Estados Unidos ha marcado el 4 de julio de 2026 como fecha clave para la firma de la Ley de Clarity de Activos Digitales (Digital Asset Market Clarity Act). Patrick Witt, director ejecutivo del Consejo de Asesores del Presidente para Activos Digitales, ha confirmado que este marco regulatorio busca ser el pilar definitivo para la seguridad jurídica del sector en el país.
Durante su reciente intervención en el marco de Consensus 2026, Witt detalló un cronograma legislativo ambicioso para asegurar que la ley esté lista antes del receso estival: mayo: aprobación del proyecto por el Comité Bancario del Senado. Junio: debate y votación en el pleno del Senado y Julio 2026: votación final en la Cámara de Representantes y firma presidencial el día 4.
Los tres pilares
La Ley Clarity, además de intentar resolver la histórica disputa sobre la clasificación de tokens, introduce normativas específicas en áreas críticas:
- Regulación de stablecoins: Se permitirá que los emisores ofrezcan recompensas por actividad, pero bajo una prohibición estricta de ofrecer rendimientos que compitan directamente con los depósitos bancarios tradicionales sin las licencias correspondientes.
- Ética y conflictos de interés: El texto incluye cláusulas de transparencia que prohíben a los funcionarios gubernamentales obtener beneficios personales directos derivados de la industria cripto, buscando limpiar la imagen de la relación entre Washington y el sector privado.
- Hacia una economía Onchain: Witt ha subrayado que la ley es el primer paso para una transición masiva de los mercados financieros tradicionales hacia la tecnología blockchain, con el objetivo de aumentar la eficiencia y transparencia del sistema.
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Simbolismo en el 250 aniversario
El anuncio ha sido subrayado por figuras políticas como el senador de Ohio, Bernie Moreno, quien ha vinculado la firma de esta ley con el 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos. Según Moreno, esta normativa no es solo técnica, sino el comienzo de una «revolución financiera» que permitirá a la nación liderar la economía digital global. Con esta fecha en el horizonte, la industria espera que el fin de la ambigüedad regulatoria atraiga el capital institucional que aún se mantiene al margen, consolidando a Estados Unidos como el centro neurálgico de la innovación en activos digitales.

