Francia podría convertirse en el primer país de la eurozona en gravar la mera posesión de cripto. Un proyecto de ley aprobado el 31 de octubre por la Asamblea Nacional amplía el «Impôt sur la Fortune Immobilière (IFI)», el impuesto sobre la fortuna inmobiliaria, a lo que el Gobierno ha bautizado como fortuna improductiva. La medida incluye criptoactivos, seguros de vida y bienes muebles no productivos.
Modelo de documento 721 o modelo para armar criptomonedas en España
Francia y las cripto
Para los grandes holders, los que tienen patrimonios netos superiores a 1,3 millones de euros, el impacto sería notable: un 1% anual sobre su riqueza digital, independientemente de que vendan o no sus activos.
El proyecto, propuesto por el diputado Jean-Paul Mattei, del partido centrista MoDem, forma parte del presupuesto para 2026 y marca un cambio radical en la fiscalidad francesa de las criptomonedas. Hasta ahora, el régimen tributario solo gravaba las plusvalías generadas por ventas, con tasas de hasta el 30%. La nueva propuesta equipara las criptomonedas a bienes no generadores de ingresos, como un piso vacío o una colección de arte.
El sector cripto francés ha reaccionado con dureza. Éric Larchevêque, cofundador de Ledger, calificó la medida como error ideológico mayor, revelador de un viraje fiscal: castigar la tenencia de valor fuera del sistema monetario fiat. Para muchos analistas, el impuesto no busca fomentar la productividad, sino reafirmar el control estatal sobre la creación de valor digital.
Jurisdicciones más amigables
El efecto económico podría ser disuasorio. Se estima que los franceses poseen alrededor de 20.000 millones de euros en criptoactivos, y que un 10% de la población tiene alguna exposición a monedas digitales. Para un inversor con 2 millones de euros en bitcoin, el nuevo impuesto implicaría pagar unos 7.000 euros al año solo por mantener sus activos inmovilizados. En contraste, países como Portugal o Suiza mantienen políticas mucho más favorables hacia el capital digital, lo que podría acelerar la salida de patrimonios tecnológicos hacia jurisdicciones más amigables.
La fiscalidad de los criptoactivos en España, Colombia, Chile y Argentina
Aunque el texto fue aprobado por una mayoría ajustada en la Asamblea Nacional, aún debe superar el trámite del Senado, donde podría ser modificado o bloqueado. La medida coincide con una propuesta pro-cripto del partido Unión de las Derechas por la República (UDR), liderado por Éric Ciotti, que busca integrar las monedas digitales en la economía real, permitiendo pagar impuestos en bitcoin o crear reservas nacionales de criptoactivos.
Esta dualidad refleja el choque ideológico entre una izquierda que defiende el impuesto como instrumento de justicia social frente a las rentas improductivas, y una derecha liberal que lo considera un freno a la innovación.
Recaudación
El Gobierno estima que el nuevo impuesto podría generar varios cientos de millones de euros adicionales. Para la mayoría de ciudadanos con pequeñas tenencias de cripto, el impacto sería nulo. Pero para los grandes tenedores de bitcoin y ether, no es así.
El Senado debatirá el texto en las próximas semanas. Si se aprueba, el impuesto a la fortuna improductiva entraría en vigor en 2026, marcando un antes y un después en la fiscalidad digital europea. Mientras tanto, los holders franceses se enfrentan a un dilema: vender ahora y pagar plusvalías, o esperar y asumir el nuevo impuesto anual.

