La guerra de los aranceles ha puesto al mercado de criptomonedas en modo caída libre, atravesando una de sus jornadas más sombrías desde que empezó el año. Bitcoin se ha desplomado un 10,12% en las últimas 24 horas, cotizando a $74,855, mientras que Ethereum se ha hundido más de un 20%, hasta los $1,448,, según datos de CoinMarketCap. Este colapso ha arrastrado a otros grandes tokens: XRP cae un 21,51%, Solana (SOL) pierde un 19,06%, y Dogecoin retrocede un 20,73%. El índice de miedo y avaricia se sitúa en 17, indicando un miedo extremo y una liquidación masiva de activos digitales.
La capitalización total del mercado cripto ha descendido hasta los 2,39 billones de dólares, lo que representa una caída del 11,50% en apenas siete días. Este deterioro coincide con la nueva guerra de aranceles desatada por la administración Trump, que ha encendido las alarmas sobre una posible recesión global. Las bolsas europeas reflejan el pánico: el Ibex 35 cae un 6,4%, el DAX alemán un 7%, y el Euro Stoxx 50 se desploma más de un 6%. Mientras tanto, el S&P 500 y el Nasdaq han retrocedido un 5,1% y un 6,8%, respectivamente.
Criptomonedas y aranceles
En este entorno de incertidumbre, los inversores están huyendo de los activos de riesgo, incluidos los criptoactivos, tradicionalmente sensibles a las tensiones macroeconómicas. Bitcoin, que había superado los $81.000 a finales de marzo, ha perdido más de $6,000 en una semana, mientras que Ethereum ha perforado el umbral psicológico de los $1,500, algo que no ocurría desde octubre de 2024.
Lo cripto y la revuelta de las clases medias
Las llamadas altcoins han sido las más afectadas por la venta masiva. Solana registra una caída semanal del 23,30%, cotizando a 99,96 dólares, mientras que XRP y Dogecoin sufren pérdidas superiores al 20%. Esta presión bajista también se refleja en los volúmenes de negociación: Bitcoin movió $56.77 mil millones en 24 horas, y Ethereum $34.55 mil millones, señal de una intensa actividad vendedora.
La tormenta perfecta
El endurecimiento comercial impulsado por Trump, sumado a una inflación persistente y al aumento del rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos al 4,5%, ha incentivado la migración hacia activos tradicionales. Las stablecoins USDT y USDC, en cambio, han mostrado notable estabilidad, con variaciones inferiores al 0,10%, actuando como refugio temporal en medio de la tormenta.
Este escenario supone un giro inesperado para el mercado cripto, que celebraba hace semanas la llegada de un presidente pro-cripto a la Casa Blanca y una supuesta era de adopción institucional. En enero, Bitcoin rozaba los $108,000, y Ethereum alcanzaba los $4,000, impulsados por el optimismo regulatorio.
Hoy, sin embargo, el mercado se ha despertado con una realidad muy distinta: más de $30.000 perdidos en bitcoin desde su máximo reciente y ethereum reducido a menos de la mitad de su valor. Los inversores institucionales, que habían sido clave en el impulso de 2024, ahora se repliegan, esperando claridad en un entorno cada vez más volátil y geopolíticamente tenso.

