Bitcoin choca con cuatro muros antes de llegar a 94.000 dólares

Bitcoin choca con cuatro muros antes de llegar a 94.000 dólares

Octubre tiene fama de mes alcista para bitcoin y este año empezó cumpliendo el guion a medias. Tras cerrar septiembre cerca de 83.560 dólares, la criptomoneda se disparó hasta 87.177 dólares el sábado 3 de octubre y volvió a marcar 86.771 dólares el domingo 4 de octubre, dejando el máximo del viernes a menos de 650 dólares, según los datos de mercado. Este lunes 5 de octubre cotiza sobre 86.400 dólares tras rozar de madrugada los 86.950 y revertir, en el segundo intento en una semana que se estrella bajo el techo de finales de septiembre.

Si solo miraras la estacionalidad, el objetivo estaría cantado porque bitcoin ha subido en 10 de los últimos 13 octubres con una ganancia media del 12,7 por ciento. Aplicar ese 12 por ciento al cierre de septiembre proyecta un octubre en torno a 94.000 dólares, justo el escenario base que varias mesas manejan para fin de año. El problema es que la estadística no compra ni vende, y entre ese 83.560 de partida y el 94.000 soñado, hay cuatro muros muy terrenales que esta primera semana ya se hicieron notar.

Esos muros son una liquidez de stablecoins todavía convaleciente, unos ETFs que alternan euforia y frenazo, la guerra con Irán que incendia el estrecho de Ormuz y el reloj de Mt Gox que vence el 31 de octubre con unos 34.500 bitcoins aún en sus billeteras. Ninguno anula por sí solo la tesis alcista, pero juntos explican por qué cada ataque a 87.000 se queda sin gasolina. Este análisis repasa qué pasó entre el 1 y el 5 de octubre, qué dice cada barrera y qué tendría que romper bitcoin para convertir el apodo de Uptober en precio.

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Un 12,7 por ciento que dibuja el 94.000

La fama de Uptober se apoya en una serie histórica que este octubre vuelve a circular por todas las mesas, aunque las medias esconden dispersiones brutales con octubres de más 40 por ciento y otros en rojo como el del año pasado. Partir de 83.560 dólares con un 12 por ciento deja el objetivo mecánico en la zona de 93.500 a 94.000, donde muchos colocan sus órdenes de venta y que coincide con el escenario central de varias previsiones para diciembre. Esa convergencia convierte la cota en una profecía autocumplida, pero también en un imán de papel que los vendedores defienden desde los techos del 22 y 23 de septiembre.

Lo visto entre el 1 y el 5 de octubre encaja con un mercado que quiere creer, pero no puede acelerar. El viernes 3 bitcoin tocó 87.177 dólares impulsados por datos flojos de empleo estadounidense que abaratan las expectativas de tipos, y el domingo subió de 85.552 a 86.771 con compras metódicas para cerrar sobre 86.500. Este lunes volvió a asomar sobre 86.950 en Asia y revirtió bajo 86.000, quedando a 1.300 dólares del máximo de ocho meses cercano a 87.400. Técnicamente, un cierre sobre 87.500 a 88.000 abriría la puerta a 90.000 y después a 95.000, mientras que por abajo el soporte relevante está en 84.000 a 84.300 y el suelo estructural en 82.000 a 82.500.

Liquidez sin gasolina y ETFs que dudan

La primera barrera es la liquidez en cadena, que mejora, pero no acompaña con la contundencia de otros octubres. La oferta de stablecoins ronda entre 270.000 y 300.000 millones según la fuente, con un crecimiento semanal de 2.790 millones entre el 21 y el 27 de septiembre que sugiere entradas pese a un volumen spot todavía débil.

El matiz es que el sector viene de perder unos 14.000 millones desde mayo, con Ethereum perdiendo 4.900 millones en el trimestre mientras Tron sumaba 5.000. Hay dólares para comprar, pero menos pólvora seca aparcada y más exigente con el momento de entrada, y el avance del domingo se hizo con un volumen un 57 por ciento por debajo del promedio mensual.

La segunda barrera son los ETFs al contado, que pasaron de héroes a interrogante en apenas una semana. En la semana terminada el 25 de septiembre captaron unos 2.400 millones netos, la mejor semana desde octubre de 2025, lo que permitió borrar salidas de 5.800 millones acumuladas a mediados de julio y volver a terreno positivo en el año.

Septiembre cerró con 2.650 millones netos, segundo mejor mes en un año. Pero el 1 de octubre los ETFs de bitcoin solo sumaron 102,7 millones mientras los de ether perdían 55,4 millones. El flujo institucional existe, aunque intermitente y muy sensible al titular geopolítico, y sin volumen que acompañe la ruptura de 87.331 dólares el movimiento carece de alta convicción.

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Irán y Ormuz cortan cada rally

La tercera barrera es geopolítica y se escribe con fuego en el estrecho de Ormuz, por donde aún transita cerca del 77 por ciento del crudo previo a la guerra según la consultora Kpler. El viernes 2 de octubre bitcoin arrancó en 84.000, se disparó hacia 87.000 tras el dato laboral estadounidense y devolvió todo en horas cuando la agencia marítima británica UKMTO reportó el impacto de un proyectil contra un petrolero en tránsito, con pequeño incendio a bordo pero sin víctimas. Fue la tercera vez en dos semanas que el precio era rechazado cerca de 87.000.

El fin de semana agravó la presión porque los ataques se encadenaron sin reivindicación clara, con otro buque alcanzado el sábado, dos petroleros más el domingo cerca de Omán y la agencia iraní Fars asegurando siete buques golpeados en cinco días. El crudo apenas se movió porque el mercado ya descuenta despliegues estadounidenses y reservas estratégicas, pero bitcoin, que cotiza veinticuatro horas sin cortacircuitos, absorbió toda la volatilidad del miedo. Por eso el análisis de CriptoNoticias sobre los cuatro frentes de octubre coloca la guerra entre Estados Unidos e Irán entre los frenos explícitos del mes. Mientras Ormuz siga bajo fuego, cada aproximación a 87.000 convivirá con el riesgo de un titular que la tumbe en minutos.

Mt Gox marca el reloj del 31 de octubre

La cuarta barrera tiene fecha y hora exactas porque el proceso de rehabilitación de Mt Gox vence el 31 de octubre de 2026, las 16.00 del viernes 30 en Europa central por el cambio horario. El administrador trasladó el 27 de octubre de 2025 el límite un año para completar los reembolsos a acreedores pendientes de trámites, según el anuncio oficial del fiduciario. Ya se ha pagado a más de 19.500 acreedores, pero las firmas de análisis atribuyen a sus billeteras unas 34.500 monedas pendientes, unos 3.000 millones al precio actual, que se distribuyen vía exchanges designados como Kraken o Bitstamp.

La experiencia de 2024 enseña a dimensionar ese overhang porque el mercado ya digirió una oleada de 142.000 monedas sin colapso estructural, y muchos acreedores históricos optan por mantener. Aun así, 34.500 monedas equivalen a varias semanas de compras netas de ETFs en semanas flojas, por lo que cualquier movimiento visible de billeteras etiquetadas dispara titulares de presión vendedora y frena las rupturas. Si el fiduciario mueve monedas en la semana del 26 al 30 de octubre, la coincidencia con Ormuz y los datos macro puede amplificar la volatilidad. El saldo es una fracción de lo ya digerido, pero suficiente para convertir cada test de 90.000 en un examen de absorción.

Lo que debe romper para mirar a 94.000

Juntar las cuatro piezas deja un diagnóstico claro para este Uptober bajo presión. Bitcoin conserva la estructura alcista de corto y largo plazo, cotiza sobre sus medias de 7, 30 y 200 días y mantiene el sesgo estacional a favor, pero le falta la chispa que convierta el rebote en tendencia.

Esa chispa exige un cierre diario sobre 87.500 a 88.000 con volumen cercano al promedio mensual, flujos de ETFs de cientos de millones diarios, una tregua verificable en Ormuz y una digestión ordenada del vencimiento de Mt Gox. Sin esos cuatro semáforos en verde a la vez, el camino a 94.000 será un serrucho con trampas para apalancados, donde comprar la rotura sin volumen es pagar peaje de falso breakout y la prudencia exige posiciones dimensionadas al rango real.

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