocar una migración permanente de liquidez hacia jurisdicciones más ágiles, especialmente a Estados Unidos.
El sector recuerda que, gracias a decisiones regulatorias como la no-action letter de la SEC a DTCC, el mercado estadounidense ya se encamina hacia una infraestructura plenamente digital, con liquidación T+0 prevista para 2026. Recuerdan que esto abre una ventana de arbitraje regulatorio de al menos cuatro años durante la cual la UE corre el riesgo de perder relevancia, no solo en términos de competitividad de mercado, sino también en la proyección internacional del euro.
Un quick fix para salvar la competitividad europea
Ante este escenario, la alianza propone una solución inmediata: un «quick fix» regulatorio que introduzca ajustes técnicos mínimos en el actual DLT Pilot Regime, sin esperar a la reforma integral incluida en el MISP. Entre las medidas reclamadas destacan la ampliación del alcance de los activos elegibles, eliminando las restricciones actuales para permitir la tokenización de todos los instrumentos financieros. Según el sector, esta ampliación no reduce la protección al inversor, ya que seguirían aplicándose plenamente las normas de MiFID II.
También solicitan elevar los límites de volumen, situados entre 6.000 y 9.000 millones de euros en la actuadlidad, hasta al menos 100.000–150.000 millones de euros (alrededor del 1 % del mercado europeo de renta variable), con el objetivo de alcanzar una escala mínimamente competitiva. Y eliminar la limitación temporal de seis años de las licencias del régimen piloto, que consideran que introduce incertidumbre estructural y desincentiva la inversión a largo plazo en infraestructuras DLT.
Una trampa
Los firmantes subrayan que estas modificaciones no afectan a otras piezas clave del marco regulatorio europeo, como CSDR o MiFID II, y que responden a una voluntad política ya expresada en el propio MISP. Por ello, reclaman que se adopten en un plazo máximo de seis meses, ya sea mediante un paquete legislativo reducido o a través de un reglamento técnico independiente, sin periodos transitorios adicionales.
La carta resumen que si no se actúa ahora, el DLT Pilot Regime corre el riesgo de convertirse en una trampa del éxito, un experimento bien diseñado pero neutralizado por la lentitud legislativa. Para los firmantes, preservar la relevancia de los mercados de capitales europeos y el peso internacional del euro exige decisiones inmediatas. La carta está respaldado plataformas clave del ecosistema DLT europeo, entre ellas Axiology DLT, 21X, Central Securities Depository Prague, Lise, Securitize Europe, Seturion, Börse Stuttgart Group, Bit2Me STX y OpenBrick.
Wallets de nueva generación con tokenización
La carta coincide con la la nueva generación de wallets, como la de Metamask, que empiezan a perfilarse como la puerta de entrada natural a acciones, bonos y otros activos financieros tokenizados. En Europa, sin embargo, ese salto aún no es posible, porque el marco actual impide que un inversor pueda comprar y custodiar valores tokenizados desde una wallet con escala, liquidez y seguridad jurídica. Si la UE no adapta a tiempo el DLT Pilot Regime, el uso financiero avanzado de wallets se consolidará fuera de Europa, dejando al mercado europeo como usuario de infraestructuras ajenas.

